Pizzerias en Callela, la Pizzeria Don Carlo

Tras una mañana espléndida en la playa de Calella donde pudimos disfrutar de unas aguas completamente cristalinas, nuestros maltrechos estómagos alzaron por creo que… ¿doceava vez?… su grave voz:

  • gruuuuuu gruuuuu gruuuuuuu… o cualquier otra onomatopeya relativa al rugir de una desnutrida panza

Sin más, nos lanzamos a recorrer las calles de Calella de la costa, en busca de las necesarias viandas para acallar tan inquietantes rugidos.

Deambulamos en el más completo desorden calle arriba calle abajo para volver a subir tras bajar, por la misma calle, todo restaurante, toda terraza por la que pasábamos se nos antojaba de un excesivo componente guiri, y es que a partir del mes de junio Calella de la costa es lo que es, una población de playa abarrotada de turismo internacional. No pararás de ver “gambas” comiendo gambas.

Por suerte tuvimos un momento a la sombra, donde acudió la lucidez, valga la contradicción por lo de la luz, en la sombra. En ese momento nos acudió a la mente una maravillosa pizza como las que sirven en la cadena de restaurantes La Tagliatella, así que decidimos buscar La Tagliatella más cercana,… y que horror… no había ninguna en dicha población, Callella carece de Tagliatellas, así que descartando a la más cercana, en Blanes… y con el reloj sobrepasando las 15:15H de la tarde decidimos buscar otras pizzerias por Calella… de entre ellas apostamos por la Pizzeria Don Carlo, así a lo loco, sin leer ni tan siquiera una triste opinión de algún Googler.

Finalmente esta apuesta nos resultó una sabia o mejor dicho, una sabrosa elección, bendecida por el azar, el local… muy poco aparente, incluso te confieso que algo feo, al menos en su sala inicial, ya que dispone de dos, nos dio amable cobijo ante esas horas de máximo calor. Así que en su comedor principal y con un agradable fresquito nos leímos la carta sin prisas, ensaladas, pasta y pizzas muchas pizzas.

Acudió el camarero, simpatiquísimo y más que válido en su arduo trabajo en fechas veraniegas, a diferencia de otros muchos este chico derrochó simpatía, sonrisas y buen hacer, nos aconsejó en cuanto a cantidades y opciones así que sin tomar ensalada de por medio, debido al gran tamaño de las pizzas optamos por sendas pizzas, una la de que lleva el nombre de la casa y otra algo más sencilla aunque con un huevo frito en medio.

El resultado, tras una escasa espera de 10 minutos fue degustar una pizza de masa fina, pero con enormes burbujas de masa en los bordes, como si el cocinero o mejor dicho el pizzero me conociese de pe a pa, ya que saborear esas burbujas de masa fina para mi es algo más que un placer, diría que es un vicio… así que tras los primeros flirteos con dichas burbujas tostadas me lancé a devorar esa tan apetecible pizza Don Carlo, en la que encontré abundante bacon, gambas y más anchoas que las que normalmente hayas en otras pizzas que supuestamente son sólo de anchoas, como las típicas napolitanas, y algunas alcachofas repartidas con acierto por tan enorme pizza.

En este punto quiero destacar el gigantismo de las mismas, pues las pizzas de Restaurant Pizzeria Don Carlo llegan a superar los 40 cm de diámetro, y eso por un precio de 9,5 euros es hoy en día mucho, acabar con ella en mi estómago, a pesar del hambre que aullaba desde horas antes en la playa y teniendo en cuenta su exquisito sabor fue difícil, a decir verdad, como pocas otras veces, tuve que rendirme así que acabé completamente lleno antes de poder dar el último bocado.

Mi pareja, con su pizza de huevo, champiñones y olivas negras disfrutó más o menos la pizza tanto o más que yo. Si bien ella coincidió conmigo en que la pizza apellidada Don Carlo era francamente más sabrosa y completa… pero que me dices de esas burbujitas y burbujones de la pizza de huevo que asoma por aquí a lado en la foto. Tremenda!

El local dispone de dos comedores, uno interior, con el indispensable aire acondicionado y una terraza interior al aire libre, con árboles, también dispone de tres o cuatro mesas en la calle.

Toma nota:

Carrer de Sant Josep, 36, 08370 Calella, Barcelona

Teléfono: 937 66 15 47

Enlace a Maps: >aquí<

Cierran los miércoles.