Las mejores cremas solares

Con la inminente llegada del verano deberíamos ser precavidos en cuanto al cuidado de nuestra piel. Por ese motivo, no estaría de más hacer un buen aprovisionamiento de productos específicos para ello.

Creo que una de las medidas oportunas que deberíamos considerar seriamente consistiría en: llenar todos nuestros armarios de esos maravillosos y necesarios elixires de cremas solares con los que proteger nuestra indefensa piel al aire.

Sí, porque si no, ¿cómo nos podríamos proteger de los malvados rayos solares? A ver, a todo el mundo le gusta estar moreno,- bueno, a la gran mayoría-, lo que sucede es que en muchos casos el preámbulo que hemos de pasar para estar morenos es doloroso.

¿Cuántos de nosotros nos habremos quemado año tras año confiando en ponernos morenos con largas exposiciones al sol sin la crema adecuada? ¿eh? Eso sí, antes habremos pasado por la fase roja-gamba, para luego pelarnos como las serpientes, y finalmente vuelta al blanco nuclear que lucíamos al inicio.

Pues no, este procedimiento doloroso debe finalizar. Si queremos hacerlo bien siguiendo los consejos de los expertos en la materia, antes de tomar el sol deberíamos aplicarnos una buena crema solar para que de esa manera podamos proteger  adecuadamente la piel de los rayos solares.

Lo mejor de todo, como hemos dicho, es el uso de cremas específicas, por ese motivo, a continuación veremos una recopilación de las mejores cremas solares con las que protegernos.

¿Cuál es la mejor protección solar?

Para saber cuál es la mejor protección solar que podemos aplicarnos deberemos tener en cuenta algunos aspectos.

El primero de ellos dependerá de nuestro fototipo, es decir, de la capacidad que tenga nuestra piel para poder broncearse. Este indicativo varía en función de la piel, el cabello e incluso el color de los ojos. Cuanto más blanca es una persona, el factor de protección solar (FPS) será mayor.

Segundo, deberemos asegurarnos que cuando adquiramos una crema de protección solar, ésta incorpore en el envase las siglas UVA y UVB, ya que estos son los dos tipos de protección que nuestra piel necesita.

Pensad que existen tres tipos de radiación ultravioleta emitida por el sol: UVA, UVB Y UVC, aunque esta última es absorbida por la atmósfera con lo que nuestra piel no tiene por qué preocuparse. Sin embargo, de las otras dos, las radiaciones de tipo A y B sí que debemos protegernos y bien, porque pueden llegar a ser muy nocivas para la piel e incluso en algunos casos pueden convertirse en daños mortales.

En el caso de los rayos UVA, estos son los responsables del envejecimiento de la piel; y en cuanto a los rayos UVB, son los causantes de las quemaduras. Si no nos protegemos bien de las radiaciones de ambos tipos de rayos solares, con el tiempo podríamos padecer cáncer de piel.

Tipos de protector solar

Existen diferentes tipos de protector solar, aunque se recomienda que, independientemente del tipo de piel que uno tenga, el factor de protección solar mínimo que debemos aplicarnos sea protección 15.

El Factor de Protección Solar se conoce como FPS, aunque también lo veréis con las siglas inglesas SPF (Sun Protection Factor). Este indicativo es muy útil para saber qué tipo de protector solar usar.

¿Cómo se sabe cuál usar? Pues debéis saber que el factor de protección solar (FPS) indica el número de veces por el que se multiplica el tiempo que se puede permanecer al sol sin quemarse o, dicho de otra manera, es el número por el que multiplicas el tiempo que tu piel resiste la exposición al sol antes de quemarte.

Normalmente la protección se mide en: cremas de protección media: 15 al 25; cremas de alta protección: 30 al 45 y cremas de protección muy alta: más de 50 (50+)

En el caso de los niños, es necesario proteger su piel mucho más que la de los mayores ya que ellos son más sensibles a las quemaduras solares. En estos casos se recomienda una protección de 50 o mayor.

Por otro lado, existe una creencia errónea sobre la falta de bronceado que provocan las cremas protectoras. Eso no es del todo así porque con el uso de las cremas solares protectoras de la piel también se alcanza el bronceado o la tonalidad morena deseada, lo único es que resulta un poco más lento. No obstante, también tiene sus ventajas, y es que con el uso de las cremas protectoras UVA y UVB, el moreno es más duradero debido a la protección que ejercen dichas cremas sobre la acción de los rayos solares cuando estos inciden sobre nuestra epidermis, protegiendo nuestras células para que produzcan más melanina y podamos lucir el moreno idóneo según nuestro tipo de piel.

Una de las características de las cremas solares al margen de su grado de protección solar estriba en sus propiedades cosméticas, es decir, que también se valoran que sean fáciles de extender, que tengan buena textura y que posean un buen olor. Aunque se recomienda que en el caso de los niños se utilicen cremas sin perfumes, ya que se han detectado la presencia de algunos alérgenos en la fabricación de estos productos.

Consejos prácticos

Una de las recomendaciones que suelen emplear los expertos en la materia nos dice que no debemos tomar el sol en las horas centrales del día, aquellas que oscilan en la franja horaria de  las 12:00 a las 16:00, ya que es cuando los rayos solares caen verticalmente y con mayor fuerza.

La posología de las cremas solares se aconseja cada dos horas. Extender la crema sobre la piel seca, después del baño, ya que de esa manera la piel estará mejor protegida.

Además de las cremas solares, también se aconseja el uso de sombreros, gorras, gafas de sol y cubrir nuestra piel con prendas frescas.

Por otro lado, debemos pensar seriamente sobre las consecuencias funestas que tiene no protegerse del sol. Para empezar, nuestra piel envejece más rápido, nos salen más arrugas y manchas no deseadas, además, lo peor de todo es que podemos acabar con un cáncer de piel. De todos los tipos de cáncer de piel, el melanoma es el peor de todos.

Por todo ello y siguiendo los consejos prácticos de los expertos, todos recomiendan que, sobre todo, siempre que vayamos a tomar el sol, nos protejamos con cremas protectoras. Además, también nos dicen que la piel guarda memoria, es decir, que una quemadura prematura no bien resuelta podría perjudicarnos en el futuro, o seasé, que sí o sí debemos ponernos cremas. Nos guste o no. No hay elección.