Dónde comer en Palma de Mallorca: El Capricho

Rigatoni a la carbonara

Recientemente estuvimos visitando la bonita ciudad de Palma de Mallorca, un destino que no puedes dejar de visitar en las Islas Baleares.

Recorrer su casco antiguo es una auténtica delicia, descubrirás desde su plaza mayor donde encontrarás a ingeniosos artesanos que comercian en sus puestos ambulantes con bisutería joyas, complementos y ropa a multitud de tiendas de ropa de marcas y muchos rinconcitos encomiables.

Es imposible no hablar de tiendas porque en la actualidad el comercio de Palma de Mallorca destaca por disfrutar de una muy cuidada oferta para el turista o visitante. Denota buen gusto por los cuatro costados.

Y es que esa cuidada selección de productos es algo muy común en la mayoría de las tiendas de Palma de Mallorca, y claro… puedes perderte durante horas viendo las preciosas prendas y objetos que han elegido para exponer en sus escaparates bajo un excelso acierto.

Y esa fue nuestra mañana en Palma de Mallorca, el shopping, ya que sin querer visitar su hermosa catedral que años atrás ya la visitamos y para el que escribe esto de ver templos le impresiona tanto como ver secarse la pintura de una pared. Así que anduvimos durante horas por Palma, viendo escaparates y entrando y saliendo de tiendas, de vez en cuando no está mal esto de hacer shopping ¿a qué sí?

Sobrepasadas ya las 14:00H decidimos lanzarnos a la búsqueda de un lugar donde comer.

Ya que era un viernes y que llevábamos un buen puñado de días comiendo y cenando fuera, todo a base de carta y puñal, decidimos optar por una versión más económica, hacer el típico menú de diario que sueles encontrar en casi todas las ciudades de España y así saber que tal anda de menús la capital de Mallorca.

Pocos restaurantes de menú en Palma de Mallorca

Tempura mixta de calamar y verdura con salsa tentsuyu

Encontrar un restaurante de menú en Palma, no fue en absoluto sencillo, al menos en la zona céntrica o casco antiguo, ya que realmente hay pocos restaurantes y mucho menos de menú, la mayoría de restaurantes que vimos eran los típicos excesivamente giris por lo que no tuve más remedio que sacar el móvil y hacer unas cuantas búsquedas en Google Maps.

La anécdota en Palma de Mallorca

Vi que tenía anotados en mi app de Maps algunos restaurantes de otras visitas anteriores a la isla, uno de ellos era el Restaurante las Olas Bistro, un lugar algo apartado del centro pero todavía dentro de los límites del casco viejo. Nos dirigimos hasta él.

En la puerta del restaurante tienes un montón de carteles con la oferta gastronómica, claramente hay un exceso de cartelería. Además podrás observar que en algunos de esos carteles cuelgan severas advertencias de las reglas del local, el conjunto resultaba peculiar, incluso bonito, decidimos entrar, grave error.

El metre, camarero o dueño, con cierto parecido a mi admirado director de cine Woody Allen, aunque este otro era probablemente de origen francés, nos atendió mal, la verdad es que muy mal, fue descortés, nos acomodó en una mesa y nos trajo uno de los carteles del exterior con un “esto es lo que tengo”, decidid rápido que tengo prisa…

Entre que la oferta de viandas era algo extrañas y por tanto requería preguntar y preguntar a tan poco solícito metre decimos que sumado a ese trato,  el resultado era del todo intolerable, así que no tuvimos más remedio que abandonar el local antes de pedir, curioso fue, que antes incluso de levantarnos de la mesa, el extraño metre ya nos estaba abriendo la puerta, desde luego no debía ser el primer ni el último cliente que perdía.

Un nuevo restaurante que va a parar a mi lista de «no volver jamás».

Y se hizo el El Capricho

Gracias a este pequeño desencuentro con el metre de Las Olas Bistro, descubrimos un lugar ideal para comer en Mallorca, aunque tuvimos que deshacer casi todos nuestros pasos, justo hasta alcanzar la parte más alta del casco viejo, donde recordábamos haber pasado a primera hora por una zona con dos o tres restaurantes más.

Salmón marinado con verduritas crudas bañadas en salsa de naranja

Así llegamos al restaurante El Capricho by Gaudí

Además de la carta, tienen un menú diario donde te dan a elegir entre dos opciones, tienes una opción de tres platos, con el postre y café incluido por 14.90 euros y otro de cuatro platos, tal cual el normal pero con un entrante extra y cuyo precio ascendía a los 16.90

Optamos por la versión de 3 platos, cuatro hubieran sido excesivos.

Para el primer plato ambos optamos por la misma opción, una tempura mixta de calamar y verdura con salsa tentsuyu, por aquí os dejo una foto de este plato, que estaba, créeme perfecto en sabor, textura, tempura, salsa… y es que no tengo temor a señalarlo como la mejor tempura que he tenido a bien degustar.

Tras el buen sabor del primero mi acompañante decidió optar por un segundo plato de pasta, se trataba de unos rigatoni a la carbonara, le resultaron deliciosos, sabrosos… yo los probé y me resultaron también excelentes, con un dente perfecto y con un sabor de lo mejorcito que he probado en pasta italiana durante mucho tiempo.

Desde luego El Capricho estaba haciendo perfecto honor a su nombre…

Para mi, como segundo plato o plato principal, mi elección fue un riquísimo salmón marinado con verduritas crudas bañadas en salsa de naranja. Ohhh! que rico y que bien me sentó tan exquisito plato. Confirmamos las sospechas… este restaurante es todo un capricho.

Para el postre repetimos también ambos el mismo plato, una panacota adornada con dos moras que resultó buena, sin llegar al nivel de los dos primeros platos.

Además de las viandas el local es bonito, elegante, la atención, como los platos, exquisita y desde luego en cuanto vuelva a Palma de Mallorca, vuelvo al Capricho. No suelo dar nota a los restaurantes, pero nunca es tarde para empezar:

Nota 9/10

Y ahora tú, toma buena nota:

El Capricho by Gaudí

La Rambla, 10, 07003 Palma, Illes Balears

Teléfono: 971 25 28 95

Enlace a >Maps<

 

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