La nueva era de los Superhéroes

Últimamente, cuando voy al cine me sorprende comprobar la cantidad de películas de superhéroes que se están emitiendo en nuestras pantallas.

El hecho que existan tantas producciones cinematográficas de temática fantástica, la mayoría de estética Marvel (ya saben, la famosa editorial de los cómics) es muy significativo y seguro responde a una necesidad generalizada pero al mismo tiempo concreta.

En la actualidad, las películas de superhéroes están a la orden del día. Los magnates de la industria cinematográfica ya no saben qué hacer para vender más entradas de cine.

Vale, no negaré que está muy bien tener la oportunidad de poder identificarse de vez en cuando con un puñado de personas y seres “extraños” con poderes extraordinarios, que no  paran de salvar al mundo (cada dos por tres) de otros puñados de personas y seres “extraños” (pero además malvados). Pero, pero, ya está bien de tanta producción de películas con la misma temática, ¿no? Es que al final uno no sabe con quién identificarse.

¿Por qué tantos superhéroes?

Me pregunto, ¿a qué es debido esta proliferación sistemática de películas de superhéroes?, ¿por qué tenemos que ver por enésima vez la última versión del Superman de turno, o de Los Vengadores “x”, por poner un ejemplo? ¿No será que estaremos faltos de imaginación y recurrimos sin más a los “remake”?

He pensado que quizá una de las causas sea esa. Que como ya se ha hecho un poco de todo, pues mejor volvamos a lo clásico, que si ha funcionado en un pasado, ¿por qué no iba a suceder exactamente lo mismo en un futuro? Ya saben lo que dicen en publicidad, “si funciona, no lo cambies” (o algo parecido).

Sí, he pensado que quizá podría ser eso, pero por qué recurrir con tanta frecuencia a pelis de superhéroes. ¿Es que la sociedad necesita estos personajes? ¿Por qué? ¿Es que los profesionales encargados de realizar los estudios de mercado, han averiguado que existe una demanda de superhéroes? o ¿Quizá se deba a otra cosa?

Pero, ¿de qué cosa estamos hablando?

Se me ocurre algo, he tenido una idea. Creo que no sería una idea muy descabellada. Umm…no sé si decirlo. Puede que sea una tontería. Puede que no. Pero…, si necesitamos tantos héroes o mejor dicho, superhéroes (porque ya puestos), me pregunto, ¿a qué puede ser debido? ¿Hay quizás un vacío en nosotros, en nuestra sociedad? ¿Necesitamos llenar ese vacío con algo superior, que nos transcienda, que nos supere?

No sé, bueno sí, creo que esta argumentación responde a un planteamiento, digamos, más de corte existencialista o metafísico (si queremos ser algo más épicos), pero, por qué no decirlo: sí señor, sí señora, estamos ante una época necesitada de héroes, no nos bastamos con nosotros mismos, queremos creer en algo más, por ese motivo necesitamos proyectar nuestro deseo, nuestra creencia sobre ese imaginario fantástico.

Creo que nuestra sociedad adolece de un problema de fe, de carencia de fe, de falta de fe. Hoy en día la religión, al menos en el hemisferio occidental -al margen de un pequeño porcentaje en términos generales- ha sufrido un descenso considerable entre las nuevas generaciones (y no tan nuevas). Esa carencia, ese vacío, debe ser sustituido por algo que dé sentido a nuestras acciones.

El ser humano necesita una motivación para seguir adelante. Para construir su día a día. Por otro lado, también pienso que el hombre (en términos filosóficos) cree en sí mismo, en su capacidad de superación, de supervivencia, pero aun así no es suficiente. El ser humano necesita apoyarse en algo superior, trascenderse, elevarse. El problema es que la religión, tal y como la entendemos, tal y como se proyecta ante la sociedad, no es consecuente con nuestra contemporaneidad. Podríamos decir que no existe una interacción mutua, hay un salto muy grande entre lo ideal y lo real.

El poder de los superhéroes

Pienso que, puestos a creer, ¿por qué no creer entonces en superhéroes? Al menos, las aventuras que nos presentan son mucho más atractivas y sugerentes.

Los superhéroes nos enseñan a creer que todo es posible, o casi todo, a pesar de las contingencias increíbles que les acechan a cada paso. Comprobar que salen vivos y victoriosos nos produce un efecto de placer, nos hace sentir bien con nosotros mismos. Supongo que extrapolamos nuestros deseos en esos superhéroes, y de ese sentimiento nace la necesidad de identificarnos con ellos.

Por otro lado, también somos conscientes de que todo es ficción, porque en realidad los superhéroes, al menos los que vemos en nuestras pantallas, no existen (aunque nos pese). Pero cuando decidimos invertir nuestro tiempo (y nuestro dinero) en ir al cine para ver una película de superhéroes, en realidad lo que esperamos es transportarnos a esa realidad efímera aunque terriblemente adictiva, y perdernos en ella, escapar, aunque sean dos horas. Más tarde regresaremos a nuestra vida, a la real, “sure”, pero de momento, en ese breve intervalo de tiempo, seremos otros, seremos “los otros”, los que pueden con todo, ¿por qué no?