El fotógrafo neoyorquino Arnold Newman

Arnold Newman (1918-2006), nació y murió en la ciudad de Nueva York. Es considerado como una leyenda de la historia de la fotografía. Ha sido autor de innumerables imágenes captadas con un innegable acierto a lo largo de su fructífera vida de fotógrafo.

A la edad de veinte años ya trabajaba en un estudio de retratos en Filadelfia como ayudante del fotógrafo Leon Perskie. Poco después, Newman pasó a dirigir con éxito un estudio de retratos en Miami Beach, para más tarde trasladarse a Nueva York donde abrió un estudio en el West Side de la ciudad. Recibió numerosos encargos de la revista Life y de Harper’s Bazaar, cuyo director, Alexey Brodovich, apadrinó su futura carrera.

El “entorno” del retrato

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Este autor desarrolló un estilo de retrato propio que rápidamente le otorgó fama mundial. Rompió con las tradiciones clásicas, basadas en la pintura, donde la figura humana era considerada la parte fundamental de la composición, relegando el resto de la imagen como simple fondo sin importancia. Newman cambió esta percepción y supo dar significado a todos esos elementos que forman parte de una representación gráfica.

Para Newman el entorno o el contexto que rodea al sujeto, es decir, los ámbitos sociales, profesionales o incluyo privados, son esenciales y forman parte de la persona, y por ello, este autor siempre los incorporaba como componente fundamental de sus retratos.

 


A menudo en sus fotografías, el sujeto aparece como un elemento más, a pesar de que debería ser considerado como el centro de atención. De esta manera podemos ver en el trabajo de este autor cómo el entorno adquiere un nuevo significado, es decir, no se trata de retratar un mero fondo sino que éste se convierte en el contexto que describe y explica al personaje fotografiado.

Newman desarrolló y adaptó este concepto visual tan brillante para cada individuo en particular. Debido a ello, esa característica lo diferenció de muchos otros fotógrafos retratistas.

Por otro lado, varios críticos de arte bautizaron los retratos de Newman como “retratos ambientales”, porque a Newman no le interesaba tanto incluir el entorno del sujeto como decorado, sino como parte fundamental que interactúa entre el entorno social y la persona.

Su objetivo principal consistía en hacer visible la personalidad de sus personajes mediante la combinación de todos los elementos que componían la imagen.

Si te consideras una de esas personas que crees que cualquier cosa, o pequeño detalle, puede esconder un significado, te recomiendo que eches un vistazo a la obra de este gran fotógrafo, seguro que no te dejará indiferente.