¿Qué ropa me pongo?

Cada año pasa lo mismo. Cuando llega el cambio de estación pasa lo de siempre, y es que no paras de escuchar en todo momento esta frase: ¡mamaaaá, ¿qué me pooongooo?!

Tú intentas hacerte la loca, hacer que no lo has escuchado, y mirar hacia otra parte, aunque claro, eso no funciona. Sabes que te va a tocar responder, tarde o temprano, lo vas a tener que hacer, entonces, piensas, ¿pero para qué voy a retrasarlo más?, mejor será que me enfrente de nuevo y responda pues lo de siempre: “pues mira en el armario que seguro que encontrarás algo que ponerte”.

Entonces, de inmediato piensas, ¿pero por qué habré dicho eso?, porque al instante  oyes como una voz en “off”: “sí, claro, como si tuviera mucha cosa que ponerme…” Lo dicho, vuelves a pensar: ¿cómo se me habrá ocurrido caer en la trampa? Ahora estaré todo el rato escuchando lo mismo: “¿qué ropa me pongo?, ¿qué ropa me pongo?”

Aunque, por otro lado, también es cierto que los niños van creciendo cada año, cómo no, y la ropa se les va quedando pequeña. No podemos negarlo, los niños necesitan renovar vestuario con mayor frecuencia que los adultos. No vamos a negar la evidencia. Pero, en otras ocasiones lo que pasa es que no les da la gana vestirse con lo que tienen, y no paran de insistirte en que les compres lo que les gusta. ¡Qué te voy a contar!

¿Qué desean los niños?

Pues como te iba diciendo. El cambio de estación conlleva el cambio de ropa. Y aunque piensas que tus hijos no pueden necesitar nada, porque ya lo habías previsto y les habías comprado con antelación (aprovechando las rebajas, o algunas ofertas determinadas o porque simplemente querías comprarles ropa); entonces, sucede que por las circunstancias que sea, tienes que comprarles de nuevo aquello que se te había olvidado, o que simplemente no lo habías previsto lo suficiente.

Además, por si fuera poco, conforme los niños van creciendo van convirtiéndose en personas más exigentes, y entonces no toleran los gustos de los padres, sino que son ellos los que deciden qué ropa quieren comprarse.

Y, ¿qué desean los niños? Pues la verdad: ¡todo!

No obstante, por un lado piensas que es una buena idea que tus hijos empiecen a tomar sus propias decisiones, y sepan que quieren comprarse. Es cuando llega el momento de empezar a delegar algunas responsabilidades en tus hijos, pero por otro lado, es un arma de doble filo porque ahora te conviertes en un padre “censurador”. Y es que tienes que estar decidiendo si la ropa que quiere tu hij@ es adecuada o no para su edad, al margen de tener que ir midiendo el presupuesto familiar, no vaya a ser que nos colemos, ¡ojo!

Pues bueno, a todo esto, y para que te sea más cómodo decidir qué tipo de ropa le puedes comprar a tus niños, desde aquí te estamos mostrando unas cuantas prendas para que escojas aquéllas que necesites, te gusten, o simplemente quieras adquirir para tus hijos.

 

Y para las niñas os presentamos unos bonitos vestidos y abrigos para que podáis renovarles el vestuario otoñal. Seguro que vuestras hijas cuando vean estas preciosas prendas estarán encantadas de lucir semejantes trapitos, y además serán la envidia de todo el vecindario.

Por otro lado, hemos pensado que, por qué no, a parte de vestirles por fuera, también podemos hacerlo “por dentro” de las sábanas. Por ese motivo, os mostraremos unos lindos pijamas con los que “achuchar” a nuestros niñ@s.