¿Qué diferencia hay entre los productos Bio y Eco?

¿Qué diferencia hay entre los productos Bio y Eco?
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La legislación vigente de la Comunidad Europea considera los términos biológico (bio), ecológico (eco) y orgánico como sinónimos. Y es que cualquiera de ellos comparte al menos una característica en común, que no es otra cosa que el “origen”. Todos provienen de una fuente natural que no ha estado contaminada por el uso de ningún componente químico, ya sea pesticidas, fertilizantes o productos similares. Es decir, los productos bio, eco y orgánico han sido tratados de forma natural sin que se haya producido ninguna modificación de carácter transgénico.

En cuanto al sector de la ganadería o cría de animales, se asegura que estos han sido alimentados de forma ecológica y sostenible. Normalmente estos animales proceden de razas autóctonas que no han sido manipuladas genéticamente.

Si quieres saber qué diferencias o similitudes comparten los productos bio, eco y orgánico, continúa leyendo este artículo.

Qué debes saber sobre los productos naturales

Como ya hemos comentado hace un momento, los productos naturales que consideramos como bio, eco u orgánicos comparten en común el origen, pero sin embargo existe una pequeña diferencia entre ellos, a pesar de que frecuentemente los encontremos en el mercado como “todo en uno”.

Resulta que los artículos denominados ecológicos hacen referencia directa a la defensa y protección del medioambiente, mientras que los productos biológicos  tienen relación con el concepto de vida, y por último, los productos orgánicos poseen una connotación más “espiritual”, ya que entre su descripción se encuentran los términos de orden y armonía.

Es decir, podemos considerar que los productos bio o biológicos remiten al carácter más natural del producto en cuento al aspecto de la calidad de sus nutrientes. En cambio, los productos eco o ecológicos poseen connotaciones más medioambientales.

Con la intención de concretar un poco más con estos términos, diremos que los productos ecológicos en su afán de preservar el medioambiente han respetado todo el proceso por el que pasa un alimento en todas las etapas de su crecimiento y producción, utilizando para ello todos los recursos naturales que les ofrece la naturaleza, sin intervención alguna de componentes contaminantes.

En cuando a los productos biológicos son aquellos que se caracterizan porque no han sido tratados genéticamente.

Por último, los alimentos orgánicos se centran más en un producto concreto o individual realzando sus componentes y defendiendo su pureza. Por ejemplo, si hablásemos de una lechuga, se resaltaría el sabor tierno del producto, aunque quizá el tamaño de la hortaliza no sea muy grande, sí que destacaríamos  que ha sido elaborada sin haberse realizado ninguna manipulación química o con ayuda de fertilizantes.

Por otro lado, visto así con cierta perspectiva, uno puede llegar a la conclusión que de alguna manera todos los términos que hemos estado comentando, sean eco, bio u orgánico, parecen lo mismo. O dicho de otro modo, quizá solo sea cuestión de “grados”, aunque estos sean muy pequeños.

En general, todo este tipo de productos son ideales para conservar una buena salud y estar en plena forma. Su consumo es ideal para todo tipo de edades, ya que estos alimentos contienen, en términos generales, más vitaminas y nutrientes que el resto de los productos alimentarios no elaborados naturalmente.  Además, tienen más olor, color y un sabor más intenso y natural.

Productos de consumo, bio y eco

Actualmente existe en el mercado una gran variedad de productos ecológicos y biológicos que no se limitan únicamente al campo de la alimentación.

Por supuesto existe un gran abanico de productos dedicados a la agricultura y la jardinería, quizá sean junto con los artículos de alimentación, los productos más vendidos o los que poseen mayor aceptación entre los consumidores en general.

También nos podemos encontrar una gran oferta en artículos de cosmética natural: productos capilares, corporales, faciales; productos solares; productos para niños; y en general, todo tipo de complementos de belleza.

Por otro lado, los productos de limpieza para el hogar y la ropa, o los utensilios de cocina, y artículos aromáticos como velas e inciensos, también poseen un nicho de negocio considerable.

Cómo no, destacar los artículos pensados para la salud y la dietética, junto con toda una gama de libros especializados en el bienestar personal, donde se abordan temas transversales que van desde la cocina, la salud, hasta la jardinería o la meditación, por poner algunos ejemplos.

No hay que olvidar también que existe toda una oferta de productos biológicos y ecológicos destinados a nuestras queridas mascotas.

Una pequeña consideración

Como habrás podido observar afortunadamente hoy en día tenemos la posibilidad de poder controlar todos aquellos productos de alimentación y de consumo que acostumbramos a usar en nuestros hábitos y costumbres diarias.

Mediante esta opción “sana”  de consumo, ayudamos a mantener y proteger el medioambiente. Mientras existan más personas que se sumen a este “carro”, se asegurará con mejor resultado la permanencia del comercio ecológico.

El único inconveniente, quizá, que posee este tipo de negocio es el encarecimiento del producto, pues es comparativamente más elevado que el resto de los artículos que se distribuyen en la industria comercial.