Consecuencias del consumo de tabaco, alcohol y drogas

En el siguiente artículo hablaremos sobre las consecuencias negativas que produce sobre el cuerpo humano el consumo de sustancias nocivas como el tabaco, el alcohol o las drogas.

Os tengo que decir que la siguiente información tiene muy poco de agradable, más bien todo lo contrario. Vais a descubrir (no todo, por supuesto, muchas de las cosas ya las sabéis) los efectos tan nocivos que dichas sustancias, el tabaco, el alcohol y las drogas, provocan sobre nuestro organismo.

Os iré contando detalladamente cómo los efectos físicos, psicológicos o conductuales de cada una de estas sustancias impacta sobre nosotros.

No pretendo hacer juicios de valor al respecto, únicamente iré relatando de forma lo más objetiva posible, cuáles pueden ser las consecuencias insanas provocadas por el consumo, entiendo, reiterado, de productos como el tabaco, el alcohol o las drogas.

Cada uno es muy libre de hacer con su cuerpo y con su mente lo que quiera, por supuesto defiendo la autonomía y la libertad personal de cada uno de nosotros, eso sí,  siempre y cuando no perjudique a terceras personas.

Por todos es sabido el peligro que encierra el consumo descontrolado de los productos mencionados, tenemos ítems por todos lados que nos los recuerdan. Lo que pasa, es que a veces desconocemos hasta qué punto este consumo puede llegar a perjudicarnos. Hasta qué punto el consumo del alcohol, las drogas o el tabaco pueden producir efectos fatales sobre nuestro organismo.

Consecuencias del consumo del tabaco

El consumo de tabaco afecta gravemente a la salud, y no solo a nivel físico, sino también a nivel conductual. A continuación os iremos detallando los posibles efectos que produce el consumo reiterado del tabaco.

Por ejemplo, a nivel físico, el consumo de esta sustancia puede producir: enfermedades pulmonares (bronquitis crónica, enfisema pulmonar o asma); neumonía e insuficiencia respiratoria crónica; aumento del riesgo de desarrollar diabetes tipo 2; grandes posibilidades de sufrir un infarto cerebral; también puede producir úlcera péptica y gastritis crónica.

Por otro lado, el consumo de tabaco también es responsable de provocar enfermedades como: el cáncer bucal, pulmonar, de colon, de pecho, laringe, bronquios, además de tumores en la Vejiga.

En el caso de las mujeres embarazadas las consecuencias pueden ser desastrosas: aborto natural; nacimiento de un niño muerto; problemas con la placenta;  bebé prematuro o con retraso de crecimiento.

Del mismo modo, a nivel conductual, el consumo de tabaco produce efectos como: disminución de la atención y la memoria; menor tolerancia a la frustración; aumento de la ansiedad y dependencia psíquica; sensación de incapacidad; baja autoestima, y finalmente, el síndrome de abstinencia.

Consecuencias del consumo del alcohol

Cuando el consumo del alcohol es habitual y moderado a nivel físico se traduce en: complicaciones gastrointestinales, tales como: el reflujo gastroesofágico, la gastritis alcohólica aguda o síndromes diarreicos; complicaciones hepáticas, tales como: la cirrosis o la hepatitis alcohólica aguda; complicaciones cardíacas, tales como: arterosclerosis, alteración del ritmo cardíaco o hipertensión arterial.

Por otro lado, el consumo moderado del alcohol también produce: cansancio, envejecimiento prematuro y alteraciones somáticas varias.

En cuando a los efectos sobre el nivel conductual, el consumo moderado del alcohol puede provocar : deterioro de la imagen social; problemática laboral (absentismo, accidentes laborales o bajo rendimiento); disgregación familiar, aislamiento individual; soledad; conductas agresivas e irritables, además de posibles trastornos psiquiátricos.

Pero, cuando el consumo de alcohol se convierte en crónico, la cosa empeora. En este caso a nivel físico podemos encontrarnos con efectos como: insomnio; alucinaciones visuales y auditivas; encefalopatías; taquicardia; sudoración; fiebre; hiperactividad psicomotora; dependencia física, además puede provocar diferentes tipos de cáncer (de boca, faringe, laringe e hígado).

Por otro lado, el consumo de alcohol crónico a nivel conductual afecta a las personas en diferentes aspectos como: trastornos afectivos donde se producen crisis de ansiedad o de depresión e incluso el suicidio; también produce esquizofrenia; neuropatías; desorientación profunda, e incluso llegar a extremos de caer en la delincuencia o los malos tratos.

Consecuencias del consumo de drogas

En cuanto a las consecuencias del consumo de drogas explicaremos los efectos físicos y psicológicos que produce el consumo reiterado de estas sustancias en función del tipo de droga que sea.

Empezando por la cocaína, los efectos físicos que se derivan de su consumo son los siguientes: se produce una dilatación de las pupilas; aumenta la presión sanguínea a la vez que aumenta el ritmo de las pulsaciones y de la respiración, además de subir la temperatura del cuerpo.

La cocaína también puede producir taquicardias, infartos y hemorragia cerebral. Además también provoca problemas musculares y puede llegar a producir alucinaciones. Esto en cuanto a los efectos físicos, ya que si hablamos de los efectos psicológicos, la cocaína produce estados de confusión, pérdida progresiva de la memoria, irritabilidad, dificultad del habla, e incluso puede llegar a los extremos de provocar esquizofrenia o trastornos bipolares.

Si ahora analizamos las anfetaminas, en cuanto a sus efectos físicos son los siguientes: se altera el sistema nervioso central; se producen sudores, taquicardias, palpitaciones, insuficiencia cardiaca, debilidad muscular, y en su extremo puede llegar a provocar el coma.

Además, la inhibición del apetito o del sueño son dos características típicas originadas por el consumo de esta droga. Del mismo modo, en cuanto a sus efectos psicológicos, la anfetamina provoca estados de euforia, ansiedad, irritabilidad o cambios bruscos de comportamiento, distorsionando la realidad.

Por otro lado, las famosas drogas de diseño también son tremendamente perjudiciales. Los efectos físicos que produce son: desde alteraciones cardiovasculares y arritmias, hasta infartos cerebrales. Del mismo modo, también pueden provocar convulsiones varias, vómitos, junto con otros efectos como las pupilas dilatadas.

En esta misma línea, las drogas de diseño en cuanto a sus efectos psicológicos son parecidos al consumo de anfetaminas: provoca euforia, alteraciones de la realidad, confusión, ansiedad, además de episodios de desinhibición y fuerte deseo sexual.

Y, ya por último, acabaremos analizando la marihuana, que, aunque sea menos dañina que las anteriores, también posee fuertes efectos tanto físicos como psíquicos.

Por ejemplo, a nivel físico, el consumo de marihuana te provoca una aceleración de los latidos del corazón. Se enrojecen los ojos, se seca la boca y la garganta, aumentando el ritmo cardíaco.

En relación a los efectos psicológicos son bastantes y además están muy relacionados con la capacidad de comprensión y retención memorística. Se producen trastornos de carácter cognitivo, se reducen los reflejos, provoca alucinaciones y desorientación espacio-temporal. Del mismo modo, dificulta el pensar, el tiempo de reacción ante los problemas, no se reacciona bien ante cualquier tipo de estímulos, en definitiva, el consumo de marihuana reduce bastante el tiempo de reacción en general.

Como habéis podido comprobar el consumo de todas estas sustancias que hemos estado comentando no beneficia en absoluto el buen estado de salud de las personas. A través de este artículo hemos pretendido reflejar las posibles consecuencias que pueden acarrear sobre nuestro organismo el uso reiterado de dichas sustancias. Reiteramos de nuevo, que no pretendemos realizar juicios de valor, solo constatar una realidad que para muchas personas es desconocida. Ya saben lo que dicen, “la información es poder”: una vez se tiene, hagan de ella lo que quieran.