Protecciones para moto: D3O

Las protecciones D3O, o mejor dicho D3o pues el último caracter no és un número 0 si no una letra “o”, son unas protecciones para moto que se diferencian del resto de protecciones para moto en que son de un material flexible, adaptándose al contorno de la zona a proteger, más aún cuando esta requiere un movimiento continúo, como en articulaciones.

Su nivel de protección en caso de impacto se sitúa a medio camino entre las protecciones que trae de serie cualquier chaqueta de moto y las protecciones digamos más profesionales o de circuito. Cumple las normativas europeas de protección de nivel 1 y nivel dos contenidas en la homolagación EN1621

El material en el que están construidos es plástico, una especie de goma o gel flexible con un peso mediano, mayor que el de las protecciones rígidas de serie pero que gracias a su flexibilidad molesta menos, sobretodo allá donde tengamos articulaciones como en rodillas y codos e incluso en la espalda que aunque su movimiento es más limitado existe.

En la espalda la protección D3O se adaptará mejor a la curvatura de tu columna vertebral tanto cuando andas con ellas al bajarte de la moto como cuando estás en posición semi erguida encima de tu montura.

En mi prueba he llevado durante dos inviernos dicha protección en la espalda en una chaqueta de piel de la marca Dainese y debo decir que el resultado a nivel de confort es mucho más satisfactorio que con otro tipo de espalderas más rígidas.

 

Durante el principio del verano cambio dicha protección a la chaqueta ventilada de verano, llevándola en una de Dainese durante el primer verano y donde no tuve ningún tipo de problema. Fue cuando la cambié de chaqueta por una del fabricante IXS cuyo compartimento para la protección és bastante mayor y tenía algo de movimiento, tanto que un desplazamiento acabó debajo de mi trasero, momento en el que creo que fue cuando la protección D3O sufrió una rotura estructural sin mediar accidente alguno.

Si bien la protección no me ha durado el tiempo esperado para este tipo de productos, es cierto que puede ser simplemente debido a que su flexibilidad es alta pero limitada, unido a que la “bolsa” o compartimento de la espalda de la chaqueta IXS es mucho mayor de lo habitual, quedando algo suelta por mucho que la colocase y anclaje con el sistema de belcros que lleva, y quizá este movimiento fue el que provocó que la espaldera sufriese dicha rotura de forma prematura.

No obstante y por el tipo de corte, que sigue la forma de ola del dibujo de la espaldera diría que esto debe ser un problema recurrente en este tipo de protecciones flexibles de espaldas, debido a su gran tamaño y grosor, el mismo peso de la parte superior de la espaldera puede hacer que una doblez se inicie la rotura. Y una vez se inicia esta rotura, aunque el material resulte grueso la misma recorre el dibujo de ola con facilidad hasta llegarse a seccionar tal y como os muestro en las fotos.

Y esta no és la única rotura que presenta, si bien es la más grande, también aprecio una rotura en la parte superior izquierda, esta vez sin seguir el dibujo de ola, ya que atraviesa no menos de 6 olas de forma prácticamente perpendicular.

En otro orden de cosas comentar que los acabados no son todo lo buenos que debería tener este tipo de producto de los denominados técnicos, pues su precio de coste debería ser suficiente para que se aplicasen más en el proceso de fabricación. Detalles como los agujeros de ventilación que tienen numerosas rebabas y “pielecillas” plásticas que en el fondo evitan que el aire circule a través de ellos al obstruirse.

Hablando de ventilación llegamos a uno de los puntos críticos de este tipo de protecciones y es que si bien las mismas son bastante ligeras y flexibles tienen un importante grosor, lo que unido a su material de fabricación resulta en un material caluroso, que se adhiere a la espalda durante los días de la canícula veraniega más de lo que uno quisiera.

La protección que ejercen las D3O en caso de arrastre o impacto es muy alta, mucho más de lo que originalmente se podría pensar debido a su aparente flacidez y flexibilidad. Si pruebas a propinar un fuerte golpe, con el puño calzado en el guante de la moto en la parte exterior de la protección, la de las olas prominentes, verás como en el mismo impacto no se aprecia flexibilidad alguna y si una dureza inusual y algo increíble, ese es su principio de funcionamiento.

El D3O se comporta de forma que ante movimientos normales resulta un material flexible y de apariencia fláccida, pero que antes impactos bruscos y violentos, como golpes nos ofrece un comportamiento duro, que es lo que buscamos en casi cualquier tipo de protección para moto.

En definitiva, escasos dos años antes de su rotura aunque esta fuese posiblemente provacada por una “pisada” de mi trasero, hacen que no aconseje este tipo de protecciones flexibles para la espalda pues al disponer de una gran superficie puede dar lugar a dichas roturas, además del calor que pueden generar. En cambio para protecciones de mucha menor superficie, como puede ser hombros, codos y rodillas si que aconsejaría este producto, a excepción de ser usado durante los meses de verano si el piloto es especialmente caluroso.