Robots, empleo, oportunidad

Es fácil señalar a los robots y a la automatización de los procesos de fabricación como los culpables de la falta de empleo en cualquier país. Aunque esto algunos países han sabido convertir a la invasión de los robots en tierra de oportunidad.

Robots, empleo, oportunidad
Robots, empleo, oportunidad

En el primer grupo, en el de los países que señalamos a los robots como culpables del del desempleo, estaríamos nosotros. En nuestro país. España, es un lugar donde siempre hemos tenido tasas de desempleo demasiado altas para ser quienes somos y para estar ubicados donde estamos.

En el segundo grupo, aquellos que ven en los robots una oportunidad, están esos pocos países que convierten al auge de los robots en oportunidades, entre ellos tendríamos a países como Corea del Sur, Japón y China, entre varios. La oportunidad nace con el robot, en su proceso de concepto, diseño y fabricación. Pero ni mucho menos acaba aquí, existe un posterior mantenimiento, mejora, programación, etc.

Desde luego el paradigma puede dar para toda una subindustria a la que deberíamos subirnos cuanto antes.

Si te parece vamos a tratar un poco más a fondo el mundo de la robótica, del empleo y de las oportunidades que genera.

El robot y el empleo

Los Robots y el empleo

El punto de vista inicial del español medio, currante, respecto a los robots y el empleo, no es de entrada bueno. Quizá por ello o por nuestro carácter, que a veces juega en nuestra contra en cuanto a productividad, los vemos como unas máquinas a las que acusamos de que nos quitan el trabajo.

Aunque luego cuando uno escarba un poco en el sector y en su incidencia y con datos en la mano puede llegar a ver que la afirmación no es del todo cierto y que no podemos concluir en esa dirección de que a mayor número de robots obtenemos una menor tasa empleo.

No voy a tratar de saber cuál es la causa principal de que aquí, en España el empleo y sobre todo el desempleo sea el que es, eso no sería el objetivo de este artículo, si no tratar de analizar el impacto del uso cada vez mayor de robots en las cadenas de montaje y en la industria en general.

Poniendo datos sobre la mesa, podemos ver que España tiene 160 robots industriales por cada 10.000 trabajadores y que previo a la pandemia la tasa de desempleo era de cerca del 15%.

Corea del Sur es el país que tomamos como modelo de aquellos países que saben convertir a los robots en oportunidades.

Los coreanos tienen 631 robots industriales por cada 10.000 trabajadores, y en cambio su tasa de desempleo es menor al 4%.

Es decir, que parece que los números de robots por densidad de trabajadores activos no determinan un incremento directo en la tasa del paro, por lo que podríamos decir, que el desempleo en España no es causado por los robots.

Y es que esta afirmación creo que debería resultarnos más que obvia, y es que aunque busquemos sectores concreto donde la incidencia en el desempleo producida por robots puede ser más alta, este tipo de empresas no son las más comunes en nuestro país. Me refiero a aquellas que fabrican electrodomésticos, automóviles, o las grandes logísticas con almacenes robotizados.

El robot y las oportunidades

Una humana entre robots

Quizá llegamos tarde a eso de fabricar robots, aunque además de una cuestión de timing, quizá ni aún habiendo sido previsores no podemos competir con la mano de obra barata y a la sobrexplotación que se da en Asia, aunque cada vez sea menor, está ahí, y sería inútil luchar contra ello.

Pero si que podemos crear oportunidades, empresas que den servicio sobre la robótica, en el caso de la robótica doméstica, al igual que existen empresas especializadas en domótica en nuestro país, adoptar la rama robótica doméstica para ellos no sería difícil y podríamos convertirnos en un país adelantado en este aspecto.

Del mismo modo podríamos dar ese paso hacia adelante en cuanto a la robótica industrial, generando facilidades para aquellas empresas que son necesarias para afianzar estos nuevos sectores, desde las empresas que importan y adaptan los robots para nuestro mercado, a aquellas que colaboran en el diseño con los fabricantes asiáticos pasando por empresas de mantenimiento cualificadas, tal cual existe en la actualidad con el sector de empresas dedicada al mantenimiento de ascensores, de escaleras mecánicas y otros. Esto incidiría en la creación de empleo.

Por último, y ya desde un punto de vista más de la persona y no tanto del empresario tenemos también una oportunidad de la mano los robots y desde el punto de vista de la inversión, invertir en empresas, sectores y fondos de inversión que a su vez estén manejando empresas de robótica punteras.

Los robots y el estado

Es fácil y sencillo ver en los robots una amenaza hacia el empleo. Esto es porque a mayor presencia de robot menos trabajo. A menor número de humanos trabajando menores aportaciones al estado.

Cierto es que no hace mucho se planteó de forma rigurosa la posibilidad de que los robots también aportasen a la seguridad social. Así de buenas a primeras puede resultar una idea alocada, pero pensándolo bien, no es así. Uno de los principales problemas a largo plazo de que un empresario cambie un trabajador humano por un reloj es la reducción a 0 de la aportación a la seguridad social, y con ello a las arcas del estado.

Quizá pienses que el IVA que se paga por un robot será suficiente, mentira, el IVA se paga una vez y es de un tipo reducido, en cambio las aportaciones a la seguridad social son constantes, cada mes, y puede que representen casi el doble que lo que aporta el IVA del robot, que como he dicho, sólo lo hace una vez.

Estas aportaciones al estado sirven, como bien ya sabrás a garantizar las futuras pensiones de jubilación, así como al mantenimiento y mejora del sistema sanitario nacional y otro sin fin de inversiones en servicios e infraestructuras que genera facturas que el estado debe pagar.

Si al final la inmensa mayoría de trabajadores son máquinas no tendremos para pensiones así que esta idea de que paguen seguridad social los robots, al menos a mi no me resulta tan descabellada. Sería un aporte interesante, estableciendo unas tablas, a tantas horas de trabajo, tanto pagan y de esa forma el empresario no optaría por un robot antes que por un humano de una forma tan fácil como ahora, ya que el empresario debería abonar dicha cantidad.

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Author: El editor

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