¿Cómo influye la luz en la fotografía?

La luz es una fuente de energía electromagnética extraída de la naturaleza, pero la luz no solo proviene del Sol sino que también podemos obtener una energía luminosa mediante otros tipos de fuentes como podría ser una lámpara, un flash, infrarrojos, ultravioletas, etc.

Sea como fuere, hay que reconocer que la luz es uno de los elementos fundamentales para la fotografía. Por ese motivo es básico conocer sus propiedades y características para poderle sacar el mejor rendimiento posible.

Pensad que la luz influye en la fotografía en muchos aspectos, entre los cuales, vamos a destacar las diferentes propiedades que hacen que ésta se comporte de una determinada manera según el tipo de luz que proporcione.

Comprobaréis que existen diferentes tipos de luz, como por ejemplo, luz: por absorción, por reflexión, por transmisión, por difusión, por refracción y por dispersión.

En cuanto a los aspectos más técnicos, solo comentaros algunas pinceladas (por si no lo sabíais) os diremos que la luz se propaga en línea recta en forma de rayos, aunque éstos se desplazan en forma de ondas. Que la velocidad de propagación de la luz es de 300.000 kilómetros por segundo.

Que el espectro visible (el que nuestros ojos pueden distinguir) es solo una pequeña parte de la energía electromagnética que llamamos luz. Este espectro visible se sitúa entre las longitudes de onda que van de los 400 a los 700 nanómetros (un nanómetro corresponde a una millonésima parte de un milímetro).

Que la luz que nuestros ojos pueden captar, aquella que oscila entre los 400 a 700nm, equivale a los colores que conocemos como son: el violeta, el azul, el verde, el amarillo, el naranja y el rojo. Luego están el resto de longitudes de ondas que no apreciamos “a simple vista”, como pueden ser: los Rayos Gamma, los Rayos X, el ultravioleta, los infrarrojos y las ondas de radio.

Y ya, dicho esto, a continuación iremos explicando grosso modo en qué consiste cada uno de los tipos de luz que hemos avanzado anteriormente.

Tipos de luces

Luz por absorción

Se llama luz por absorción aquella que es absorbida por el cuerpo en el que incide. Cuando esto sucede la luz se puede transformar en calor, aunque también puede producir algún tipo de reacción química.

Puede darse el caso de que algunos cuerpos o superficies concretas, dependiendo de su composición, absorban solo alguna longitud de onda, reflejando las otras. Por ejemplo, en el caso de un objeto de color rojo, solo absorberá todas las longitudes de onda del espectro visible menos la que corresponde al rojo, ya que ésta será la que refleja.

Por otro lado, existen dos excepciones: los objetos de color blanco no absorben ninguna longitud de onda, y ocurre lo contrario con los objetos de color negro, ya que al absorber toda la luz, no se produce ninguna absorción y solo vemos el negro que es la ausencia de color (en términos lumínicos).

Luz por reflexión

Se llama luz por reflexión aquella que es reflejada por un cuerpo cuando la luz incide sobre él, es decir, la luz por reflexión es la parte de luz que no es absorbida por la superficie donde índice la luz.

Este tipo de luz por reflexión puede ser de dos tipos: especular o difusa.

Se llama reflexión especular cuando la luz incide sobre una superficie lisa como el cristal o el agua. En estos casos el ángulo de salida de los rayos reflejados o el ángulo de reflexión, será igual al ángulo de incidencia.

En cambio, si la fuente de luz incide sobre una superficie rugosa, la reflexión se produce de forma difusa con lo que la luz reflejada se propagará en todas las direcciones.

Luz por transmisión

Se llama luz por transmisión aquella que se transmite por efecto de incidir sobre una determinada superficie. El tipo de transmisión de la luz será diferente en función del tipo de superficie donde incida.

Pueden existir tres tipos de superficie: transparente, translúcida y opaca.

Si la superficie donde incide es transparente, en este caso la luz no sufre ninguna transformación, con lo que podemos ver tanto la luz que lo atraviesa como la fuente emisora de la misma.

Si la superficie es translúcida, cuando la luz incide sobre ella se difumina, con lo que podemos ver la luz pero no el foco emisor; el resultado es una luz difuminada y suave.

En cambio, cuando la luz incide sobre un cuerpo opaco al no poder atravesarlo no podemos ver nada, ni la luz ni la fuente que la produce.

Por otro lado, la luz por transmisión tiene la propiedad de ser selectiva cuando traviesa una superficie transparente coloreada, ya que en este caso solo traspasará unas determinadas longitudes de ondas, absorbiendo el resto (un instrumento útil serían los filtros de colores).

Luz por difusión

La luz por difusión puede producirse por dos fenómenos vistos anteriormente: bien por reflexión o por transmisión.

En el caso de la reflexión se producirá cuando la luz incida directamente sobre una superficie rugosa o mate, mientras que en el segundo caso, cuando es por transmisión, el fenómeno se producirá cuando la luz atraviese un cuerpo translúcido.

La luz por refracción

Se llama luz por refracción aquella que sufre una pequeña desviación en su trayectoria cuando la luz pasa de una superficie transparente de una determinada densidad a otra de diferente densidad.

Del mismo modo, la desviación depende del ángulo en que la luz incide en el nuevo medio además de la densidad de éste. Esto sucede cuando nos encontramos superficies como el aire-agua, el aire-cristal o similar.

Por otro lado, cuando la luz incide perpendicularmente en el nuevo medio, en este caso no se produce ninguna desviación.

Para los más técnicos que quieran saber cómo se calcula el índex de refracción, indicar que éste se calcula como la relación que se establece entre el seno del ángulo de incidencia y el seno del ángulo de refracción.

Luz por dispersión

La luz por dispersión es sencillamente la descomposición de la luz blanca en los diferentes colores que la componen.

Si por ejemplo utilizamos un prisma apreciaremos cómo la luz que incide a través de él (la luz con todas las longitudes de onda) sale dispersada mediante la franja cromática que compone la luz, el arcoíris también nos serviría como ejemplo.

Concluyendo: conocer la luz, el cómo se comporta, la cantidad de matices con las que se manifiesta, todo ello puede posibilitarnos -a aquellos que disfrutamos haciendo fotos-, una y mil oportunidades para “brillar” mediante ella, la luz, a través de nuestras fotografías.