Prueba Chuwi LarkBook

Nos ha llegado a la redacción uno de los últimos portátiles lanzados por Chuwi, se trata del Chuwi LarkBook de 13,3″, un portátil increíblemente elegante al que vamos a someter a nuestras duras pruebas.

El LarkBook es un portátil muy bonito

Increíble diseño

El diseño de este portátil es un punto y aparte con el resto de portátiles chinos, en la línea a la que nos tiene acostumbrados Chuwi pero un paso más hacia la elegancia.

Con el portátil cerrado y su color gris espacial oscuro, bastante más que el empleado en los ordenadores de Apple, denota elegancia por los cuatro costados. El logotipo de Chuwi luce en una esquina de la tapa de forma muy acertada.

Un diseño muy elegante

Una vez abierto su pantalla nos dejará boquiabiertos y es que tiene un diseño descomunal, unos marcos ultrafinos y un muy atractivo saliente para la cámara.

Prueba Chuwi LarkBook

Además la pantalla es táctil y permite 180º de apertura, lo que resultará del todo insuficiente como para utilizarla como tablet.

Sin embargo no todo es perfecto, la carcasa y el teclado atrapan las huellas con facilidad, en las fotos se aprecian bastante tras un día de uso.

El teclado y el touchpad lucen muy bien, este último con un pequeño ribete plateado volvemos a encontrarnos con la marca Chuwi en la parte izquierda del touchpad, justo por encima del logo de Intel Celeron, y en este lugar no queda muy elegante, además, se trata de una pegatina y no está ubicada recta al 100% con respecto al teclado, creo que de tener uno le quitaría ambas pegatinas, mal menor.

Las dimensiones del Chuwi LarkBook

Es un equipo de 13,3″ con unas dimensiones y peso muy ajustadas, sus marcos de pantalla son tan estrechos que poco margen de mejora queda en cuanto a aprovechamiento del espacio.

Pesa increíblemente poco, 1 Kg escaso, y se siente muy pero que muy liviano.

La base o teclado, tiene forma de falsa cuña, siendo más estrecho en la parte delantera, donde va la touchpad, aunque realmente queda totalmente plano y sin inclinación respecto a la mesa donde lo sitúes, sus dimensiones son 30,5 cm x 20 cm. y una delgadez de 1,1 cm.

A pesar de su escaso peso y sus contenidas medidas se muestra sólido, su pantalla apenas cimbrea aunque mantengamos un ritmo de escritura muy muy alto.

La pantalla del Chuwi LarkBook

Podría, o mejor dicho debería comenzar a narrarte los temas técnicos relativos a la pantalla, pero no, antes prefiero destacar el gran trabajo de Chuwi con este panel en cuanto a sus marcos, los mismos son realmente minúsculos.

Toma nota y busca algo mejor, los laterales y el superior son de 6,2 mm contando el bisel de la pantalla, el inferior es de 1,7 cm, pero este es el que menos nos importa.

En la parte superior tiene un tamaño algo mayor para dar cabida a la cámara para videoconferencias, creando una especie de notch, pero hacia afuera y no hace dentro de la pantalla, lo que le proporciona una estéticamente muy, pero que muy moderna.

Los bordes de la pantalla son muy finos y tiene un notch hacia afuera que le proporciona un aspecto moderno

Se trata de un panel de 13,2″ con tecnología IPS táctil con una resolución de 1920×1200 píxeles. Sus ángulos de visión son amplísimos.

En cuanto a la calidad de imagen, muy alta, y más aún cuando hasta horas antes había estado rematando la prueba de un MacBook Pro de 13″ con procesador M1 y pantalla retina.

Es táctil, aunque al no ser plegable 360º no lo podrás utilizar como tablet y probablemente no le sacarás ningún partido a esta curiosa prestación, cosa que sería genial. La pantalla se abre 180º es decir tiene un buen ángulo de inclinación, justo hasta quedar plana del toda respecto al teclado, pero no dándole la vuelta para su uso como tablet.

Máxima apertura del portátil Chuwi con pantalla táctil

Los fallos de este panel son más bien pocos, por un lado el panel no es mate, tiene un acabado glossy aunque no un glossy exagerado, pero sera fácil tener reflejos en él. El segundo fallo es que no es muy brillante, suficiente para interiores, pero que en exteriores se quedará claramente corto.

El teclado del Chuwi LarkBook

El teclado funciona muy bien, pero es en formato americano y no es retroiluminado

El teclado de este ligerísimo portátil es de distribución americana y no tiene teclas como la ñ, aunque si que tiene un muy buen aspecto.

Confieso que al comenzar a teclear encontré un tacto algo plasticoso pero que en absoluto merma su buen hacer, para mi, que escribo a grandes velocidades, sobrepasando las 300 ppm y con picos de 400 ppm en los momentos de máxima inspiración, me doy cuenta de que responde de maravilla.

Comparativamente con el teclado del MacBook Pro de 13″ que estuve probando hasta el día de ayer y que es tan bonito y pro… que quieres que te diga, me doy cuenta que con este fallo menos al repasar los errores tipográficos habituales de lo que he escrito.

Aunque no todo iba a ser bueno en este teclado, para empezar no es retroiluminado, una merma que para mi, que amo los teclados que se retroiluminan, pesa. Me gusta a veces escribir casi bajo la penumbra, por lo que esta falta de iluminación es un lastre.

Sin ñ no hay paraíso

Por otro lado no se trata de un teclado con la distribución americana, es decir, sin tecla ñ, aunque para remediarlo el fabricante incorpora unas membranas de silicona que puedes colocar encima del teclado y así tener la ñ.

En ese aspecto te diré que no me gusta nada el tacto de esas fundas sobre teclado con la ñ prefiero mil veces la solución de las etiquetas adhesivas que antes utilizaba Chuwi como solución.

Aunque a decir verdad yo me acostumbré rápidamente a escribir en teclados sin ñ como si la tuviesen, sencillamente debes pulsar la tecla que aúna los dos puntos y el punto y coma y escribirás una ñ.

También faltan otras teclas como la ce cedilla, o ce trancada del catalán, y los acentos, las tildes, no están dibujadas en el teclado, pero si pulsas la tecla donde deberían estar las tildes aparecen si más.

El touchpad del Chuwi LarBook

Este es para mi uno de los elementos donde todavía tienen mucho margen de mejora los fabricantes de portátiles chinos lowcost, y es que todavía no me he encontrado con un touchpad al que pueda dar un simple aprobado. Todos pecan de imprecisión, de falsos clics, o como es el caso concreto de este Chuwi, de falsos intentos de Zoom.

En cuanto al tamaño del touchpad, no está mal para lo pequeño que es el portátil, pero no te esperes un gran touchpad, sus medidas son de 11,4 cm x 6,4 cm.

El sonido del Chuwi LarkBook

Según cuenta el propio fabricante, este Chuwi va equipado con un conjunto de cuatro altavoces por lo que a priori debería sonar la mar de bien, más aún cuando dispone de unas rejillas laterales muy al estilo de los MacBook Pro de hace unos años que harán salir el sonido de abajo arriba y sin rebotar en el suelo.

Pues bueno, la experiencia ha sido que ni fi ni fa, por un lado si que apreciamos una clara mejora con respecto a otros ordenadores portátiles de gama media y gama baja, este Chuwi suena mejor, sin apenas distorsión, pero se le sigue echando en falta un mayor refuerzo en las frecuencias bajas y un mayor volumen en general.

Te sorprenderás una y otra vez con el portátil al 100% del volumen y sin apenas molestar, pero claro, esto puede ser un problema para por ejemplo cuando vemos películas con el portátil de esas que tiendes a bajar mucho el volumen.

La batería del Chuwi LarkBook

La batería del Chuwi LarkBook nos permite entre 3 y 4 horas de uso, desde luego que aquí tenemos otro punto de mejora y es que la batería es demasiado pequeña, deberían de plantearse utilizar una batería mayor y ofrecer de una vez por todas equipos que se acerquen a las 10 horas de uso para poder cubrir con solvencia toda una jornada de trabajo.

Según puede parecer con las especificaciones en la mano del producto, cuando anuncian de que su puerto USB del Tipo C es completo, el equipo debería poderse cargar mediante un transformador de movil de los que tienen carga rápida, lo hemos intentando con hasta tres cargadores distintos y no ha sido posible.

La carga se realiza mediante un puerto específico del portátil y mediante el transformador que viene en la caja, se trata de un transformador pequeño, aunque de tamaño mayor que el de un portátil, es de los que se conectan directamente a la pared.

El rendimiento del Chuwi LarkBook

Como seguro que sabrás el rendimiento de un portátil debe o debería medirse de forma doble, una vez con el portátil conectado a corriente y otra sin el mismo conectado. Esto es debido a que los portátiles están en su mayoría diseñados para preservar la batería y por tanto el tiempo de uso del mismo por encima del rendimiento. Una vez conectados a corriente deben rendir al 100%.

Aunque me voy a extender más en la prueba de rendimiento, te puedo hacer un resumen, este Chuwi LarkBook resultará suficiente para tareas ofimática, demasiado justo para el resto. Es decir, si tu vida digital es la normal, ver series, películas, navegar por la red, responder correos electrónicos, realizar todo tipo de documentos Word, de hojas de cálculo, e incluso algo de retoque fotográfico este portátil cumplirá de forma sobrada con tus objetivos.

Claro que si tu interés es modelar objetos 3D con programas como Blender, Cinema 4D, 3DS Max o editar vídeo de una forma asidua, desde luego este no es tu portátil.

En el plano técnico tenemos un procesador Intel Celeron N4120, se trata de un procesador de cuatro núcleos fabricado por Intel, su rendimiento está enfocado a lo comentado, tareas ofimáticas, aunque al equipar 8Gb de memoria RAM podemos llevarlo un poco más al extremo.

La unidad de almacenamiento es de 256 Gb de capacidad, fabricada por Kingston, concretamente es el modelo OM8P0S3256B-A0

En los momentos de escribir este artículo tengo el navegador Edge con más de 30 pestañas abiertas y el me sigue el ritmo, nunca mejor dicho, sin pestañear.

Más tarde lanzaba algunos render en Blender, un programa de producción de gráficos tridimensionales, mientras seguía escribiendo este mismo artículo, en todo momento el equipo respondía bien, quizá no tan fresco como antes de lanzar Blender, pero suficiente.

Comparativamente con otro Chuwi que anda por la redacción y que calza un N4100 pero sólo con 4Gb realmente se siente más ligero, no se trata de una diferencia abismal pero si que se le nota nota con un mayor poderío.

Cuando fuimos a exprimirlo un poco con Blender, nos dimos cuenta de a realidad de equipos como este, no sirven más allá del uso ofimático.

Renderizando la Splash Screen de la versión 2.83 LTS de Blender obtuvimos 3,06 minutos, poniéndolo en contexto, un portátil con 12 Gb y un Intel Core i7-1165G7 portátil tarda 35 segundos en renderizar la misma escena.

No es un portátil óptimo para creaciones 3D

Ya sólo por curiosidad y por exprimir un poco al límite a este pequeño lanzamos un renderizado del fotograma 5 de la animación de Andy y Nacho, tardó 2 horas en renderizarlo, el portátil HP de referencia conseguía acabar el render en escasos 45 minutos.

De alguna forma podríamos teorizar en que esta CPU es alrededor de 4 veces más lenta que un i7 de generación 11.

Andy y Nacho en Blender

Pruebas sintéticas del Chuwi LarkBook

Rendimiento discreto aunque suficiente

En cuanto a pruebas sintéticas que nos dan ciertos valores numéricos qu epodremos comparar con los obtenidos por otros equipos, decir que ejecutamos GeekBench 5, ya que es probablemente es el mejor test de rendimiento de PCs de la actualidad.

Con el Chuwi desconectado de corriente obtuvimos en GeekBench un resultado de 433 en mono núcleo y 1379 con sus cuatro núcleos.

Puedes ver en detalle los resultados obtenidos en la prueba GeekBench 5 en la siguiente dirección online.

En la prueba de rendimiento en computación con las unidades gráficas de la GPU integrada obtuvimos una puntuación en OpenCL Score de 1366.

Prueba de 1 Gb

Desde luego no es una avión con estos resultado, pero sobrado para los cometidos previamente comentados.

Si nos ponemos a compararlo con equipos que han rendido unas cifras similares, podría decir que su rendimiento es parecido al de una Surface Pro 3 con 4Gb de RAM, la Surface cuenta con un i5-4300U, un procesador más potente aunque con unos cuantos años a cuestas y sólo dos núcleos y cuatro hilos de ejecución.

La Surface Pro 3, consiguió 583 y 1343 puntos, por lo que en mono núcleo rinde un 35% más pero en multinúcleo van muy empatadas.

En cuanto al rendimiento en computación gráfica, queda patente que este Chuwi LarkBook es bastante corto, ya que sus 1366 puntos en OpenCL Score quedaron muy por detrás de los 2876 obtenidos por la Surface.

Prueba con 4 Gb

Superadas las pruebas de rendimiento en potencia de cálculo vamos a la velocidad de lectura de disco.

Estas pruebas las vamos a realizar con ficheros de 1 Gb y con ficheros de 4Gb.

En cuanto a la velocidad de lectura y escritura de la unidad sólida M2 que incorpora, se trata de una unidad de gama baja de Kingston nos ofrece unas velocidades de lectura y escritura de 514 y 499 Mb/s respectivamente en la prueba de CrystalMark.

Se trata de una velocidad correcta, bastante superior a la que ofrecen algunos portátiles y tablets chinos con memoria eMMC, en este caso se nota que se trata de un SSD.

Cabe destacar que la misma es intercambiable al contar con una trampilla en la parte inferior del portátil.

Además incorpora una ranura de tarjetas microSD con el que podrás ampliar la capacidad interna del portátil fácilmente.

Conectividad del Chuwi LarBook

La conectividad que nos ofrece el LarkBook es muy pero que muy completa, a nivel de puertos USB cuenta con dos USB 3.0 completos, uno a cada lado del portátil, además deberemos sumar un puerto USB Tipo C, un conector miniHDMI y un conector de auriculares de 3,5 mm.

Cuenta con una trampilla en la parte inferior del portátil que nos permitirá cambiar la unidad de almacenamiento que lleva por una mayor si así lo necesitásemos.

Temperaturas del Chuwi LarkBook

Se trata de un equipo sin ventilación activa, es decir, carece de ventiladores por lo que su rendimiento térmico debería ser de por si excelente, y así es, incluso renderizando con Blender alguna escena compleja el equipo no se calentaba en exceso, podía notar como subía algo la temperatura en la zona de apoyo de la muñeca izquierda, pero muy soportable.

Sobre este tema, otra ventaja de la ventilación pasiva es la ausencia total de ruido de ventilación, algo que se agradece al trabajar de noche y sin música.

El sistema operativo del LarkBook

El portátil nos venía con Windows 10 Home instalado, pero la desagradable sorpresa es que el mismo no estaba activado, no es la primera vez que nos sucede esto con equipos de origen chino, y tampoco algo parecido con equipos Chuwi.

Según pudimos observar Windows nos decía que la licencia ya estaba en uso en otro equipo, un efecto muy desagradable en la percepción de calidad del producto.

Aunque no atañe a este equipo que probamos hoy, es curiosos que hace escasos días, cuando probamos un tablet Chuwi con Windows 10, observamos que el mismo utilizaba una multi-licencia de educación, que aunque activada, no permitía actualizar el equipo y que obviamente era una guarrada más por parte del fabricante, algo que no deja a sus productos en buen lugar, cuando el hardware se muestra excelente en el equilibrio precio/prestaciones, rompen esa percepción racaneando con las licencias de Windows.

Chuwi así no. El software ha de estar a la altura del hardware.

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Author: El editor

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