Humberto Rivas, de pintor a fotógrafo

Humberto Rivas fue un fotógrafo argentino nacido en Buenos Aires en 1937, y emigrado a Barcelona en el 1976, ciudad en la que instaló su residencia hasta el 2009, año en el que tuvo  lugar su fallecimiento.

Humberto Rivas está considerado como otro de los grandes fotógrafos que ha pisado suelo español aunque sus orígenes fueran argentinos. Nacido en un hogar humilde, pronto se interesó por el arte, y aunque tuvo que empezar a trabajar desde muy joven, logró estudiar Bellas Artes mientras lo compaginaba con la fotografía.

Finalmente, con el paso de algunos años acabó por dedicarse enteramente a la fotografía, abandonando su faceta como pintor y dibujante. Una anécdota curiosa a destacar de este célebre fotógrafo fue la forma en que dio el paso definitivo de la pintura a la fotografía, y es que lo hizo pasando por una transformación total de su arte pictórico, empezando por la destrucción de todos sus lienzos.

Los rasgos distintivos que caracterizan a este autor son los retratos, los paisajes y también las fotografías de naturalezas muertas (quizás debido a su influencia pictórica).

La sobriedad del blanco y negro

Como hemos comentado anteriormente los centros o puntos de atención de Humberto Rivas se centran básicamente en el retrato de personas, paisajes (muchos de los cuales desolados), y también algunas fotografías de naturaleza muerta.

Sobre estos tres ejes pivota la fotografía de este gran autor. Además, el elemento principal quizás sea el tratamiento de la imagen en blanco y negro, y la intencionalidad que nos quiere transmitir.

Aunque por otro lado, más que la intencionalidad, puede ser que fuera la personalidad lo que realmente subyace en todas las imágenes de este fotógrafo.

Sorprende comprobar el nexo común que circula por todas o casi todas las imágenes que contemplamos de este autor. Incluso en las naturalezas muertas se hace patente este rasgo al que me estoy refiriendo, que no es otra cosa que el paso del tiempo.

Podría decir, que salvo algunos retratos, el tiempo, o los efectos del mismo, son captados en sus fotografías directamente, sin ningún subterfugio, te los encuentras a “bocajarro”. Esa es una parte importante de las fotografías de Humberto Rivas, mientras que la sobriedad que adquieren sus imágenes realizadas en blanco y negro es otra.

 

Cuando contemplas su obra, sus retratos directos, en primer plano, con la mirada de sus modelos sosteniendo la tuya, te das cuenta que este fotógrafo no pretende ensalzar la belleza, o adornar a sus “objetos” de estudio, sino que más bien te los muestra tal cual, directos, interpelándote. Quiere provocar tu reacción. Aunque entre sus modelos figuren algunas personas jóvenes, es la vejez lo que cautiva a este autor. La vejez o sus manifestaciones, la huella del tiempo es lo que cuenta, lo que “nos” cuenta.

Lo mismo sucede con los paisajes. Son sombríos, austeros, desolados, abandonados, aunque por otro lado imponentes. Por ahí dicen que su obra no busca la espectacularidad, sino que más bien podría considerarse minimalista; estoy totalmente de acuerdo.

Aunque pudiera parecer que sus fotografías son fruto de la improvisación o el encuentro fortuito con el objeto, si nos tuviéramos que referir al ámbito del paisaje, por ejemplo, nada más lejos de la realidad. Humberto Rivas siempre ponía una intención en sus fotografías. Para captar lo que pretendía, previamente se desplazaba al lugar elegido, lo estudiaba, paseaba por la escena, y, posteriormente regresaba para captar con la cámara aquello que había visto o intuido con anterioridad.

Está claro que existe una mirada intencionada en su obra, mirada que sabe transferir a todas sus imágenes, y con la cual nos encontramos cuando las contemplamos. Por ese motivo son tan reconocibles las fotografías de Humberto Rivas, siempre hay algo ahí, que parece que se repite o que nos recuerda quién fue el autor de esas imágenes.

Por todo lo aquí expuesto, podríamos concluir que la obra de este gran autor se caracteriza principalmente por sus retratos directos, sin ambages, en primer plano; por otro lado sus paisajes áridos, sobrios y contenidos en sí mismos. Todo ello realizado desde el blanco y negro (aunque también hay algo de color), estilo desde el cual se siente muy cómodo y así sabe transmitírnoslo.

Exposiciones y colecciones fotográficas

Durante su larga vida como fotógrafo, Humberto Rivas ha ido acumulando una extensa lista de exposiciones fotográficas tanto individuales como colectivas. Empezó su andadura fotográfica exponiendo en la Galería Galatea de Buenos Aires, allá por el 1959 y desde entonces han sido muchas las exposiciones que este autor ha ido realizando por diferentes países del mundo.

Francia, Brasil, Estados Unidos, Canadá o Austria, por nombrar sólo unos cuantos, son algunos de los países por los que se ha desplazado el itinerario iconográfico de Humberto Rivas. Aunque hay que reconocer que Argentina y España han sido los principales países de acogida de la obra fotográfica de este gran autor.

Además, sus fotografías están recogidas en diferentes  instituciones públicas o privadas como: Bibliothèque Nationalés de France (París), Centre de Cultura Contemparània de Barcelona, IVAM de Valencia, Fundación Cultura Televisa de México,  Fundación Federico Klemm de Buenos Aires…Podría seguir así un rato más porque la lista es considerablemente amplia. Mejor lo dejo aquí, ya que considero que mejor es que lo descubran por ustedes mismos. Así que, ya saben!

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