Prueba Yamaha MT09 Tracer

Hoy he probado la Yamaha MT09 Tracer y hoy soñaré con su motor, enorme, de una aceleración tremenda. Pero no todo en una moto es el motor y es aquí donde os adelanto que la sensación global de esta Trace ha sido un tanto agridulce.

La Yamaha MT-09 Tracer es una moto realmente difícil de clasificar y quizá este es su punto más agrio junto a la respuesta de su motor, que es casi siempre algo excesiva, rabiosa y por otro su aspecto turístico que puede dar lugar a engaños, pero vayamos por partes.

La MT-09 Tracer nos ofrece una imagen muy moderna, contando con un diseño de aristas afiladas, que le otorgan un toque claramente deportivo. En lo estético, su conjunto de deportividad extrema se ve roto por su gran altura y sobretodo por sus largas suspensiones. Su larga horquilla invertida delantera le confiere incluso cierto aspecto de moto trail. Y es que, sin ir más lejos, algunas revistas la clasifican erróneamente como trail, esto no es una moto de tipo trail, en serio. Y tampoco es una deportiva, al menos en cuanto a la imagen visual que nos ofrece, ya que es mucho más alta que cualquier naked o deportiva carenada.

Otros medios y otros youtubers clasifican a la Yamaha MT09 Tracer como una moto “sport tourer”, poniéndola en el mismo saco que otras motos como la Honda VFR Crossrunner o incluso que la propia VFR 800 a secas, creo que incluso la misma marca Yamaha la cataloga como tal. Pero en la práctica turística, turística, esta moto… tampoco lo es, yo la pondría en el saco de las deportivas de posición cómoda.

La Yamaha MT-09 Tracer es una moto deportiva

Ya hemos destacado que esta Yamaha no es una moto trail, es probarla 10 minutos, dar dos estiradas y darte cuenta que de trail nada. Y no intentes levantarte porque no sabrás ni como colocarte.

Tampoco es una moto turística o al menos tan turística como una VFR pero…¿Por qué la MT09 Tracer no es una moto turística? Porqué aunque su posición es ergonómicamente cómoda… su duro asiento, duro como pocos, hice no menos de 200 kilómetros apeándome en dos ocasiones sin siquiera apagar el motor para tomar las fotos de rigor, en todo momento el trasero se resentía, además su amortiguación trasera es seca en los tramos virados, algunos con el asfalto algo roto que recorrí, todo bache que tomes, irá justo ahí, a tus posaderas. Y si el asfalto es bueno, en vía rápidas tampoco se demostró muy “tourer” el tren delantero,  la dirección de la Tracer titubeaba a altas velocidades.

Además su aparentemente débil pantalla no protege correctamente, se retuerce mucho más que la de otras motos, como la África Twin que aún teniendo una misma altura ni se mueve, la MT09 Tracer acaba enviando todo el aire al casco cuanto superas los 115 Km/h. al menos para mi, con unos 1,85m de altura, incluso por su diseño el aire siempre lo tendrás tirando tus hombros hacia atrás. No nos engañemos, ni trail ni tourer.

La Yamaha MT09 Tracer es una moto deportiva y punto, la disfrutarás enormemente en tramos revirados como pocas, sin castigarte la espalda tanto como la harías con una naked de corte deportivo como su hermana la Yamaha MT-09  a secas, gracias a su posición erguida, además su precio es de los más contenidos y ofrece muchas sensaciones por cada euro que pagarás por ella.

El inmenso motor de la Yamaha MT-09 Tracer

Muchos pensarán que me flipo hablando de inmesidad para un motor de 115 CV cuando existen otras motos con muchos más. Pero las cifras a veces no lo son todo.

El motor de la Yamaha Tracer se denomina CP3, y es un vigoroso motor de 847 centímetros cúbicos con tres cilindros en línea del tipo crossplane y doble árboles de levas con 12 válvulas, realmente este motor es un punto y aparte, con una entrega de potencia muy lineal, aunque tiene algo de patada, una patada que tan sólo la notarás si aceleras de forma muy, pero que muy lenta y progresiva, al sobrepasar las 5.000 rpm te dará una pequeña patada y la moto comenzará a sonar, será un sonido grave, bramará.

En un trato normal del puño del gas no notarás la patada o mejor dicho, la notarás al instante ya que este portentoso motor destaca en que tiene fuerza en todo el rango, esto es unos poderosos bajos, unos medios llenos y unos potentes altos.

El diseño del motor es muy moderno, limpio y ordenado con todo bien colocado, obviamente un motor con los cilindros en línea ayuda y mucho a conservar el orden a diferencia de los motores en V que son más difíciles de acomodar y anclar al chasis. El motor de la Mt-09 Tracer combina tres colores, por un lado un negro mate y por otro un cobre brillante para la tapa de los cilindros, el tercer color, el de los tornillos que son cromados, ahí me han fallado, deberían ser de color cobre aunque realmente, el conjunto esta muy bien rematado sin apenas tuberías ni manguitos a la vista, muy “japonés”. Atrévete a ampliarlo.

La suavidad en el funcionamiento del motor y la ausencia de vibraciones está garantizada en la MT09 Tracer sin grandes trabajos de ingeniera para disimularlas, pues este 3 en línea gira más redondo que cualquier motor bicilíndrico, eso sí, sin llegar a la extrema suavidad de los tetra cilíndricos la Tracer consigue una rumorosidad y giro prácticamente perfectos.

Hablando del sonido de la MT09 Tracer… es raro, muy raro, a mi no me ha gustado, desde que la enciendes con ese despertar raro e inmediato del tricilíndrico saca un sonido escondido, si la subes de vueltas en parado, sobre el caballete el sonido no está nada mal, pero una vez en marcha, lo confieso… tampoco no me ha gustado. Hablando del escape es un 3 en 1 y que por modas este sale desde muy abajo , es corto, y se ensucia, se notaba bastante carbonilla para los pocos kilómetros con los que contaba la moto.

El embrague de la unidad de pruebas que nos dejaron funcionaba muy bien, es por cable, nada de hidráulico pero se su precisión era perfecta, aunque en punto muerto era algo más ruidoso de lo acostumbrado en una japonesa, se oía el rozar de los discos, justo hasta el momento en que apretabas la maneta del embrague para que este separase la campana, momento en que cesaba, es importante destacar en este punto que la Yamaha MT-09 Tracer de 2017 por fin cuenta con sistema anti rebote, así que ya nono h que prestar especial cuidado cuando hacemos reducidas bruscas con el motor muy alto de vueltas como con las generaciones anteriores, ya sabes, o bien aguantas un pelín de embrague para que la rueda trasera patine en lugar de bloquearse si la reducción es dura, o das ese pequeño golpe de gas antes de la reducción para que todo esté girando a velocidad.

Consumos, me la dieron marcando 6.4L a los 100 y la bajé a los 6.2L en los 250 Km que recorrí, motivo por el que creo que el consumo que le podría sacar en una conducción normal sólo estaría entorno a los 6L a los 100 Km, un consumo correcto teniendo en cuenta lo que tira este motor, no me refiero únicamente a los datos de fábricas, pues he probado otras motos con potencias similares y la sensación es que claramente este motor anda bastante más, quizá por su tipología de tres cilindros, tres en línea y el crossplane de Yamaha que lo hace más lleno en todo el rango.

La parte ciclo de la Yamaha MT-09 Tracer

La dinámica del conjunto es la de una moto naked deportiva y el comportamiento el de ese tipo de moto, quizá si no has leído sobre ella y te dejas llevar por el aspecto estético no será probablemente el comportamiento esperado.

Desde el punto de vista deportivo su parte ciclo quizá quedará algo desvaída por lo que llega a destacar su gran motor, pero eso no quita que su parte ciclo cumple, si bien sin llegar a ser excelente y muchos, los más quemaetes recurren a cambiarle la horquilla delantera o los fluídos para lograr una mayor consistencia deportiva.

Así pues su chasis es un chasis en forma de diamante unido al suelo en la parte delantera mediante una algo polémica horquilla invertida, que cuenta con nada más y nada menos que 137 mm de recorrido, mucho más recorrido que el de una deportiva al uso y por ello se comportará bien tan sólo bajo buen asfalto y la ausencia de viento, pero que podremos comprometer al altas velocidades o en grandes frenadas y posteriores aberturas fuertes del gas, és en esos casos donde la sensación de que el tren flota o titubea puede hacer desmerecer la parte ciclo en relación a su motor.

No obstante todas estas sensaciones tan sólo puede darse si le exigimos muy por encima de las velocidades legales, en uso rutero o medianamente deportivo tendremos parte ciclo de sobras.

Para detener el brío de su motor cuentas con dos discos delanteros de 298 mm y un disco trasero de 245 mm. con un excelente feedback y mordiente. Sus gomas son de 120/70 para la delantera y 180/55 para la trasera, ambas en llantas de 17″.

La ergonomía y comodidad de la Yamaha MT-09 Tracer

En marcha y dependiendo del modo que elijas el comportamiento puede parecer engañosamente suave de motor, tienes que ir fino de muñeca para que su carácter no la delate, suave sí pero de suave como una trail nada. El tacto de su es el de una moto que siempre va con la mala leche cargada dispuesto a ofrecer fulgurantes aceleraciones, tanto da la marcha engranada siempre tendrá fuerza para enchufar. Donde disfruté es en tramos revirados, su motor es brioso, mucho, en carretera de curvas encontrará su hábitat natural.

Su ergonomía es tal y como te la esperas, una posición aparentemente trail y que te permitiría recorrer muchos kilómetros del tirón, y sería así si no fuese porque su asiento es incompresiblemente duro, siempre puedes recurrir a la industria auxiliar o inyectarle gel para hacerlo más cómodo, en cambio la posición de las manos y las piernas circulan de una forma muy relajada.

Su tarado de suspensiones rodando bajo buen asfalto se muestra muy firme y sujeta mucho, si me apuras en altas velocidades y con algo de viento si que se nota algo floja la horquilla delantera, pero en tramos de carreteras secundarias, y autovías a velocidades legales, esta MT-09 Tracer no te transmiten esa imprecisión, al revés te transmite poder y agarre y puedes rodar muchos kilómetros sin que te pase factura. Eso sí… hasta que el asfalto se rompa, ahí notas su dureza trasera, la moto no se encuentra cómoda en esos terrenos, en una ocasión, durante la prueba y con el suelo bastante roto te diré que intenté levantarme para hacer un estrecho tramo del Montseny a pie y no duré ni tres metros, los manillares quedan muy abajo, demasiado, no sabes como colocar las piernas para estar cómodo en esa posición alzada, en definitiva no es una moto para circular de pie, de nuevo, no es una trail aunque lo parezca.

No la pude probar a dúo, parece cómoda para el copiloto, con su asiento partido en dos niveles y acabado plano. La posición no será forzada, a poco que le pongas un baúl trasero, que quedan de fábula en este tipo de motos, el copiloto perderá miedo a sus imponentes aceleraciones pero quizá por la dureza de su asiento y sus suspensiones no podrás realizar grandes tiradas sin apearte durante algunos minutos más allá de los 100 Km, y eso siendo positivos, para que tanto el copiloto como tú descansen algo los glúteos.

La unidad llevaba puños calefactables de la casa, con tres niveles configurables desde la piña izquierda, la verdad es que su funcionamento fue impecable en todo momento, a máxima potencia notabas como el calor traspasaba mis mullidos guantes de invierno, mucho más que otros puños que he probado como los de la casa Tecno Globe. Los cubrepuños que equipa de serie pues quedan bonitos, pero realmente son tan estrechos que creo que poco o nada de aire consiguen quitarte de las manos.

También equipaba unos focos de la casa que ofrecían una iluminación ejemplar y según me confesó el vendedor, sí estaban homologados. Sus relojes funcionan a la perfección, todo el cuadro es digital y tiene una visibilidad perfecta incluso a plena luz del día.

Los acabados de la MT-09 Tracer

Los acabados de la Tracer son típicos japoneses, escasas holguras, buenas calidades aunque quizá un exceso de plásticos a la vista, a diferencia de motos europeas donde se muestra más metal que plásticos. Sin embargo algunos acabados de la MT-09 Tracer, como los cables bajo el los dos paneles LCD del cuadro de mando que estaban algo feos, incluso hablando de ambos paneles ambos presentaban diferencias en cuanto a constrate y luminosidad ya podrían montar dos paneles del mismo fabricante o con las mismas características para que su brillo fuese el mismo. La visibilidad de ambos no obstante es más que correcta, incluso a pleno sol.

El caballete lateral está poco accesible y cuesta bastante de colocar, encontrar el punto de saque de la palanca no lo conseguirás a la primera, está ubicado un punto demasiado retrasado y no es visible sin contorsionismos pero vaya lo anoto como anécdota a estas cosas te haces en un par de días. En cambio el caballete lateral está en una perfecta posición y su mecanismo es muy suave, apenas cuesta colocar la Tracer sobre él y eso que esta Yamaha pesa unos 210 Kg. en seco, a diferencia de otras motos ruteras como la África Twin cuyo caballete central requiere de una fuerza hercúlea para colocar la moto sobre el central.

Las motos rivales de la MT09 Tracer

Sus rivales, otra tricilíndrica como la británica Triumph Tiger Sport 1050 que es algo más potente gracias a un mayor cubicaje y también más cara, unos 11 cv más y 4.000 euros. Aquí también jugará un poco la estética ya que la Tiger parece no haber entrado con buen ojo al mercado y si por casi lo mismo puedes ahorrarte 4.000 euros yo, no me lo pensaría.

También tienes un par de tetracilindricas, algo más suaves y refinadas en su tacto en el gas, como la Honda VFR800 X Crossrunner que cuesta unos 3.200 euros más y entrega 11 cv menos que la Tracer, para los incondicionales de Honda será desde luego la opción, y para los que no… mejor que la prueben el tacto de su motor con tecnología VTEC desde luego no deja indiferente a nadie.

Por último, aunque habrán otras, tenemos la BMW S 1000 XR 1000 aunque esta última juega en otra liga con sus impresionantes 165 CV, una cantidad de potencia que está lejos de la Yamaha en cuanto a prestaciones y obviamente también en precio ya que vale más de 17.000 euros, una locura. Aquí te diré que tal potencia es realmente excesiva y que en pocas ocasiones la sacarás a relucir, con el motor de la MT-09 irás más que sobrado pero, los hay que para vivir necesitan esas cifras de potencia y par escandalosas.

Conclusión sobre la MT-09 Tracer

Si te bajas de una R o de una naked la MT-09 Tracer te encantará, si vienes de otra trail la encontrarás demasiado explosiva. Desde luego no fallarás en cuanto a me ha salido cara para lo que és, ya que con la Tracer pagarás justo lo que vale, no es una moto como en otras donde pagues conceptos inexistentes o absurdos, tan sólo podrás echarte en cara que pagas un sobreprecio de unos 500 euros sobre su hermana pequeña, pequeña en cuanto altura, la MT-09 a secas y cuyos elementos comparte al 95%. Con la Tracer rodarás más erguido y por ende más cómodo.

La Yamaha MT-09 Tracer cuesta en enero del 2018 unos 10.292 euros matriculada y lista, si bien quedan ya pocas unidades, y los colores entre los que elegir son únicamente el azul, muy propio para una Yamaha y el verde, el negro, para mi el más bonito para esta moto ya está agotado y es ahí donde hay valorar si merece la pena o no esperarse a la Yamaha Tracer 900 que en este año pierde su apellido ilustre de MT-09 quedándose en Tracer 900 o inclusive a la Tracer GT que según nos han dicho en el concesionario probablemente lleguen este próximo mes de abril. Vendrán más caras, quizá con alguna que otra mejora en su tren delantero. Aquí cada cual ya decidirá con sus posibilidades, su bolsillo, su paciencia y sus ganas.