El Hostal de l’Aigua en el prepirineo

Raquel y David son los simpáticos y atentos jóvenes que regentan este cuidado hostal en el pre pirineo, idóneo para desconexión del mundanal ruido de la ciudad, una escapada de uno o dos días a este bonito lugar recargará tus baterías y hará que te reencuentres con tu pareja y con ti mismo. Si vas con críos ellos sabrán disfrutar del paraje y la naturaleza tanto o más que tú.

A veces al reseñar un hotel que a su vez es restaurante y que se encuentra ubicado en un lugar privilegiado, no tienes del todo claro por donde empezar pues suelen ser más de uno los factores a destacar, el Hostal de l’Aigua no va a ser desde luego una excepción, o sí, porque David ha puesto el listón de su cocina muy, muy alto.

La ubicación en el mapa del Hostal de l’aigua es idónea para visitar desde él los otos pequeños pueblos del pirineo que rodean al pequeño Sant Llorenç de la Muga.

El hostal en sí se encuentra algo alejado del pueblo, del núcleo urbano de Sant Llorenç de la Muga, a escasos 10 minutos andando. Este hostal está en lo que parece ser una pequeña urbanización con un entramado de calles moderno, sin el encanto del pueblo, si bien cerca del local tienes un río, típico de montaña con un puente precioso.

El interior del Hostal de l’Aigua está bien resuelto y decorado con buen gusto, a criticar, las habitaciones, algo justas en tamaño y sus camas, donde el colchón que nos tocó, pedia un cambio a gritos, excesivamente blando, el resto, limpieza y servicio, impecable.

Cuando estuvimos en el Hostal de l’Aigua, el día que llegamos, un sábado a media tarde fuimos pocos los comensales, quizá por las fechas, en pleno mes de marzo, a lo sumo tres mesas pero creo, por los suspiros que oía provenir de los otros comensales, que todos acabamos más que satisfechos.

Sin ir más lejos, el postre, fue una tarta tatín de manzana, plato muy recurrente en mi. Esta vez me dejó completamente maravillado. Pero antes de esos postres la sorpresa no cesó, fue increscendo en una de las mejores experiencias culinarias que he disfrutado en lo que llevamos de año, y ojo, que esto lo escribo a mediados de septiembre.

El servicio, de primera, empezando con el propio David aconsejándote de forma acertadísima por que platos optar atendiendo a tus gustos, seguido por los detalles fuera de carta incluidos en el precio del menú, me refiero a esos mata ratos elaboradísimos, los tiempos entre plato y plato, la excelente presentación y mimo presente en todos y cada uno de los platos, su equilibrada cantidad y sobretodo, todos y cada uno de esos sabores, regalos para el paladar.

No nos olvidamos de la dispuesta Raquel, que hace las funciones de organización, recepción y acomodo de los huéspedes con una desbordante simpatía. Son tan majos Raquel y David y te hacen sentir esa maravillosa sensación de mimo que te ganan como cliente, ojalá otros tantos hostales tuviesen ni la mitad de compromiso y mimo que nos demostrasteis.

Por último aunque no tan preciosista como el lugar, los precios que son queramos o no parte de la fórmula que puntua un lugar más aún cuando la mayoría debe andar contando y cantando esto sí, esto no. El menú, sea cena o comida, lunes o domingo sale por 14,55 más IVA, un precio perfecto. Pasar la noche sobre 41 eur. más IVA.

Toma nota:

Carrer de les Alzines, 2, 17732 Sant Llorenç de la Muga, Girona
Teléfono: 972 56 92 25