Toni Catany, el fotógrafo mallorquín

Toni Catany nació en la población de Llucmajor (Mallorca) en 1942 y falleció en Barcelona en el 2013.

Se le considera uno de los mayores representantes de la fotografía española. Toni Catany ha sido premiado y galardonado no sólo en el país de origen sino también en diferentes partes del mundo como Australia, Estados Unidos, Japón, y sobre todo en la mayoría de los países europeos.

Como anécdota interesante la revista Life llegó a considerarle como uno de los cien mejores fotógrafos de todo el mundo.

A lo largo de su extensa historia como fotógrafo, Toni Catany ha realizado multitud de exposiciones tanto individualmente como de forma colectiva, mostrando en todas ellas la creatividad y expresividad que caracterizan a este peculiar fotógrafo.

Si tuviéramos que definir las palabras claves del curriculum fotográfico de Toni Catany, diríamos lo siguiente: retratos, cuerpos, desnudos y bodegones.

El fotógrafo pictorialista

Como íbamos diciendo, Toni Catany ha sido uno de los grandes fotógrafos españoles con mayor proyección internacional del panorama fotográfico del país. Su obra la podemos encontrar repartida tanto en colecciones privadas como en públicas.

Catany trabajaba tanto en blanco y negro como en color y en ambos “registros” se ha movido por igual consiguiendo captar en todo momento aquello que más deseaba transmitir: la belleza, desde una óptica del pasado con perspectiva del presente.

Por eso mismo, es por lo que realmente es conocido este gran fotógrafo, por su técnica “antigua”. Y es que Catany, desde sus inicios en el universo de la imagen, se interesó por varias de las técnicas fotográficas del siglo XIX. De esa manera llegó a utilizar en muchas de sus fotografías la antigua técnica del calotipo.

Otro de los métodos que aplicó a sus famosas fotografías de color fue a través de un proceso “químico” que consistía en sacar fotografías por medio de placas de Polaroid, para luego trasladarlas a superficies como el papel de acuarela o “lienzos” de seda natural.  Mediante este proceso conseguía un efecto pictorialista, logrando inferir a sus imágenes ese toque pictórico tan característico de sus fotografías; algo así como irreal y misterioso, que posee la facultad de transportarnos a tiempos “atemporales”.

Realmente, Toni Catany posee un “algo” especial que sabe transmitir en todas sus fotografías. Cuando las contemplamos nos atrapa ese halo artístico que envuelve a todas ellas. Desde luego es indiferente que se trate de un retrato, desnudo, paisaje o bodegón, todas tienen ese guiño especial que te interpela, no te deja indiferente.

Catany te sumerge en un mundo de belleza quieta, tranquila, directa, a veces inquietante… Y es que este autor posee un dominio de las luces, sombras, colores, desnudos, retratos, bodegones, y muchas cosas más.  Así que te aconsejo que si quieres disfrutar de la extensa colección de fotografías que posee este gran fotógrafo, no esperes más y échale un vistazo a los enlaces que aquí te vamos mostrando.

Premios

Toni Catany fue recogiendo unos cuantos premios y galardones a lo largo de los años, de los cuales destacamos los siguientes:

En 1990 fue premiado por su libro Natures Mortes en el evento de la “Primavera Fotográfica de Catalunya”.

En 1991, La Meva Mediterrània ganó el premio al mejor libro en un certamen fotográfico en Arles (Francia)

En 1991, también, el Ministerio de Cultura francés le otorgó el título de Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres.

En 1997 recibe el galardón de fotografía, European Publishers Award.

En 2001 recibe el Premio Nacional de Fotografía.

Y aún hay más!

En fin, podéis comprobar que la obra de este gran autor no ha pasado desapercibida, sino que ha conseguido un reconocimiento merecido y real por todas las bellas fotografías que afortunadamente nos ha legado.

Ahora tenemos la gran oportunidad de descubrir a este fotógrafo, Toni Catany (para aquellos que todavía no lo han hecho) y poder disfrutar de vez en cuando, o a menudo, o cuando plazca, de su melancólica y creativa realidad pictórica.