¿Qué es una empresa fintech?

Las Fintech, son un tipo de empresas de reciente aparición que vienen a combinar las finanzas con la tecnología.

De alguna manera estas nuevas empresas combinan los típicos servicios tradicionales del mundo del dinero con otros servicios de valor añadido propios de la era digital.

Vayamos por parte ante este binomio de funcionamiento empresarial.

Primero y en cuanto a lo tradicional del dinero quiero referirme a que dichas empresas fundamentalmente proporcionan los mismos sistemas de cobros, los mismos sistemas préstamos de capital, la misma financiación para el pago de compras y adquisiciones de bienes y servicios asó como para el pago deudas, sin olvidarnos de los cambios de moneda presentes en comercio internacional y otros servicios afines que están en mayor o menor medida en relación directa con el dinero. Este es el servicio final que las fintech te pueden proporcionar

En segundo lugar y en cuanto a lo tecnológico o digital me vengo a referir al como se valen estas fintech para materializar dichos servicios, donde gracias a la acción de internet como vehículo para llegar e interactuar a los clientes además de servir para abaratar el coste de los servicios que ofrecen, convierten a internet en un valor que justifica la existencia de dichas empresas ya que la acción de la misma o bien representa un incremento de velocidad en la consecución de sus servicios o una clara mejora en la calidad de servicio y mejora de precio percibida por sus clientes.

Uno de los eslóganes más manidos de las empresas fintech es el de “La economía descentralizada” y es que pretenden extender la vieja economía, que ha estado siempre polarizada en los grandes bancos centrales, hacia la mediana y pequeña empresa, consiguiendo con mayor o menor éxito funcionar de una forma realmente competitiva y eficaz hasta el punto de que están suponiendo una real competencia a los grandes bancos tradicionales.

Si bien, los bancos tradicionales ya han comenzado a dar claros pasos para la modernización de su oferta de servicios son sumamente lentas y pesadas ante los cambios, pero hay que reconocer que algunas de ellas ya están emulando en cuanto a su oferta de servicios a las fintech, así como equiparándose en la medida de lo posible sus precios a los de las empresas fintech. Y es que para los bancos medianamente activos y modernos estas empresas fintech son ya detectadas como serias amenazas competitivas.

Aún con esta reacción de los bancos tradicionales, en el fondo las fintech tienen las de ganar pues casi siempre son y probablemente sean en el futuro empresas mucho más capaces ante los constantes cambios y evoluciones a los que nos somete la economía digital una y otra vez. Así, en esta lucha del constante cambio, y aunque los grandes bancos con sus pesadas estructuras pretendan aplicar fórmulas con las que no se queden obsoletos ante los sistemas de finanzas venideros, tienen un futuro un tanto negro pues Internet ya no es ninguna promesa de futuro. Es el futuro, y el futuro exige adaptaciones y cambios constantes, un cambio que una gran estructura es siempre lento en su ejecución.

Así pues, tras esta introducción al concepto fintech vamos a ver algunos ejemplos sobre modelos de empresas fintechs que podemos encontrar en el mercado.

Pedir créditos personales a una fintech

Empresas fintech dedicas a ofrecer préstamos a particulares con condiciones diferentes, que no inferiores, a la de los bancos tradicionales, estas empresas están muy focalizadas a los préstamos a particulares, no estando tan desplegadas en la cesión de capitales a empresas ya que para negocios existen otras soluciones fintech.

Los intereses de este tipo de empresas son en muchas ocasiones mucho mayores que los de un banco tradicional pero a su favor está que piden menos requisitos para acceder a ellos.

El producto en el que más se suelen manejar son los microcréditos y los minicréditos, es decir en prestar pequeñas cantidades de dinero, atomizando su target de clientes de forma que a su vez minimicen el riesgo de grandes impagos que hagan tambalear su pulmón económico ya que obviamente no manejan los mismos capitales que los grandes bancos, al menos por ahora.

No existe una cifra prefijada para estos micro y mini créditos, pero digamos que podríamos estipularlos en créditos pequeños entre los 50 y los 3.000 euros.

El plazo de devolución del crédito es también variable, casi siempre mucho menor al del típico crédito bancario tradicional, existiendo fintech que financian créditos por días, donde a mayor número de días mayor coste.

Generalmente las fintech dedicadas a los préstamos personales huyen de los conceptos de intereses y ofrecen uno pagos o cuotas fijas para así diferenciarse en mayor medida de las entidades tradicionales o bancos. En el ejemplo de la captura de OKmoney, el TAE resulta altísimo, casi pagarás 1/3 del capital solicitado en intereses. Si bien aunque son unas condiciones aparentemente abusivas servirán para por ejemplo hacer frente a un imprevisto, una reparación en casa o en un automóvil a medio mes. Pagarás en el ejemplo 90 euros de más, en 30 días, con tu siguiente nómina.

Pagos y cobros mediante empresas fintech

Otro de los servicios donde han comenzado a surgir empresas fintech que o bien son una alternativa más libre o que mejoran las propuestas y condiciones de los bancos tradicionales es el relativo a los servicios dedicados a la implantación de sistemas de cobros telemáticos.

Los famosos datafonos y TPVs presentes en los comercios hasta ahora habían sido siempre soluciones y acuerdos que te solía proporcionar tu propio banco en base a un alquiler del servicio o datafono, siendo ese datafono un aparato que sirve para cobrar a tus clientes con tarjeta y con el que los bancos consiguen llevarse una comisión por cada venta que realices mediante dicho datafono.

Hoy las fintech de pagos te ofrecen ingeniosos sistemas de pago que permiten entre otros cobrar mediante tarjeta a tus clientes desde tu propio teléfono móvil, tan sólo precisarás de un pequeño dispositivo que hará la función de lector de tarjetas y que conectarás a tu teléfono, o algunos TPVs simples como el iZettle del que acompañamos fotos. Un servicio cuyas comisiones en las ventas están situadas en la horquilla de 0.99 a 1,99%, sensiblemente más económico que algunas entidades bancarias que suelen cobrar entre el 2,00 y el 2,50%.

Sin embargo ese concepto de datafono, o lector de tarjetas e incluso el propio concepto de tarjeta de crédito física es un concepto quizá ya algo viejo y aunque todavía pueda perdurar durante una buena cantidad de años probablemente acaben extinguiéndose.

Serán los sistemas de pago directos mediante el uso exclusivo de nuestro teléfono móvil los que irán evolucionando de forma que al final nos resultará más seguro pagar con nuestro móvil que no con una tarjeta de plástico y un aparato, el comentado datafono, del vendedor. El vendedor no precisará de aparato alguno ni nosotros tan siquiera de pasar una tarjeta o teléfono por un aparato que no es nuestro.

Cuando estos sistemas comiencen a expandirse y los móviles a incorporar las tecnologías suficientes, básicamente comunicación NFC, cualquier teléfono servirá como datafono y tan sólo existirá un tercero entre el cliente y tú, la empresa encargada de validar y certificar ese pago.

Cobro de facturas por adelanto mediante fintech

La liquidez empresarial es otro de los ámbitos donde pueden actuar con cierto éxito las empresas fintech, este tipo de empresas fintech capaces de ofrecer sistemas de liquidez son aquellas dedicadas a ofrecer los denominados sistemas de factoring, es decir préstamos por facturas.

Estas empresas fintech de factoring a diferencia de las empresas fintech puramente prestamistas que he comentado en un párrafo anterior están enfocadas exclusivamente a la empresa. ¿Cómo funciona el factoring? De forma fácil y clara son empresas que disponen de suficiente liquidez para adelantar el cobro total o parcial de una factura o varias facturas pendientes de pago.

En otras palabras si la empresa proveedora A factura a la empresa compradora B con un pago aplazado a X meses. La empresa C que es una empresa fintech de factoring puede adelantar el pago de dicha factura a la empresa A en base a las facturas ya emitidas y pendientes de cobro de la empresa C.

De esta forma por ejemplo facturas que una empresa emite contra otra empresa pero que cuenta con una forma de pago en diferido, es decir la típica factura con forma de pago a 120 días, una empresa de fintech de factoring te ofrecerá el servicio de cobro por adelantado, llevándose una comisión que cobrará a la empresa A. La empresa B, la compradora en ningún momento sabrá que la empresa A está adelantado el cobro de sus facturas.

Empresas fintech de cambio de moneda

Con la globalización de los servicios de compra venta que ha conllevado la irrupción del comercio electrónico a través de internet, son muchas las empresas que exportan y/o compran sus productos en empresas ubicadas en el extranjero y que muchas de ellas operan en monedas diferentes a la nuestra.

Ante dicho paradigma han aparecido una tipología de empresas fintech dedicadas a la transferencia de dinero entre países, se trata de empresas que facilitan el movimiento de divisas entre países cobrando unas comisiones muy inferiores a las que te cobraría cualquier banco tradicional, su secreto para poder ofrecer mejores precios, es como en el resto de fintech es la optimización máxima de infraestructuras y de personal humano, reduciendo casi a cero la presencia física en el clásico formato de oficina o delegación abierta al público, una fórmula al revés que la de los bancos tradiciones, donde un gran número de oficinas y trabajadores hace que no puedan reducir sus comisiones de servicio para intentar competir en precio contra una fintech.

Los ahorros en la comisiones podrán llegar a ser significativos o muy grandes al utilizar una fintech de los que se beneficiarán aquellas empresas que deban hacer numerosas transferencias de monedas extranjeras, por ejemplo si tu empresa debe realizar pagos o cobros de Amazon, podrás bajar las comisiones que te cobra Amazon por el cambio de moneda de un 4% a un 0.30% si usas una empresa Fintech de por medio. ¿Cómo? Pues recibiendo el dinero en la moneda original en tu cuenta de la empresa Fintech, para posteriormente transferirlas a la cuenta de tu empresa en la moneda local, el que comisionará por el cambio de moneda será la empresa fintech dedicada al cambio de moneda y créeme que es mucho más económico que cualquier banco o incluso que la propia Amazon.

Las fintech y la bolsa

Existirán más modelos actuales de empresas fintech e incluso aparecerán algunos en el futuro que hoy ni tan siquiera somos capaces de imaginar, pero llegamos a ya al fin de este artículo con el último tipo de empresas fintech, os hablaré brevemente de aquellas empresas fintech dedicadas a las inversiones en bolsa, en renta variable principalmente, se trata de empresas que te ofrecen métodos de inversión bursátil a un menor precio que las empresas tradicionales, a la vez que suman características propias de internet y de las redes sociales para aconsejarte donde invertir el dinero mediante complejos sistemas de inteligencia artificial.

En el siguiente gráfico, tomado de una fintech y no contrastado con la realidad, por lo que deberás tomártelo tan sólo a nivel referencial se ve claramente como la inversión mediante un sistema fintech de consejo bursátil mejora el rendimiento del capital en relación a un índice bursátil contrastado, el Eurostoxx 50.

Y es que quizá, al menos en los albores de estos sistemas la incorporación de parámetros de sentimiento social y reacción en las redes ante rumores y noticias puede resultar determinante en el mayor o menor éxito de una inversión, aunque está claro que una vez establecidos, todos los inversoras, dispondrán de herramientas muy parejas, con los mismos inputs sociales y por tanto dichos parámetros podrían dejar de ser una ventaja real.