El auge de las panaderías

En los últimos años se ha producido un importante auge de todo tipo de panaderías.

Aunque las panaderías que quizás han proliferado más, son aquellas que también ofrecen otros tipos de servicios, como es el caso de las panaderías con servicio de cafetería o incluso de comida rápida (no confundir con McDonald’s y similares).

Pues sí, es sorprendente comprobar cómo poco a poco este sector ha ido extendiéndose por doquier. A veces incluso resulta algo apabullante la gran oferta que puedes encontrar en una misma calle, por no decir, en una misma zona, hay tanta variedad que no sabes cuál escoger.

Y es que es un dilema enfrentarse a esta disyuntiva o “trisyuntiva” o la que quieras! Es impresionante observar cómo nuestros pueblos y ciudades van configurando poco a poco una fisonomía nueva compuesta de establecimientos de ricos dulces.

Qué panadería escoger, difícil decisión

Como te iba contando, este “florecimiento” de panaderías ha sido tan impactante que muchos negocios tradicionales, – me estoy refiriendo al mundo de la restauración, comúnmente conocido como bares o restaurantes-, han puesto el grito en el cielo pues se sienten algo invadidos, o en términos más actuales, consideran que los servicios que ofrecen estas panaderías/cafeterías tienen un efecto intrusivo en el ámbito de la restauración.

Hombre, algo de verdad supongo que hay, pero habría que matizar un poco este aspecto.

Este nuevo tipo de negocio, las panaderías con servicio de cafetería, dispone de una gran variedad de productos para endulzarte la vida o “salártela”, depende de cuáles sean tus gustos, tus prioridades alimenticias, el momento o las ganas que tengas.

Antes, cuando ibas a la panadería, lo normal era que compraras la barra/s de pan de turno, los “croissants” o la bollería básica para el desayuno. No tenías muchas más opciones, bueno sí, de bollería siempre podías encontrar un surtido de pastas para escoger, pero con sus limitaciones, me refiero que durante años el surtido de dulces siempre ha sido el mismo, y te lo conocías de sobra. Pero ahora, todo eso ha cambiado.

Ahora, cuando vas a la panadería, en primera instancia ya se te presenta un dilema, y es que no sabes a qué panadería tienes que ir, y entonces piensas “qué panadería escoger, difícil decisión”, ya que existen tantas y tan buenas, que decidirse es todo un reto. Luego, una vez te has decidido y estás “in situ”, no sabes tampoco qué escoger de todo ese gran abanico de deliciosos dulces y salados que tienes ante tus ojos, y es que te incitan a probarlos todos.

Bueno, visto así parece un chiste, pero es que la realidad en cuanto a panaderías/cafeterías es tal cual: tienes muchas y de todo. Y si además eres golos@ ya no te digo, porque ¡pobre de ti, cuántas frustraciones te puedes crear si has hecho una mala elección!

Consecuencias del auge de estas nuevas panaderías

En fin, en otra línea de argumentación, como hemos comentado un poco más arriba, el auge de este negocio, el de las “panaderías que te ofrecen de todo”, está representando un problema para el negocio tradicional de bares y restaurantes. Una de las causas principales es la gran variedad de surtido que ofrecen estos establecimientos, ya que no sólo se limitan a la venta de dulces, sino que además han ampliado gama en todo lo relacionado con lo salado, y ahí es donde realmente han hecho daño.

Si por ejemplo, por los motivos que sea: porque no tienes mucho tiempo para comer, porque resulta que te “pilla” de viaje, porque estás estudiando, porque en ese momento no dispones de mucho “cash”, o por mil razones más, entonces,  en ese caso, una de las mejores opciones que puedes hacer es comprarte la comida en una panadería/cafetería; matarás dos pájaros de un tiro, te saldrá más económico y además rellenarás esa comida diaria (de las cinco que te toca hacer al día!)

Como íbamos diciendo estas panaderías/cafeterías se han especializado en artículos salados, con lo que puedes comprarte desde un bocadillo tradicional o vegetal (que es más “cool”, y además está muy bueno), hasta una ensalada o algunos artículos cocinados como croquetas o empanadillas, por poner un ejemplo.

Entonces, me pregunto,  si tienes esta opción rápida, buena, y normalmente más económica, ¿por qué desplazarse a un restaurante en el que tendrás que pedir varios platos (aunque sea de menú diario) y pagar más por ellos? A ver, muchas personas elegirán comer en un restaurante o bar especializado en menús, por qué no, claro que sí, pero aquí estamos hablando del auge de las panaderías, y del impacto que ha sufrido el mundo de la restauración con este “advenimiento”.

El estilo de las nuevas panaderías

Además, un rasgo característico del nacimiento de todas estas panaderías está relacionado con el diseño de las mismas.

Muchas de ellas responden a un estilo parecido: funcional, moderno, minimalista, pero muy chulo. Aunque por otro lado también nos encontramos con todo lo contrario, locales con mucho encanto, estilo clásico, bohemio, vintage, parisino, vamos, derrochando  glamour por los cuatro costados. Piensa que en estos locales te sentirás tan cómodo, que será una delicia visitarlos y disfrutarlos mientras saboreas tu manjar preferido (ummm…)

 

La crisis y las panaderías

Llegados a este punto, me gustaría destacar un aspecto que considero crucial con el nacimiento y creación de estas nuevas panaderías: me estoy refiriendo a la crisis que acompaña a España desde el 2007/8. Creo que ya se ha escrito sobre ello (y sobre todas las cosas, ¿no?), pero me gustaría resaltarlo.

Pienso que existe una relación directa y no recíproca, entre la famosa crisis y el surgimiento de las panaderías. Y es que, ya lo dicen, “al mal tiempo, buena cara”, o lo que es lo mismo, “¿a quién le amarga un dulce?”

Pues eso, “vamos a desviar la atención, que mientras pueda colmar mi deseo placentero de comerme un dulce, ya me preocuparé luego de lo demás!” El hecho de disponer en cualquier momento de algo dulce y sabroso, mitiga en cierta medida las penas y hace que la vida se “viva” mejor.

Vale, puede que me esté pasando, e incluso trivializándolo demasiado, pero aun así, algo de eso hay, ¿verdad? Si más no, es bastante anecdótico la relación temporal que existe entre estos dos acontecimientos: crisis + panaderías (pero  no a la inversa)

Bueno, ahí dejo eso.

¿Qué pensáis?