Chema Madoz y el objeto creado

 

Chema Madoz es un reconocido fotógrafo español nacido en Madrid en 1958. Autor de una creatividad y originalidad excepcional, se le puede considerar como uno de los grandes fotógrafos del país.

Su formación académica se inició conjuntamente entre la Complutense de Madrid, donde estudiaba Historia del Arte, y el Centro de Enseñanza de la Imagen, donde cursaba estudios fotográficos.

Durante su carrera fotográfica ha realizado multitud de exposiciones tanto en España como fuera de ella, y ha recibido múltiples galardones y reconocimientos por su amplio trabajo fotográfico.

Su primera exposición fotográfica la organizó la Real Sociedad Fotográfica de Madrid en 1985, y desde entonces ha ido publicando y exponiendo su trabajo gráfico hasta nuestros días.

Destacar que en 1991 recibió el Premio Kodak , y pocos años después, en el 2000, consiguió el Premio Nacional de Fotografía.

Chema Madoz y sus imágenes inventadas

Chema Madoz es un fotógrafo que posee una fuerte influencia surrealista. Autores como Dalí, Man Ray y Magritte han influido de alguna forma en la obra de este autor.

Quizá deberíamos destacar la influencia de Magritte en relación al simbolismo del objeto, el mostrar algo en apariencia conocido pero totalmente transformado.

Madoz es un maestro en la manipulación y creación de objetos. En el inicio de su carrera aparecían figuraciones humanas, pero con el transcurso del tiempo dejó de incorporar el cuerpo humano en sus creaciones, centrándose en el objeto tal cual.

Objeto muchas veces encontrado, “l’objet trouvé”, y muchas otras manipulado en el estudio fotográfico, y también cómo no, el objeto creado e inventado. Madoz es un maestro en la combinación de estos tres elementos, o mejor dicho, en la forma de componer y crear sus imágenes mediante objetos reales o ficticios, como puede ser:  una cuchara cuya sombra proyecta la figura de un tenedor.

Madoz es un artista capaz de crear realidades nuevas, que a menudo nos “descoloca” porque nos cuesta ubicar dichas realidades en el contexto apropiado. Rompe con nuestra concepción del espacio, y también con el tiempo, ya que éste se nos muestra atemporal, difícil de definir el cuándo tuvo lugar una determinada imagen.

Los rasgos característicos de sus fotografías se distinguen por el tratamiento en blanco y negro, a pesar de la policromía de nuestra era, y por el formato pequeño que normalmente utiliza en sus composiciones fotográficas.

Chema Madoz también puede considerarse un maestro de la ironía, ya que muchas de sus imágenes nos brindan un guiño de complicidad. Madoz pretende que el espectador se involucre en sus fotografías, que participe de forma activa y descubra un mundo nuevo más allá de la apariencia.

Sus imágenes están llenas de analogías, metáforas y paradojas sorprendentes. Desde luego su obra no te deja indiferente, es en muchos casos pura poesía. No puedes parar de contemplar imagen tras imagen, y todas ellas acaban sorprendiéndote por su singularidad y originalidad.

Desde luego merece la pena conocer este gran fotógrafo e invertir un poco de tu tiempo en su obra. Estoy seguro que no te decepcionará en absoluto. Probablemente te enganche y quieras descubrir todo su extenso trabajo fotográfico.

Desde aquí te animo a que así lo hagas, porque seguramente disfrutarás del universo “iconográfico” que este gran creador de la imagen tiene preparado para ti.