¿Los juguetes de madera están pasados de moda?

He pensado que ahora que se acercan las fiestas navideñas y todo lo que eso representa  (fiestas, comilonas y regalos, sobre todo regalos), no os iría nada mal tener a mano un recordatorio sobre el tipo de cosas que podríais regalar.

He pensado que, en esta ocasión, podríamos hablar sobre juguetes, sí, sobre juguetes, pero juguetes de madera.

¿Por qué me he decidido a hablar sobre juguetes de madera? Puesss, porque además de ser bonitos, he pensado que en la era digital y tecnológica en la que nos encontramos inmersos, no estaría nada mal dar un toque de “originalidad”, y empezar a valorar de nuevo los juguetes originales, aquéllos que antaño se regalaban a los niños cuando todavía no existía el plástico (casi).

He pensado, también, que ya basta un poco de consolas y más consolas y demás dispositivos electrónicos. Que sí, que ya sé, que la tecnología está muy bien, que avanzamos con ella, que aprendemos con ella, y que progresamos con ella. Pero aun así, pienso, que con volver de vez en cuando a los orígenes tampoco pasa nada.

Vamos, que porque ahora estemos hablando de juguetes de madera tampoco quiere decir que vayamos a considerarnos unos retrógrados, o algo parecido. Solo he pensado que no estaría de más, para variar, claro, pues dedicarle un poco de tiempo a los juguetes de “antes”, a esos bonitos y carismáticos juguetes de madera; además, como que ahora mismo lo “vintage” pega fuerte, pues creo que estamos en consonancia, ¿no creéis?

También tengo que decir que, por otro lado, los juguetes de madera nunca han dejado de estar de moda. Siempre han coexistido con el resto de juguetes, solo que quizás en un segundo plano. Pero bueno, siempre han estado ahí, presentes de alguna u otra manera. Aunque ahora, me gustaría que realmente se pusieran “verdaderamente” de moda, ¿qué os parece?

Bueno, pues eso, que revisando un poco por ahí, me he encontrado con unos divertidos juguetes de madera, que se caracterizan por utilizar el método Montessori. Y, para aquéllos que no lo sepáis, supongo que os estaréis preguntando qué es el método Montessori, y sobre todo, en qué consiste, ¿verdad?

¿Qué es el método Montessori?

Montessori es el nombre que recibe un particular sistema de educación de niños y jóvenes, creado por una joven doctora llamada María Montessori a finales del siglo XIX y principios del XX.

María Montessori inventó este sistema educativo a raíz de una investigación que realizó con niños que se encontraban en situación de riesgo debido al tipo de conductas  que presentaban; algunos de estos niños con trastornos de diferentes índoles.

En términos generales, el método Montessori consiste en una forma de educación basada en la libertad de aprendizaje del niño. Para que el método funcione, el niño debe ser el que genere su propio aprendizaje mediante la ayuda y guía de un profesor o educador. Esto nos puede recordar un poco al actual sistema de educación basado en el método constructivista, donde el alumno es el encargado de dar significado a su aprendizaje construyéndolo a través de sus conocimientos.  Una de las característica principales que rige este tipo de aprendizaje es la famosa competencia basada en  “aprender a aprender”.

Pero el método Montessori tiene unas cuantas características más. Parte de unas premisas básicas basadas en la inteligencia, habilidad y capacidad autónoma de aprendizaje que poseen todos los niños. El educador en este caso sería como una especie de colaborador o compañero de camino en la senda educativa del alumno.

Eso sí, para que el niño pueda dar rienda suelta a su aprendizaje es necesario previamente situarlo en un ambiente adecuado para ello. Ésta es una de las claves necesarias para que el conocimiento tenga lugar.

El ambiente o espacio donde se desarrolla el método Montessori debe estar diseñado especialmente para que los niños aprendan libremente, con la ayuda del material didáctico adecuado para su aprendizaje. Suele ser un ambiente estructurado, abierto, ordenado, bonito y sobre todo real. El niño debe aprender en un entorno que le sea lo más natural posible, tal y como es la vida misma.

Sin entrar muy en detalle sobre este modelo de enseñanza, podríamos destacar que este sistema de aprendizaje tiene en cuenta un montón de aspectos para que el niño pueda desarrollar sus conocimientos sobre el mundo. Empezando por el propio mobiliario: adecuado a las estaturas de los niños, para que estos se sientan más cómodos (tened en cuenta que este sistema tiene más de un siglo); luego está la autonomía de trabajo: los niños pueden estar en grupo o bien solos, como ellos prefieran aprender.

Del mismo modo, los niños son los que deciden qué aprender, qué libros utilizar o qué materiales necesitan para estudiar. Básicamente lo que promueve este tipo de ambientes es que el niño sea autónomo e independiente en su tarea educativa. El profesor o educador sería más bien un guía o compañero del alumno.

Por otro lado, no creáis que el método Montessori se ideó para niños de poca edad. Muy al contrario, es un sistema educativo que contempla todas las edades (bueno, más bien unas cuantas), que oscilan entre los 0 años hasta los 18 o 21 años de edad.

Pero bueno, creo que ya es suficiente de hablar de este tipo de aprendizaje. Si lo que yo quería era hablar de juguetes de madera, ¡ja! Aunque pienso que algo he dicho, ¿verdad? De hecho, os he ido mostrando unos cuantos por el camino, ¿cierto?

Pienso que en otro artículo hablaré también de juguetes, pero ya no serán de madera, serán de otra cosa, ¿sí? De momento quedaros con estos que bien chulos son. ¡Apa!, pues eso, hasta luego!