Vampiros adinerados

Vampiros adinerados
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Con dinero se puede comprar de todo, o casi de todo. Existen algunos que afirman que la juventud no, que la juventud no se puede comprar.

Pero ¿Acaso la juventud está en venta? ¿Es un bien o servicio con el que podamos comerciar? En muchas maneras y forma sí.

Sí, sin más, me respondo un ¡Sí! todo, absolutamente todo, se puede comprar, hasta la moralidad y por supuesto la juventud.

Escribo este artículo algo estupefacto tras leer una noticia y descubrir que humanos, sí, humanos, como tú y como yo, pero con los bolsillos mucho más abultados se permiten compran la sangre fresca de jóvenes donantes con el objetivo de retrasar su vejez y de recuperarse o retrasar los efectos de determinadas enfermedades.

Bienvenido al siglo XXI.

¿La estética y la edad o la edad y la estética?

Sí, es una evidencia, los años pasan, la arrugas llegan, la papada cae, el vientre crece, ¿tienes pasta? ¿Sí? pues pasa por el cirujano plástico y te creerás rejuvenecido. Además si no quedas bien con una única operación podrás, gracias a tus recursos económicos, pasar nuevamente por el quirófano tanta veces como haga falta, hasta convertirte en un ser inanimado, casi de plástico y goma.

Hasta justo ahí, la cirugía estética, arte u horror, que todos conocemos, puede paliar muchos de los síntomas de que nos hacemos mayores, al menos en cierta medida, esa medida puede resultar múltiple ya que además del propio avance de la edad, toparemos además, con la legalidad de cada país en el que vive el sujeto que pretende ser eternamente más joven, todos esos parámetros, síntomas, legalidad y bolsillo serán los que te permitirán un tipo de operaciones u otras pero siempre bajo el binomio de, a más pasta, más posibilidades de pretender ser por siempre joven.

La enfermedad no es igual para todos

Pero que pasaría, si por mala suerte, o por la inevitable genética, padeces de una determinada enfermedad de esas que aparecen únicamente en edades avanzadas, como el alzhéimer, quizá ahí pensarás que el dinero poco puede hacer más allá de acomodar mejor el terrible final del paciente, pero… ¿estás completamente seguro? ¿tienes pasta? ¿sí? pues que sepas que puedes comprar algo de juventud para ganarle tiempo a ese terrible final.

Hoy, se puede comprar juventud para luchar contra enfermedades degenerativas propias de la edad, o al menos para intentar frenarlas en la medida de lo posible. Ahora ya es, en parte, posible aunque me temo que aún es algo experimental y solo apto para los grandes y repletos bolsillos de las personas más adineradas.

Hoy, amigo, cual vampiro en las horas del crepúsculo, puedes comprar sangre, sangre joven. Esa sangre que hoy se adquiere en algunas, pocas, muy pocas clínicas y empresas especializadas en la venta de sangre. Una sangre que es capaz de combatir o al menos frenar de una forma muchísimo más eficaz las enfermedades degenerativas que la propia sangre del paciente afectado, paciente que contará sin lugar a dudas con una más avanzada edad que la del donante.

El límite ético, por salud, ¿Todo vale?

El límite ético de esta novedad ¿dónde se encuentra? me refiero no tanto a frenar una enfermedad terminal, aunque en parte también, si no a la pretensión de ser eternamente joven, existe la leyenda de que Mick Jagger se hace un cambio anual completo de sangre, y de esta forma aún puede correr de un lado a otro y saltar incansable por los escenarios de medio planeta, desconozco si el rumor es verdad y me planteo si  esto es moralmente correcto.

Desde el punto de vista del comprador, nos vale el poder y comprar sangre joven para retrasar la vejez o combatir una determinada enfermedad? ¿es realmente ético, cuando muchos otros, la mayoría, los no adinerados, mueren o sufren más su enfermedad por no poderla comprar?

Y desde el punto de vista del vendedor ¿es lícito vender tu sangre joven y por ende comerciar ella? El autocontrol existirá cuando el negocio prospere y tengamos un nivel de vida determinado y alto gracias a la venta de nuestros fluidos o nos veremos a abocar a vender y vender más de lo que puede ser considerado normal o que deseemos en un principio. Acabaremos fomentando una alimentación concreta y probablemente desaconsejable para regenerar y/o producir antes y más el preciado elemento, seguro.

Granjas de sangre joven

Sin ir más lejos y aparentemente dentro de la legalidad nos llega la noticia, aunque su procedencia no puede ser del todo confiable conforme la empresa Ambrosia LLC que es una startup (compañía de reciente creación) está comprando actualmente la sangre de quinceañeros para venderla a bolsillos ricos que pretenden

Visto su precio, quién garantiza que una vez atisbado este gran negocio, algunas mentes criminales sin moral alguna de por medio no promuevan la creación de ilegales y sumergidas granjas de sangre repletas de jóvenes donantes, esclavizados que sean obligados a dar su sangre bajo amenazas o bajo un determinado sueldo.

El futuro llegará, pero esto ya es parte de nuestro presente.