Sombrillas voladoras

En la playa, relajado, con el sonido del mar de fondo, la brisa del mar acariciando tu piel, caes en un placentero sueño, pero de repente ¡klop! recibes un tremendo paraguazo del vecino en toda la cara, suerte que el parasol no venía de punta.

¿Nos hemos olvidado de cómo se debe clavar una sombrilla en la playa? No hay día ventoso en la playa que no se vean volar uno o dos. Y esto es un peligro, pero tenemos la solución.

Lo que yo llamo torpedos, y no se porqué pues realmente se denominan fijaciones para sombrillas de sol, son un pequeño artilugio que permite fijar más fuertemente el parasol o paraguas en la arena de la playa, son huecos y en uno de sus extremos cuentan con una forma de broca:

Es esa forma de broca la que podrás clavar en la arena para después ir girándolo como si se tratase de un tornillo gigante hasta que quede fuertemente fijado, entonces con sólo introducir el mástil del paraguas dentro de el y fijarlo con la rueda lateral ya podrás despreocuparte de que tu paraguas acabe sobre la cabeza de algún vecino relajado por la acción del viento.

. Además de la fijación para el parasol de playa es conveniente que tu paraguas esté mínimamente preparado con sistema antivientos, estos sistemas son unas sencillas hendiduras ubicadas en la parte superior de la tela de la sombrilla, de esta forma si se el viento azota con fuerte en la parte interior del paraguas, la fuerza del viento tenga garantizada una mínima salida sin que la presión ejercida logre desclavar el paraguas.

Ciertamente tener que llevar este tipo de fijaciones a la playa es un incordio, es una cosa más a acarrear del coche a la playa y de la playa al coche, pero es una solución aconsejable al menos hasta que alguno de los fabricantes de parasoles de playa se decida fabricar parasoles con la parte final de su mástil con unos 15 o 25 cm. en forma de broca para conseguir el mismo efecto que con los torpedos.