Restaurante Graxiana en Zugarramurdi

Otro de los restaurantes más destacables de nuestro viaje por Navarra ha sido el Restaurante Graxiana, en la localidad de Zugarramurdi, a escasos kilómetros de Francia.

Descubrimos el restaurante, como tantas otras veces, por casualidad, tras dar una breve vuelta por el pueblo, algo antes de las 14:00H y tras la obligada visita a las cuevas de Zugarramurdi, sobre las que escribimos hace pocos días y que puedes leer >aquí<. Minutos más tarde ya no quedaban mesas libres.

El restaurante Graxiana queda un poco oculto para el visitante, pues no se encuentra en primera línea, digamos que cerca de la carretera de paso, ni tampoco está cercano a la iglesia por lo que puede pasar totalmente desapercibido para los muchos visitantes que van a Zugarramurdi.

Se encuentra enclavado justo delante del albergue con el que comparte nombre, y posiblemente dueños, el Albergue Graxiana.

Este restaurante Graxiana cuenta con un comedor interior y una gran terraza, el comedor en pleno mes de julio se encontraba prácticamente vacío al revés que su terraza exterior, la terraza exterior es grande, amplia y con una excelente aireación, era un día caluroso pero allí, bajo el techado el aire que corría era sorprendentemente fresco.

Ese techado, es muy alto y robusto y sin lugar a dudas te puede proteger en caso de las habituales lluvias de verano.

El ambiente en la terraza es francamente distendido, multitud de pajaritos andaban a salitos entre las mesas, integrándose sin molestar absolutamente nada, con la paz que reinaba en dicho restaurante.

Desde su relajada terraza puedes divisar no muy lejos el lateral de la iglesia del pueblo, todo desde la tranquilidad que respiraba el restaurante Graxiana

El comedor interior está decorado con un gusto exquisito, un aspecto muy rural pero francamente acogedor y acorde con el lugar.

El nivel de precios es más o menos el mismo que el de resto de restaurantes que podrás encontrar en Zugarramurdi, y la calidad es muy pero que muy alta por cada euro que pagas.

Cuenta con diferentes menús, el más popular es el que ellos denominan menú Embrujado, que en julio del 2018 tiene un coste de unos contenidos 13,50 euros. Un precio en la línea baja de cualquier otro restaurante de Navarra pues los menús de entre semana siempre oscilan entre los 13 y los 18 euros, bastante más que en otros lugares de España.

El restaurante Graxiana de Zugarramurdi también dispone de un menú especial y específico para niños, que por 7.50 euros contentará a los más peques.

La carta de menús tenía su que, algo socarrona y simpática…. como la camarera, que con mucha soltura y simpatía, ya se veía que se trataba de una tía con muchas tablas, se rió de mi en mis narices tras mi pregunta de que era ese plato de los “Huevos felices”… en definitiva que eran huevos de los que no podía comprar en el supermercado, huevos de verdad.

Sin embargo y a pesar de que me apetecía probar esos “huevos de verdad” finalmente opté por otros opciones en lugar de los huevos, el primero un plato de pasta con kikilisalsa,  spaghetti con una salsa de tomate con choricillos fritos, estaba realmente delicioso.

Mi segundo plato fue también carnívoro… un churrasco, y ¡qué bueno estaba! todo, incluido su acompañamiento

Mi pareja pidió por primer plato una sabrosísima tortilla de calabacín y jamón, supongo que cocinada con aquellos “huevos de verdad” pues la misma estaba muy tierna y tremenda.

Para su segundo plato optó por pescado, una dorada a la plancha con unas ricas patatas y según iba comiendo iba diciendo que probablemente era la mejor dorada que había comido en años. Y por lo poco que la probé, pues el generoso plato de pasta seguido del churrasco me habían dejado más que saciado.

La comida la regamos con una sidra que entraba en el menú y tras escanciarla y servirla y beberla  en en pequeños sorbos, tal y como mandas lo cánones, debo decir que estaba francamente buena.

Llegamos a los postres… esa pincelada final que siempre repercutirá en el recuerdo, en nota final que le daremos a tal o cual lugar… una parte que muchos restaurantes descuidan en demasía, con postres industriales o demasiados sencillos.

En el restaurante Graxiana no fue así… el postre… un aparentemente sencillo yogur casero, yogur que lo encumbro al podio del mejor yogur natural que me he comido jamás, con una apariencia algo más líquida de la que a muchos les gustaría, luego resultó en un sabor soberbio… pregunté por él, nuevamente a la camarera con tablas… y me dijo que estaba hecho con “leche de verdad”, volveré “de verdad”.

Toma nota que si estás por allí este restaurante merece y mucho la pena:

c/ Lapiztegia casa Graxiana s/n

31710 Zugarramurdi

Teléfono: 699 93 10 72

Enlace a Google Maps >aquí<