El Día de los Enamorados: San Valentín

El Día de los Enamorados: San Valentín
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El día de San Valentín, conocido popularmente como el Día de los Enamorados, se celebra el 14 de febrero de cada año.

Esta fiesta, celebrada inicialmente en Europa, cuyo origen se lo debemos a un sacerdote romano del siglo III, llamado Valentín, se exportó hace algunos años a países americanos y, posteriormente ha  sido adoptada por países tan lejanos como Japón, China o Corea del Sur.

Aunque el origen del Día de los Enamorados, o el Día de San Valentín, posea en sí misma una carga religiosa de origen cristiano, eso no es impedimento para que esta fiesta sea celebrada en diferentes partes del globo terráqueo, independientemente de cuál sea la práctica religiosa autóctona del país receptor de dicha celebración.

El rasgo característico que define este día tan especial tiene relación con el amor que se manifiesta entre sí las personas. Concretamente, tiene mayor relación entre las parejas de enamorados.

El Día de los Enamorados normalmente se asocia a las parejas jóvenes, sobre todo aquéllas que están iniciando una relación amorosa;  aunque, claro, también es extrapolable al resto de las parejas, por supuesto, ¡faltaría más!, si no, que se lo digan a esas afables parejas de ancianitos que siguen igual de enamorados a pesar (o gracias) de convivir 50 años juntos. ¡Puff! ¡Qué barbaridad! 🙂

Aunque, por otro lado, también cuentan algunas mentes incrédulas, que esta celebración: el Día de los Enamorados o el Día de San Valentín, en realidad es un día inventado por alguna gran cadena comercial (no diré nombres), para incentivar el consumo entre la población joven y crédula recién enamorada. ¿Vosotros qué pensáis?

¿Por qué le llaman el día de San Valentín?

Pues porque San Valentín fue un sacerdote romano llamado así, Valentín.  Valentín vivió en el siglo III de nuestra era, bajo la influencia del emperador romano Claudio II. Éste, el emperador, tomó una decisión que, con el transcurso de los siglos, ha pasado a convertirse en un evento determinante en la vida de todos los enamorados del mundo. Poco se podía imaginar el tal Claudio II de la importancia crucial que adquiriría su prohibición.

El emperador Claudio II tuvo la osadía de prohibir los matrimonios entre los jóvenes porque consideraba que estos, si no tenían pareja ni ataduras familiares, eran perfectos e idóneos para formar parte del ejército.

Debido a esta prohibición, Valentín, afligido por la pena de los jóvenes al no poder casarse con sus amadas, decidió desobedecer la prohibición y se dedicó a celebrar matrimonios en secreto. Como consecuencia de ello, el “Estado” se enteró y el pobre Valentín fue apresado y torturado hasta su muerte. Muerte que tuvo lugar un 14 de febrero.  Aunque no fue hasta el año 496 cuando el Día de San Valentín se convirtió en el día que todos conocemos.

La historia que os acabo de explicar no es, sino, sólo la punta del iceberg. De hecho para que el Día de San Valentín se convirtiera en el Día de los Enamorados han tenido lugar muchos más eventos además del aquí mencionado, pero mejor, estas historias las dejamos para más adelante, ¿os parece?

Regala amor, regala joyas

¿Quién no ha deseado que le regalen una joya en el Día de los Enamorados? Como decía la mítica Marilyn Monroe, “los diamantes son el mejor amigo de una mujer”. Quizá no es el mejor momento para regalar un diamante, pero ¿por qué no aceptar algo parecido, si además es bonito y brilla mucho?

Regala amor, regala relojes

Pensad que regalar relojes es siempre un símbolo de acierto. Además, ¿cuál es la verdadera función de un reloj? Medir el tiempo. Y, ¿qué tiempo?, es decir, ¿qué clase de tiempo? Pues el que media entre los enamorados (recordad que estamos en San Valentín). Y, ¿no es bonito que te regalen un objeto que simbolice el tiempo del amor?

Regala en San Valentín, regala en el Día de los Enamorados

Si eres de aquellas personas que cree que el Día de los Enamorados es un día inventado por la industria comercial, pero además estás de acuerdo con ello, pues aquí te enseñamos unas cuantas bagatelas para que te hagas con ellas.

Y, colorín, colorado, este cuento se ha acabado¡FELIZ VALENTÍN y FELIZ DÍA DE LOS ENAMORADOS!