¿Qué es la fotografía?

Dicho así no me parece que sea una pregunta fácil de responder. Es como si te preguntaran, ¿qué es la pintura?, o ¿qué es la escultura?, o ¿qué es la arquitectura?, o cualquier otro tema relacionado con el arte.

Una primera respuesta que se me ocurre es la siguiente: la fotografía es un arte. Aunque, también es un oficio, y además está al alcance de la mayoría. Hecho que no sucede (del todo) con la pintura o la escultura, por poner un ejemplo.

La historia del arte nos ha enseñado que ambas disciplinas, la pintura y la escultura, han sido consideradas dos de las mejores especialidades artísticas desde los tiempos más remotos. Tenemos un elenco de artistas que así lo avalan.  Por otro lado, tanto la pintura como la escultura también pueden considerarse como dos nobles oficios, practicados por pocos, pero aún así, siguen estando vigentes.

En cuanto a su accesibilidad por parte del usuario de a pie, si bien es cierto que en la actualidad existe una amplia oferta de talleres y cursos para principiantes en su afán de iniciarse en estas nobles disciplinas artísticas, tendréis que reconocer que si pretendemos ser totalmente contemporáneos, debemos admitir que la fotografía es el arte actual por excelencia. Al menos el arte “popular” que arrasa por doquier.

Pero, al margen de eso, la fotografía es mucho más, y si queréis comprobarlo os animo a que sigáis conmigo y lo comprobéis. ¿De acuerdo?

Oda a la Fotografía

La fotografía, desde sus inicios, allá por el 1824 (aproximadamente, unos años arriba o abajo), se ha convertido en una nueva forma de ver y entender el mundo. Por ese motivo, vamos a ir relatando aquellas  “cosas” que para nuestro entender, pertenecen al mundo fotográfico mediante esta pequeña oda a la fotografía.

Así, para empezar, diremos que la fotografía es un arte que despliega, como una red, una amplia gama de usos con el fin de alcanzar o poseer otra realidad. Esta realidad es vista desde el fotógrafo como una presa que debe capturar y mediatizar, ya que toda fotografía debe responder a un propósito concreto, que no es otro, que el de descubrir la verdad que se oculta tras la realidad.

Mediante la fotografía se produce la cosificación de la realidad, ya que ésta se transforma en un gran museo de objetos y cosas al alcance de todos. La realidad se convierte en un reciclaje fotográfico de imágenes y más imágenes que son bien aceptadas por parte de todos, tanto en el uso cotidiano como en el artístico. Este afán de querer apresar la realidad es conocido como realismo, el cual puede adecuarse a cualquier estilo puesto que toda la realidad captada es material tematizable.

A veces, este realismo se identifica más con el proceso de producir imágenes que se asemejan al mundo, pero también posee un cariz romántico: podríamos pensar la fotografía como la herramienta que nos sirve para ocultar la verdadera esencia del mundo, aunque  paradójicamente éste quede des-ocultado gracias al mostrar fotográfico.

La fotografía y la verdad del mundo

En nuestra relación con el mundo utilizamos las fotografías como un medio de verificación real, es decir, las fotografías confieren realidad porque se consideran una prueba incontrovertible de que algo determinado sucedió. Una imagen puede distorsionar la realidad, pero siempre tendremos la presunción de que existe o existió algo semejante a lo que aparece en la imagen.

Dicho de otra manera, podría pensarse que las fotografías suministran evidencias, afirmaciones sobre un mundo fragmentado por imágenes que constituyen nuestra realidad. La fotografía impone fijeza a los hechos pasados, es otra forma de apresar la realidad. Así, cuando hablamos de acontecimientos pasados, ya transcurridos, les estamos otorgando presunción de veracidad mediante las imágenes captadas en las fotografías previas, confiriéndoles de esa manera una especie de “inmortalidad”, que de otro modo, jamás habría sucedido. La fotografía impone fijeza a los hechos pasados, es otra forma que posee el ser humano de apresar la realidad.

Aunque la fotografía pretende apresar o captar la realidad, se la ha interpretado de diferentes maneras, bien como un acto de conocimiento lúcido y preciso, bien como una búsqueda intuitiva de la realidad exterior.

Por otro lado, existe otra forma de entender la fotografía, esta forma sería a través del surrealismo. Se considera que la fotografía es el único arte originariamente surreal, (aunque su definición no corresponda con el resto de las artes o movimientos artísticos que comparten el surrealismo).

El surrealismo fotográfico sería como el arte de generalizar lo grotesco y descubrir en ello mismo los pequeños matices; por ello, la fotografía posee esta virtud de observar de manera surrealista el mundo. Se considera a la realidad como una combinación de fragmentos casuales, convirtiéndose así en una visión reduccionista de tratar con el mundo.

La fotografía y la experiencia

Del mismo modo, otra forma interesante de interpretar la fotografía tiene relación con la idea de experiencia atrapada. Con las fotografías, lo que hacemos, es contemplar de alguna manera la experiencia pasada, la nuestra y la de todos. Es experiencia capturada, de esa forma la idea de experiencia se transforma, realiza un giro, ya no se obtiene de primera mano, sino que la obtenemos de la visión que nos proporciona la fotografía.

Podríamos decir que tener una experiencia se transforma en algo idéntico a fotografiarla.  Como a menudo nos puede ocurrir, sobre todo en función de qué imágenes estemos observando, éstas las podemos experimentar de manera más real y vivida que si formáramos parte de los hechos reales mismos.

Del mismo modo que la experiencia, traducida a imágenes, adquiere un significado diferente, el significado de la fotografía varía según su uso, como sería el caso de la percepción estética.

La fotografía y la relatividad de la belleza

Mediante la fotografía lo feo y lo bello se conjugan de igual forma, incluso pueden llegar a ser similares, sólo depende del ángulo de visión. Del mismo modo que ocurre con el envejecimiento de las fotografías, muchas se ensucian, se amarillean, pero con frecuencia mejoran con el tiempo.

Las fotografías han revelado que la belleza, tradicionalmente asociada con modelos ejemplares, existe por doquier. Se produce algo así como una homogenización y relativización de la belleza. Aparecen cánones de belleza nuevos y universales, posibilitados por la capacidad que posee la cámara para transformar la realidad en algo bello.

La visión fotográfica presupone una aptitud nueva para descubrir belleza en todo lo que antes podía ser considerado ordinario o simplemente cuotidiano, es decir, se produce una sublimación de la belleza dada por la singularidad de las cosas. Este hecho se repite hasta la saciedad en nuestra actualidad;  el “selfie” adquiere una especial relevancia en el sistema categorial de la fotografía contemporánea.

Por todo ello, cuando alguien te vuelva a preguntar: ¿qué es la fotografía?, me temo que la respuesta podría prolongarse hasta la eternidad. En ese caso, yo le aconsejaría, a esa persona, que si tiene un poco de tiempo disponible, que se lo coja, y que nos visite, que visite tiroriro.com. Te aseguro que desde aquí estaremos encantados de poder responderle, a esa persona, y a las que quieran. 😉