Portada » bits&bytes » Análisis Chuwi LarkBook X
Análisis Chuwi LarkBook X

Análisis Chuwi LarkBook X

El Chuwi LarkBook X es un portátil que por la a veces justa potencia de su CPU no es el ordenador ideal, se diferencia de muchos otros portátiles en que cuenta con una pantalla táctil con resolución 2K y que en su precio, inferior a los 300 euros cuenta con Windows 11.

Entiende por ordenador ideal aquel que te dan lo que pagas, ya que a diferencia de este LarkBook no son pocos los PCs que por más de 500 euros te dan cosas totalmente reprochables como pantallas de muy escasa calidad o con exagerados marcos anclados en el pasado, teclados no retroiluminados o diseños insulsos.

El LarkBook X es un portátil más del ya reconocido fabricante chino Chuwi, un equipo que apenas ha pasado por los medios, algo que realmente no es de extraña pues al final son tantos los modelos del fabricante chino Chuwi y son tan escasas las diferencias reales entre ellos que no suscitan apenas prensa con sus pseudo novedades.

No obstante y para contradecir a los grandes medios donde sólo tienen cabida las marcas más generalistas, en tiroriro.com estamos enamorados de estos ordenadores portátiles baratos y es que te ofrecen una experiencia de uso que va mucho más allá de su precio.

Además, este ha sido el primer ordenador de Chuwi que viene con Windows 11 ya instalado, no teniendo que actualizar de Windows 10 a Windows 11 con el equipo recién salido de la caja.

Los acabados son de primera

El diseño del LarkBook es increíble

Para los más curiosos, comentar que hace tiempo analizamos a su predecesor, el Chuwi LarkBook a secas, otro que también nos convenció por ese binomio precio calidad pero que es bastante diferente a este, en cuanto a su hardware.

El diseño de este nuevo LarkBook apellidado X es excelente, cuenta con unos materiales que al tacto parecen si no metálicos unos símil a metal de lo más acertado, cuando apoyas las muñecas sobre su teclado te sientes cómodo, una sensación que no te abandona al escribir a gran velocidad en su teclado retroiluminado en blanco con dos niveles de intensidad.

Luego su pantalla te hipnotiza con unos marcos tan y tan delgados, sobre todo en sus laterales que serán de menos de 0,5 cm, en la parte superior doblamos hasta el centímetro, quizá debido a la presencia de la cámara para videoconferencias, una cámara que oye, sin ser una maravilla, no está nada mal.

El marco inferior, donde figura la marca Chuwi impresa tiene un tamaño de unos 3 o 4 cm, sí, es ancha, pero desde luego en esa posición no molesta en absolutoi a la vista.

Se parece tanto al MacBook Pro M1 Pro de 14″

Y es que dejando al lado que son una copia bastante bien ejecutada del diseño que podemos ver en gamas alta, me refiero a los MacBook de Apple, los Chuwi son ordenadores que te hacen sonreír por lo acertado de su compra, ojo, un acierto que no será para todos por un igual.

En este sentido y durante los primeros días, el deja vu con el MacBook Pro de 14″ equipado con el procesador M1 Pro que probamos hace tiempo en la revista fue constante, y es que se trata de un equipo que ofrece un tacto similar a este, sí, y lo ofrece cuando su precio es del orden de casi 10 veces inferior.

Tómate este deja vu como una impresión general en cuanto a tacto del teclado, tamaño general, marcos y sobretodo pantalla, y es que al ver vídeos este LarkBook X es una absoluta delicia, aunque el sonido no sea el mejor la imagen es tan nítida como la de un MacBook Pro, o casi.

La excelente pantalla del Chuwi LarkBook X

No es perfecta, no, pero casi, no es mate, y tiene un marco inferior algo grande, alto, donde luce la marca Chuwi en un algo molesto tamaño y color plateado.

Además no la podemos abrir todo lo que quisiéramos, su grado de apertura no llega a unos escasos 30 grados grados, ni pensar en ponerla plana para aprovechar su característica especial, la de ser táctil, por ejemplo para dibujar. Un fallo a todas luces más aún cuando muchos otros portátiles de Chuwi no táctiles si que permiten esos 180 grados para ponerlo totalmente plano.

Fuera de lo comentado la pantalla sin ser OLED tiene una calidad de color, impresionante, unos colores RGB fidedignos y es que no creo yo que seas capaz de encontrar otro portátil tan fiel al estándar RGB en el mercado ni por el doble de precio.

Está claro que estamos ante una pantalla premium, de esa que montan determinados modelos flagship, es decir, los modelos abanderados y más premium de algunas marcas de prestigio como Huawei con sus MateBook X.

La resolución es perfecta para el tamaño de pantalla, cierto es que con una resolución Full HD de 1080p me conformaría para pantallas de 13 y 14″, como esta de 14″ pero es que aquí contamos con una impresionante pantalla de 1400p.

Su resolución completa es de 2240 x 1400 píxeles lo que nos entrega un formato 16:10 donde la pantalla es más alta de lo habitual, esto es algo muy frecuente en los ordenadores de Apple desde hace ya algún tiempo, un formato que se muestra muy eficaz para la creación de contenido, redacción de textos y otros usos ofimáticos, incluida la navegación por internet y el correo electrónico, pero que se ve penalizada a la hora de reproducir vídeos ya que mostrará franjas negras en la parte superior e inferior de la pantalla pues casi todos los vídeos, series y películas están preparados para formatos no tan altos, como es el caso del 16:9 típico.

El brillo, sin ser, nunca mejor dicho, deslumbrante, está más que bien, ahora mismo estoy redactando este artículo con una pantalla enfrente y lo tengo entorno al 75% cuando en otras pantallas como en la de mi Asus VivoBook estaría al 95 sino al 100%.

Apertura máxima de la pantalla.

En cuanto a la respuesta táctil, pues no he tenido ocasión de probarla con lápiz óptico ya que el lápiz de Asus VivoBook no es compatible con esta pantalla pero así su uso a base de dedo pues funciona y lo hace muy bien, eso sí, su utilidad queda totalmente entre dicho, ya que sin esa capacidad de inclinación de 180º, por no pedir los 360º que tiene mi VivoBook y lo convierten en una tableta, no le veo utilidad alguna.

Esta escasa apertura, que puedes apreciar en la foto de superior donde la pantalla está abierta al máximo, es suficiente para trabajar de forma normal, pero no para escribir o usar el portátil como tableta.

El sonido del Chuwi LarkBook X

Se trata de un sonido algo justo calidad, no es especialmente alto, quizá por eso no distorsiona excesivamente pero está falto de rango en los extremos de la banda de frecuencia.

Los agudos no son cristalinos y los bajos suenan muy poco profundos, quizá la colocación de los altavoces no es la mejor, altavoces que son dos, en la parte inferior del teclado, por debajo del reposa muñecas al lado del touchpad que hace estén totalmente enfocados contra la mesa o superficie donde está apoyado.

El teclado y touchpad del Chuwi LarkBook X

El teclado me permite volar escribiendo, cuenta con una separación de teclas perfecta, diría que algo más de lo que es habitual en otros equipos de la marca que he probado, aunque a lo sumo un milímetro. Las teclas tienen un recorrido correcto, son cómodas y su diseño agrada a la vista.

Sin embargo este teclado no está exento de problemas, las pegas son las de casi siempre en un equipo de origen chino, además de alguna extra.

El problema más evidente, la distribución del teclado es la americana y no dispone de tecla Ñ ni tecla Ç, aunque si lo configuras como un teclado español dichos símbolos aparecerán, pero lo harán al presionar la tecla «punto y coma» y la tecla de barra sobre el «enter».

Sin embargo esto de que que determinadas teclas, las comentadas más los símbolos en las numéricas no muestren el símbolo que vamos a pulsar puede resultar un problema para muchos, no es mi caso, que debido a mi profesión rara vez miro al teclado para escribir y dichas teclas me salen de una forma natural.

Aunque Chuwi a pensando en esto e incluye con el portátil una serie de fundas de goma para los diferentes idiomas europeos que solucionan en parte este problema. Pero a mi no me gustan le dan un tacto profiláctico al teclado que empeora consistentemente la experiencia de tecleado.

El otro problema que tengo con este teclado del LarkBook X es su retroiluminación, la cual sin ser la mejor que he visto cumple sin problemas, pero donde erra es en que no es automática, no tiene sensor de luz y debes encenderla tú manualmente, para colmo no tiene memoria, de forma que si apagas o reinicias el portátil deberás volverla a encender, algo que conjuntamente con su tardanza en encenderse de nuevo tras haberse oscurecido por inactividad en el teclado, personalmente me molesta.

Por último referente al teclado, la temperatura, más que nada molesta mientras está cargando, esto es conectado a corriente mientras trabajamos.

En la parte izquierda, donde tenemos la tecla TAB, CAPS LOCK, Q, A, Z, se calienta hasta tal punto de ser molesto. Trabajando con baterías en esa zona se nota mayor temperatura, pero no llega a incordiar como si lo hace mientras carga.

Opciones del touchpad

El touchpad, dispone de un aspecto a la altura de un portátil premium es muy grande, sin llegar al extremo del visto en los MacBook de última generación es de los paneles más grandes que puedes encontrar en un equipo Windows.

Tiene un buen deslizamiento, no es rugoso y se siente cómodo, pero registra falsos clics, esto es algo habitual en portátiles de gama media y baja y parece que el LarkBook no se salva de la media. Te diría que está un punto por debajo de otros portátiles de la misma marca, rápidamente tuve que desactivar el gesto de zoom mediante el uso de la pinza de dedos, ya que al realizar el típico gesto de dos dedos para el desplazamiento vertical mientras navegas, infinidad de veces lo entiende como un gesto de pinza y hace zoom.

En otras tantas ocasiones al desplazarse por una zona de texto entiende en lugar de desplazamiento un efecto de clic de una pulsación corta breve, lo que hace que comience a subrayar dicho texto, al final esto incomoda.

Claro que a base de tocar la configuración de Windows 11 a este respecto puedes realizar las modificaciones pertinentes para que te acabe resultando más óptimo.

La conectividad del LarkBook X

Tiene dos puertos USB, uno a cada lado, uno de tipo C y otro de tipo A, grande, además de un conector de auriculares de 3,5mm estándar y un lector de tarjetas microSD.

Por supuesto tiene Wifi de doble banda, 2,4 y 5Ghz en la versión 5, no ampliable pues su placa está soldada.

Tiene una trampilla para acceder a la unidad SATA m2. en formato 2280 donde está instalado el sistema.

La batería del LarkBook X

Desde luego este portátil no se caracteriza por tener una gran autonomía, pero claro también su gran pantalla de 14″ con su gran resolución pues no ayuda mucho en el ahorro energético.

Según el fabricante la batería del LarkBook X es de 38.000 mWh, si bien según el software HWMonitor la misma tiene una capacidad máxima de 29457 mWh.

Esta capacidad nos da una autonomía entre las 3 y 4 horas y media, la diferencia estriba en el tipo de uso que le des, si por ejemplo estás viendo vídeos descargados llegarás a esas 4 horas y media, en cambio si estás descargando archivos su autonomía se reducirá bastante.

La potencia del LarkBook X

Y es aquí, en la conveniencia o no de comprar este portátil donde hay que señalar que son ordenadores indicados para un uso normal, con normal me refiero a un uso destinado a la navegación por internet, el uso del correo electrónico, el uso de aplicaciones ofimáticas, sesiones de retoque fotográfico de bajo nivel y ya está.

Aunque estos usos son lo que la mayoría de las personas precisan hay que indicar que estos portátiles baratos donde no puede o donde no deberíamos pretender utilizarlos es en cosas como la edición de vídeo, el modelado 3D, o el uso de videojuegos.

Su procesador cuenta con cuatro núcleos y cuatro hilos de ejecución, de alguna forma el mínimo exigible en un ordenador de hoy en día, si bien es un portátil que no despliega una potencia de cálculo bruta considerable, más bien al contrario, se desenvuelve de forma excelente bajo Windows 11 mientras navegamos, no importa si tenemos 10 20 o 30 pestañas abiertas en el navegador, además de un Microsoft Office o un programa de retoque, podrá con ello demostrando soltura.

Claro que si precisamos constantes cálculos matemáticos, como en el diseño con aplicaciones de CAD, creación de modelos 3D, edición de vídeo, retoque fotográfico de grandes imágenes y similares, el rendimiento del procesador será insuficiente en estos desempeños.

Por otro lado tenemos la potencia gráfica donde si bien con esta nueva iteración de los portátiles de Chuwi se ha conseguido un gran incremento en el desempeño gráfico, gracias al uso del chip de gama baja pero de nueva generación Intel N5100 como CPU, un chip que dobla la potencia de la GPU integrada vista en los anteriores chips, no obstante sigue siendo insuficiente para jugar a juegos triple A.

Comparado con otras tarjetas gráficas integradas en la CPU central, la que atesora nuestro Chuwi LarkBook X está a buen nivel, hasta que la comparamos con los chips de AMD, donde la vemos unos cuantos escalones por debajo de las Vega 8 integradas en los procesadores AMD Ryzen de quinta y posteriores generaciones.

Sin embargo, y a pesar de no ser un portento gráfico este Chuwi LarkBook X nos va a permitir jugar a algunos juegos viejos, y no por ello malos, ni mucho menos. Podremos lanzar un Half Life 2, un Portal y otros tantos si no a la resolución nativa del portátil, que es altísima sí a FullHD.

Hemos realizado como de costumbre una prueba a fondo del dispositivo, utilizándolo durante casi una semana como ordenador principal, en mi caso he redactado diferentes artículos e incluso programado en HTML, PHP y Javascript para diferentes proyectos webs, incluyendo la instalación para ello en el portátil de un completo entorno de desarrollo, con servidor web incluido, y todo ha rendido incluso mejor de lo esperado.

Donde ha quedado bastante relegado ha sido en el enfrentamiento en el renderizado de imágenes 3D bajo el programa Blender con otro portátil de Chuwi con la misma configuración de CPU, GPU, RAM y capacidad de disco, y es que en algunos renderizados llega a tardar el doble.

Desconozco el motivo exacto por el que este LarkBook X es tan inferior en algunas de la pruebas, sobre todo en las de renderizado, con refrencia al GemiBook Pro de 14″ que analizamos anteriormente.

Me da a mi que sufre de ciertos problemas técnicos que han obligado a Chuwi a ajustar parámetros de voltaje en BIOS para controlar temperaturas y/o estirar la autonomía de la batería.

A colación del rendimiento del LarkBook X, cabe señalar que en algunas de las pruebas se muestra a la par o incluso por debajo de los resultados obtenidos por el GemiBook Pro de 13″, algo que podría ser preocupante ya que es que este último tiene un procesador de una generación anterior.

Si bien esto podría pasar desapercibido para aquellos que no van a usar el equipo para la edición de vídeo, edición 3D o programación, ya que en ámbitos ofimáticos no vas a percibir apenas diferencias en navegación a internet, descarga de archivos, descompresiones, etc.

Pruebas reales del Chuwi LarkBook X

La primera prueba real, la que para mi más vale esta es la de un uso como máquina principal para el día a día en la redacción de tiroriro.com.

Esta prueba real incluye actividades como la búsqueda de información en la red, lo que incluye una navegación a doble navegador, es decir tanto con Edge como con Chrome con una suma no inferior a 50 o 70 pestañas; el análisis de los datos recabados en la navegación, la realización de análisis propios y pruebas de hardware, el posterior redactado de artículos, el retoque de fotografías para los artículos, el manejo del correo electrónico y la visualización de vídeos tanto online como descargados.

En esta primera prueba el resultado fue el esperado, se trata de un equipo capaz que te saca una sonrisa casi siempre que vas a usarlo, sólo en determinados momentos de este mes de agosto, en plena ola de calor, y mientras cargaba el equipo su uso no era tan óptimo pues se calentaba en exceso la parte lateral izquierda inferior del portátil, llegando a resultar incómodo.

Queriendo ir más allá de las posibilidades de este portátil y de su enfoque lo pusimos a renderizar imágenes tridimensionales bajo Blender y aquí demostró alguno de sus puntos flojos al obtener unos resultados por debajo de otros portátiles de la misma marca con el mismo o inferior procesador.

Claro que este tipo de trabajo no es ni de lejos el enfoque para el que va destinado el LarkBook X, el cual tiene un enfoque para un uso generalista, esto es ofimática, navegación y a lo sumo retoque fotográfico de imágenes de tamaño medio, es decir, no podemos hacer un uso para el retoque o la edición profesional continuada, aunque si de forma muy puntual.

Bajo estos niveles de uso superiores a su diseño, el equipo responderá aunque tomándose su tiempo y calentándose bastante, en este sentido hay que señalar que no dispone de ventiladores, su refrigeración es pasiva.

Pruebas sintéticas del Chuwi LarkBook X

En las pruebas sintéticas, aquellas que están de alguna forma alejadas de un uso real pero con las que se pretende poder comprobar el rendimiento de un equipo con respecto a otro hemos obtenido unos resultados sensiblemente por debajo de lo que se espera para un procesador N5100.

El resultado multinúcleo de este portátil es inferior al esperado, que es entorno a los 1700 puntos

En GeekBench versión 5, los resultados han sido de 604 y 1508 puntos para la prueba de procesador, siendo resultados de mono núcleo y multinúcleo respectivamente, puedes consultar los resultados en la siguiente dirección online.

Comparativamente hablando, hace escasos días tuvimos un GemiBook Pro con la misma configuración exacta, ese Intel Celeron N5100 y los 8 Gb de memoria RAM, sin embargo aquel obtuvo mejores resultados, concretamente de 617 y 1730, siendo ese incremento de más de 200 puntos en el resultado multinúcleo, alrededor de un 12% mayor algo que me preocupa.

De alguna forma las sensaciones en el día a día es como si a este N5100 instalado en el LarkBook le hubieran bajado las revoluciones, no creo que influya para este resultado la unidad de almacenamiento que en el caso del LarkBook X es inferior al no ser NVMe, así como ese extra de resolución de pantalla con la que cuenta, ambas cosas nada reseñables en una prueba de potencia de CPU.

En las dos pruebas de computación gráficas que dispone GeekBench 5, una bajo OpenCL y otra bajo Vulkan obtuvimos un resultado de 3236 para OpenCL y 2728 para Vulkan.

Poniendo de nuevo en contexto contra el Chuwi GemiBook con el mismo N5100 este obtuvo 3636 y 3413 en Vulkan.

Resultados Passmark del LarkBook X

Una vez completada la batería de pruebas sintéticas de Geekbench pasamos a otra de las pruebas más confiables del mercado de benchmarking, Passmark.

Ejecutamos la prueba de PassMark que evalúa de una forma bastante completa y compresible el rendimiento del equipo.

Se trata de una prueba que mide tanto la potencia de la CPU del equipo como la capacidad gráfica de la GPU, en este caso una integrada, tanto en entornos 2D como 3D, además realiza una prueba de rendimiento de la memoria RAM y del sistema de almacenamiento.

Los resultados fueron de 1237, una puntuación bastante baja, pero en línea del tipo de procesador que monta el LarkBook X, puedes consultar el resultado completo de la prueba de rendimiento en la siguiente dirección online.

Rendimiento de la unidad de almacenamiento

Llegamos a la prueba sintética de velocidad del disco que el portátil tiene en su interior y que de alguna forma es el responsable de la sensación de velocidad media de un equipo al ser utilizado para arrancar el equipo, lanzar programas y cargar documentos en él.

El almacenamiento queda relegado a un único disco m2. en formato 2280 con tecnología SATA, es decir un SSD en toda regla, lo que es un escalón por debajo del GemiBook Pro de 14″ con N5100 ya que aquel cuenta con una tecnología superior en su unidad, siendo es ese caso NVMe.

La velocidad de lectura medida con el software CrystalDiskMark fue de 554 Mb/s por 432 Mb/s la de escritura, una cifra que está dentro de lo esperado para una unidad que funciona bajo el estándar SATA y no NVMe.

Por cierto, a diferencia de los GemiBook Pro, este sólo dispone de una única ranura para discos y esta está ocupada por el SSD Netac S535N8/256GYN de 256Gb. Así sólo podremos ampliar la capacidad instalando uno de mayor capacidad y sacando el que lleva de serie, en este sentido destacar que la unidad es accesible sin desmontar el portátil, tan sólo extrayendo dos tornillos de una trampilla ubicada en la parte inferior.

Rendimiento térmico del LarkBook X

El rendimiento térmico de algunos ordenadores hace que la CPU pueda mantener la velocidad máxima de turbo durante más o menos tiempo, algo que al final influye en el rendimiento del portátil, a mejor rendimiento térmico mayor rendimiento computacional.

Los fabricantes pueden y suelen actuar sobre el rendimiento térmico de sus ordenadores estableciendo valores máximos permitidos que se muestra a veces bloqueados en la BIOS del sistema, evitando de esta forma que el equipo suba más de la temperatura que ellos consideran como óptima y que de subir más podría comprometer la estabilidad del equipo

Esta limitación o ahogo térmico es algo que sospechamos de este Chuwi LarkBook X pues el mismo parece quedarse rezagado prestacionalmente en las pruebas de mayor exigencia con respecto a otros ordenadores del mismo fabricante bajo la misma gama y con igual procesador o incluso inferior.

El portátil LarkBook X, como el resto de Chuwis de esta gama, los que montan Intel Celeron N o J, no dispone de refrigeración forzada es decir que su refrigeración es pasivo, mediante disipadores y sin ventiladores, quizá por ello y por la extrema delgadez de su chasis, notamos que en plena hora de calor y trabajando sin aire acondicionado la parte izquierda del portátil se calienta bastante, hasta incluso incomodar al que escribe artículos largos como este.

Los picos de temperatura se alcanzan durante la carga de la batería, más aún cuando lo hemos sometido a pruebas de renderizad 3D con progamas como Blender.

Bajo una carga de trabajo más normal, navegación por la red y escritura de este artículo y tras llevar encendido algo más de una hora detectamos unas temperaturas máxima de 65 grados.

Posteriormente y con la ejecución de la prueba de PassMark tirando de la batería el portátil llegó a marcar un máximo 71º, aunque lo norma era entre los 60 y 65, siempre bajo la supervisión del software HWMonitor.

Esos 71 grados de temperatura máxima registrados durante las pruebas no son en sí una temperatura que podríamos considerar alta ni mucho menos preocupante, más aún cuando el diseño térmico de los N5100 permiten temperaturas hasta los 105 grados.

Quizá podría deberse a que el chasis del LarkBook es realmente muy estrecho, cuenta con una altura máxima de 0,9mm sin las patas de goma, siendo hasta 3 mm más fino que el del rival al que lo estamos comparando habitualmente el GemiBook Pro de 14″, además el LarkBook X no dispone de rejilla inferior para la salida de calor como si tiene el GemiBook.

El Chuwi LarkBook anterior

Existe un modelo anterior, con el que si que encontraremos numerosas diferencias y es que para comenzar su formato de pantalla es sensiblemente diferente, en aquel era el típico formato panorámico 16:9 que tan bien funciona para ver vídeos de Netflix, YouTube, Prime Vídeo y cualquier otro formato.

Mientras, en este nuevo LarkBook X el formato es un 16:10, es decir, la pantalla crece en altura, y también en tamaño pues ahora tenemos una pantalla de 14″ contra las 13″ de aquel.

La resolución también mejora, y es que contamos con el panel de mayor resolución de todos los que monta Chuwi. Se trata de un panel táctil que utilizan modelos de Huawei de gama alta, y eso es algo que se nota en todo momento, la pantalla de este LarkBook X con el que estoy redactando este artículo es directa y claramente, soberbia.

Sobre lo que tienen en común para haber heredado el nombre, pues básicamente

Lo malo del Chuwi LarkBook X

Como cualquier dispositivo, este Chuwi LarkBook X dista de la perfección, no obstante los males son menores si ponemos en conjunto su precio y sus excelencia, como esta maravillosa pantalla de la que sólo puedo enamorarme.

Lo peor, pues que durante la carga se calienta y mucho, la parte inferior izquierda, bajo las teclas QAZ, se calienta sobremanera hasta el punto de que al tocarlo accidentalmente las primeras veces retiras raudo la mano a riesgo de quemarte.

Este calor acaba llegando al propio teclado por lo que trabajar con el portátil mientras carga y durante los meses de verano, como ahora mismo en plena ola de calor, no es lo más cómodo.

Esta es una de esas pocas cosas que empañan la experiencia de uso de este excelente portátil. Claro que en este punto debo confesar que no tengo aire acondicionado y que estamos en ola de calor con mínimas entorno a los 30 grados y máximas rozando los 35.

El touchpad falla, si bien Chuwi lo va mejorando algo en cada modelo nuevo, sigue sin tener un funcionamiento ejemplar, vale que tiene un tamaño considerable y un tacto incluso mejor al de mi Asus VivoBook, pero falla.

Es fácil ampliar la pantalla accidentalmente, es decir que te reconozca un gesto de pinza, cuando realmente estás haciendo un gesto de scroll, total que al final acabas desactivando en Windows la función de pinza y rebajando la sensibilidad del panel, lo que te hace perder algo de excelencia en su uso.

Llegamos al teclado, la retroiluminación del teclado no tiene sensor de luminosidad ambiental y ni tan siquiera tiene memoria de uso. Es decir, que deberás encenderlo tú manualmente cada vez que lo quieras encender, acordándote de apagarlo para no gastar batería innecesariamente cuando deja de hacer falta. Por si fuera poco, si apagas o reinicias el ordenador siempre arrancará apagado, debiendo encenderlo manualmente.

En ese mismo sentido, el del teclado, comentar que las teclas de función son eso, teclas de función y que si quieres subir o bajar el volumen, atenuar el brillo de la pantalla, encender la retroiluminación del teclado, pasar canción etc, deberás hacer el combo correspondiente con la tecla FN pulsada. Esto es algo que me incomoda y que en otros portátiles, incluidos algunos Chuwi es modificable accediendo a la BIOS, sin embargo en el Chuwi LarkBook X no tenemos esta opción.

Conclusión

Por 289 euros es una máquina muy a tener en cuenta siempre y cuando tus pretensiones no sean ni jugar a juegos triple A ni de editar vídeo renderizar imágenes en 3D.

Por cierto, lo puedes comprar a través del siguiente enlace.