Prueba BMW R 1200 RT

Cariño, me he comprado una nave espacial.

Eso es lo que pensé, lo que sentí por primera vez al encarar una autopista en sexta velocidad, al principio frenado a menos de 60 Km/h tras un cúmulo de coches que pretendían salir de la ciudad en un día cualquiera a primera hora de la tarde. Si bien Tras sobrepasar ese embotellamiento, de repente vi abrirse un espacio infinito delante de mi… y sin ni tan siquiera reducir, en esa misma 6 velocidad, decidí enroscar salvajemente el mullido mando del gas para notar como el poderoso par de esta BMW R 1200 RT me catapultaba hacia adelante.

Es una gozada avanzar por vías rápidas a lomos de semejante ballena, voy en una R 1200 RT, las primeras curvas rápidas de esa autopista, a velocidades cercanas a los 120 Km/h se trazan de forma quirúrgica, con un aplomo descomunal. ¿Dónde está el peso que anuncian sus formas?

El confort de marcha es tal y como me esperaba, elevadísimo, con los brazos en posición muy relajada, la espalda erguida y sin la presión del aire sobre el pecho al estar parapetado tras la enorme cúpula de la RT. ¿podría llegar a Alemania en esa misma tarde para felicitar a los ingenieros teutones que engendraron esta moto? o quizá ¿Me voy de curvas a rivalizar con motos naked o R? o mejor ¿Encaro una autovía hasta llegar a aquel cabo lejano donde luce un gran faro? Y es que con esta moto te dan ganas de viajar, lejos, muy lejos.

Desde luego esta RT es la moto rutera por excelencia, de acuerdo que las hay ruteras de otras marcas, como Yamaha, Honda, Triumph, Kawasaki e incluso alguna más potente dentro de la misma casa BMW pero créeme que 125 cv son más que suficientes y el equilibrio global de la 1200 RT como moto para afrontar grandes distancias es difícilmente equiparable.

Algunos dirán que si mejor una trail, qué si te vas a encontrar algo tierra en alguno de tus “grandes desplazamientos” y qué si tal qué si cual y Pascual… total, que cada cual viaje con lo que quiera, como si es un Vespino, se trata de disfrutar pero que si ese “alguien” es de kilómetros recorrer… mejor que ni la prueba a esta RT.

La BMW R 1200 RT es sin lugar a dudas una moto de altos vuelos.

El tamaño de la BMW R1200 RT

¿El tamaño importa? ante tan manida pregunta en este caso la respuestas es un rotundo, NO.

Antes de hablar del motor de la RT, de sus prestaciones, preferimos comenzar hablando de pesos y tamaños, algo poco común a cualquier otra prueba de cualquier otra moto que hallamos hecho en tiroriro.com. Y es que la masiva presencia de la moto BMW R 1200 RT es francamente apabullante, tan sólo fíjate en las fotos, con esa enorme cabeza, esas grandes maletas, y es que todo en ella es enorme.

Entrando en cotas y medidas la BMW R 1200 RT pesa 276 Kg. con el depósito lleno al 90%, siendo la capacidad de dicho depósitos de unos buenos 25 L. Es una moto larga, muy larga, 2.222 mm y ancha, muy ancha 982.8 mm con los retrovisores incluidos. El mullido y cómodo asiento se eleva desde los 760 mm del modelo de asiento bajo hasta los máximos 850 mm del asiento alto, cuenta con tres asientos de diferentes alturas, alto normal y bajo, que en la práctica gracias a sus dos posiciones nos brindan 6 combinaciones diferentes.

Si bien y aunque su presencia te pueda parecer una moto imposible de gobernar para cualquiera, por su apariencia descomunal, por su enorme cabeza, luego e incluso desde parado, resulta ser una moto increíblemente fácil, siempre y cuando el piloto cuente con ciertas medidas mínimas, unas medidas que no te se decir con exactitud, pero que calculo que a partir del 1,70 ya estarás más que capacitado para manejarla sin la necesidad de que seas un Hércules. Cosas como su caballete central se ponen a la primera y sin esfuerzo alguno.

Moverla en parado es… una delicia, me resultó más fácil que muchas trail de menor peso, quizá por su centro gravedad, por su altura o por sus formas, pero aún pesando tranquilamente 40 o 50 Kg. más que otras esta moto se mueve relativamente fácil en parado, si bien recuerda que mi altura es de algo más de 1,80m, otros, los que no superan esa altura quizá no les parezca tan fácil como me pareció a mi, pues la moto quieras o no es ancha de asiento, y esa anchura obviamente te hace perder algo de altura, pero piensa que siempre puedes recurrir al asiento más bajo de la casa.

El motor de la BMW R 1200 RT

El motor no podría ser otro que el afamado motor bóxer bicilíndrico de 1.200 cc que montan otras muchas motos de la casa, este como en muchas otras es la versión refrigerada por agua, la que nos da 125 cv de potencia con unos imponentes 125 nM de par motor.

El motor tiene una respuesta en bajos y medios considerable, sube como una exhalación desde muy abajo y hasta las 6.500 rpm momento en el que se vuelve algo muy tosco y confuso, se nota que no son regímenes con los que se encuentra especialmente cómodo aunque su potencia máxima la entregue a las 7.750 rpm ya que su par comienza a descender bastante antes, sobre las 6.500 rpm

La moto dispone de 3 modos de motor, Rain, obviamente indicado para lluvia o terrenos muy rotos, desgastados o resbaladizos, road, para un uso normal donde afrontas kilómetros y Dyna o Dynamic para sacar la quintaesencia a esta ballena y poder afrontar salidas de curva con decisión en tramos revirados. Su comportamiento, unido al de su parte ciclo en el modo Hard, es digno de mención, parece mentira que se pueda rodar tan rápido en curvas medias y lentas con semejante armatoste. Esto es quizá lo que más me gustó de esta moto de corte tan “turístico” su capacidad para sacarte una sonrisa de oreja oreja por poco que te apliques con una condición decidida.

El escape, un único escape que se atreve a cruzar la bonita llanta trasera estropeando el espectáculo de su admiración, debo decir que acompaña el comportamiento elegante de la moto si bien cuando le exiges en medios altos se destapa y te acompaña con un formidable sonido, sin llegar a ser el mismo bonito bramido que el de la trail de la casa que equipa este mismo motor, es decir, la GS el sonido en ciertos momentos se asemeja mucho, pero en líneas generales resultará mucho más discreto sobretodo si vamos rodando de forma calmada.

El consumo no resultó ser un consumo especialmente alto para lo voluminosa que es la RT y para las prestaciones que es capaz de ofrecerte, en nuestra prueba 5.7bL a los 100, una prueba que combinó, algo de autopista, un par de tramos revirados y bastante ciudad, ya que a la vuelta encontramos una gran retención en una circunvalación de la ciudad que nos obligó a desperdiciar más de 20 minutos de la prueba en un tramo que se recorre en apenas 5 minutos.

Su reducido consumo, que a buen seguro bajaría a los 5 o 5.1 con una conducción aplicada al consumo, y con su gran depósito de 25L de capacidad reserva incluída, nos dará para recorrer cerca de 500 Km/h sin repostar, una cifra que la sitúa entre las motos más ruteras de su gama.

La parte ciclo de la BMW R1200RT

El chasis de la RT cuenta con dos partes diferenciadas además de utilizar el propio bóxer como elemento portante.

La transmisión secundaria o transmisión final es por cardan, como en otras muchas motos de la marca, esto nos evitará las típicas y a veces tediosas operaciones de engrasado de la cadena de transmisión de otras motos, además de tener que llevar en viajes largos los subsiguientes botes de grasa. Si bien a medio término entre la cadena y el cardan recuerda que para motos con trasmisión por cadena casi siempre tienes la posibilidad de adopción de un Scottoiler, un elemento mágico que hará que tu cadena dure mucho más y te ahorrará las operaciones de engrasado, nosotros lo analizamos >aquí<

Los frenos, de la prestigiosa marca brembo, son para el tren delantero dos grandes discos flotantes de 320 mm mordidos por pinzas fijas de anclaje radial equipadas con cuatro pistones. Para la zaga contarás con un disco de 276 mm de diámetro con una pinza flotante de doble pistón.

La suspensión de la RT1200 es propia e identitaria de la casa, seguro que te sonará de alguna de las otras muchas BMW que hemos probado, me refiero al Telelever y Paralever. Encontramos un basculante monobrazo de aluminio fundido.

Estos sistemas que trabajan en perfecta conjunción y armonía harás que tu paso por curva mejore ostensiblemente ya que básicamente lo que hacen es evitar que el tren delantero se hunda en la entrada de las curvas, justo en ese momento que realizas fuertes apuradas de frenadas sobre el tren delantero la moto no se hunde, así como paliar la flotabilidad del tren delantero en fulgurantes salidas, momento en que cualquier moto tienda a levantar la suspensión delantera al recibir la potencia de un fuerte golpe de gas.

La sensación con el Telelever y el Paralever es que virarás plano, una sensación que acrecentará la velocidad de tu paso por curva de forma sin crearte sensación de peligro alguna. Ese efecto, esa ausencia de inclinación de los ejes y por tanto de sensación de peligro, será quizá es el máximo argumento en contra de esta y otras BMW que equipan dichos sistemas de conducción y que esgrimen aquellos pilotos más puristas y conductores con tendencias más deportivas, ellos dicen, sin falta de razón que les falta información sobre lo que está pasando ahí adelante, en el tren delantero. Si bien para la inmensa mayoría de pilotos que no busquen los límites de paso de curva ni sensaciones extremadamente deportivas, estos sistemas de BMW se convertirán en agua bendita.

Además de dichos sistemas en sí en este modelo acude a nuestra ayuda la electrónica bajo los diferentes modos de suspensión del ESA, soft, normal y hard que adaptarán la dureza de las suspensiones a tu estilo de conducción notándose y mucho el salto entre un soft y un hard, en el primero superarás los baches artificiales presentes en muchos pasos de pueblos y ciudades de forma cómoda gracias a la capacidad de absorción de la amortiguación en el modo “soft”, en cambio al adentrarte en terrenos revirados será la opción “hard” la que deberás activar para trazar las curvas con la precisión de un auténtico tiralíneas, muy a pesar de sus kilos la RT se moverá de forma majestuosa y confiable.

Las ruedas, ambas montadas en llantas de aluminio de 17 pulgadas son de 120 y 180 mm de ancho respectivamente, unas medidas perfectas para el tipo de moto que es que le darán ese plus de agilidad en carretera, impropio para tan magno “barco”.

Si piensas que su excelente y equilibrada parte ciclo acaba aquí, estás equivocado la BMW R 1200 RT aún tiene más que mostrar, como el cambio, donde equipa un quickshifter up&down que permite tanto subir marcha como bajar, no es desde luego todo lo fino que nos gustaría, por debajo del de otros modelos de la marca como el de la BMW S1000 XR que probamos hace poco y cuyo artículo puedes leer >aquí< o el de la Aprilia Tuono V4 RR sobre el que también escribimos >aquí<.

La ergonomía de la BMW R1200 RT

La posición de conducción es muy agradable, muy considerada con el piloto y también con el acompañante. Casi perfecta para cualquier altura y complexión.

A esa gran sensación de ergonomía y comodidad también contribuirá de forma notable el mullido de su asiento, un asiento de dos alturas cuyo resultado es poco menos que maravilloso y es que no noté cansancio en las más de tres horas, sin apenas deternerme que anduve arriba y abajo con la RT.

Aunque si que confieso que aunque parecía una moto muy cómoda, ese casi perfecta lo señalo en que buscándole posibles mejoras me di cuenta que tenía las piernas demasiado flexionadas, al menos para mi altura, que supero el 1,80m,

Por otro lado, la posición del bóxer en relación al asiento, hará que al maniobrar en parado, al menos durante los primeros días te golpees suavemente con los cilindros, bueno mejor dicho con su protector. Supongo que con el paso de los días adoptarás alguna que otra solución inconscientemente para evitar glopearte de forma frecuente en los tobillos.

La cúpula, que se acciona eléctricamente y que tarda tan sólo 5 segundos en desplegarse o recogerse de su posición más alta cubre a la perfección, pero aquí también la mejoraría, ya que quizá demasiado en los días de verano cuando el calor aprieta y se agradece algo de aire circular por las tomas de tu casco o por las telas de tu cordura su posición más baja es demasiado alta, y no notarás el aire por mucho que la bajes. Eso sí, desde luego esta cúpula en días de lluvia se debe agradecer y mucho.

Los retrovisores están en una posición muy diferente a la que sueles estar acostumbrado en otro tipo de motos no tan ruteras, como nakeds, trails y deportivas, se encuentran a medio integrar en su carenado, en una parte muy baja, por debajo del manillar, la visión que te proporcionan los retrovisores es más que correcta y por su concepto seguro que rara vez los deberás de volver a ajustar, ya que difícilmente los moverás sin querer, tal y como sucede con aquellos otros tantos retrovisores de ese otro tipo de motos naked, trails y deportivas.

La Finura de la BMW R 1200 RT

Se nota el gran esfuerzo de BMW por hacer una moto sobria, elegante y prácticamente redonda, aunque deba recurrir a diferentes estratagemas para ocultar lo inocultable, la naturaleza de su motor bóxer, un motor que sobresale por los laterales, que molesta al maniobrar en parado y que a bajas vueltas vibra más de la cuenta además de emitir todo tipo de ruiditos.

Cierto es que a baja velocidad, las primeras veces que la coges notas ciertas inercias hacia la derecha y como que el conjunto parece no asentarse del todo bien, pero eso son sensaciones que transcurridos unos metros y superados digamos que los 20 o 30 Km/h desaparecen por completo para llevarte a un mundo de comodidad, suavidad y finura.

Rodar con ella a baja velocidad, digamos que a 20 Km/h resulta también tan fácil como cualquier otra moto mucho más pequeñas, si bien que puedes llegar a notar la incidencia del cardan y de un motor que a muy bajas vueltas aún nno está cómodo al moverse a baja velocidad, no te supondrá un gran esfuerzo desplazarte con ella por ciudad.

Así que no me queda más remedio que sentenciar que aunque esté cerca, muy cerca, esta BMW R 1200 RT no es una moto completamente redonda. Así que por ponerle algunos peros funcionales en cuanto a su finura, todos fuera del orden estético, te los voy a enumerar:

Los comentados ruiditos que produce la moto al ralentí los escucharás en cada semáforo, en cada stop o parada, y la verdad, desentonan con el buen hacer general de la moto, con su tacto, con su todo.

El exceso de cosas opcionales visibles, así tenemos un gran panel de mandos algo incompleto y poco funcional, donde tenemos cosas que estoy seguro que acabarían molestándome y mucho de ser yo el propietario de esta moto. Veamos por ejemplo, la parte indiscreta dedicada al GPS de la casa, una parte donde ves un conector al aire y un gran espacio desaprovechado en una posición especialmente privilegiada, si decido no poner el sistema de navegación de la casa, ¿qué sucede? Como adapto mi GPS a esta moto, donde lo amarro cuando el sitio “privilegiado” parece exclusivo para productos de la casa.

Seguimos por lo que parece unos enormes altavoces laterales que flanquean el velocímetro a un lado y el tacómetro al otro, y donde que al igual que el GPS me pregunto ¿de qué servirán esos altavoces si no me hago con el sistema de navegación de BMW? Puedo conectar a esos altavoces otro equipo de música no vendido por BMW, desconozco la respuesta pero seguro o casi seguro que no.

La botonera en lateral del carenado izquierdo, esos botones redondos que se aprecian al lado del puño del embrague, bajo él. No podrían disimularse en lugar de recordarme cada vez el… no tengo esto no tengo aquello?

Es una estrategia de BMW el dar una moto preparada para un gran número de extras de forma totalmente visible para que tarde o temprano acabes pagando por tener esos extras sin que ocupen lugar innecesariamente.

La estética de la BMW R1200RT

A mi personalmente me gustan más algunos modelos RT anteriores. La actual estética de esta moto es como mínimo discutible, sobretodo vista desde el frontal, bajado de la moto. Me parece cabezona en exceso. Si bien ese aspecto también tiene aires a esa nave espacial a la que me refería al comenzar a redactar este artículo. Así que cariño… me he comprado una nave espacial.