Viajar al Algarve: Lagos

Este es el último artículo de la serie de pequeñas reseñas que he ido publicando sobre nuestro viaje a Algarve.

Tengo que volver, tengo que volver, me repito día sí y día también. Dejamos tantos lugares por visitar… en el mapa las distancias parecían mínimas, asequibles, calculas los kilómetros y te trazas un ambicioso plan del estilo:

“Por la mañana visitaremos esta población, luego iremos a bañarnos en su bonita playa y por la tarde a esta otra, total, hay 40 kilómetros… así cada día para verlo todo”

Pero no, craso error, no puedes, una vez llegas a una playa, su salvaje naturaleza te captura, te hace andar a las playas contiguas, descubres nuevas cosas, pasos entre las rocas, otra cala accesible por un túnel, otra que debes franquear mojándote, otra entre pequeñas colinas desde las que divisas el gran Atlántico, pero es cada una de ellas es tan y tan bonita, tan particular, y tan diferente que al final te das cuentas que no sólo “echarás todo el día” en esa playa, si no que probablemente volverás, si no mañana, pasado mañana y al final en los cinco días que estuvimos vimos únicamente tres zonas de playa.

De entre todas esas poblaciones bañadas por el Atlántico, he dejado para el final la que más me gustó de las tres que visitamos, Lagos, una muy bonita la población, con un agradable ambiente y muchas y espectaculares playas.


Lagos

Lagos es una pequeña ciudad portuguesa de 231 Km cuadrados que cuenta con una población de algo más de 30.000 habitantes rodeada de majestuosas playas y con alguna que otra playa urbana de lo más interesante.

El casco antiguo de Lagos es bonito, tiene mucha oferta gastronómica, de calidad y bien precio en la que te será fácil acertar donde comer con un equilibrio entre precio y calidad excelente.

Como no podía ser de ninguna otra manera en Lagos destacamos sus playas, lo mejor del Algarve, esa belleza natural del Atlántico que baña esta costa portuguesa. Ideal para los amantes del nado, del buceo o snoorkel, sus aguas son tan limpiasy sus fondos tan claros que disfrutarás como casi en ningún otro lugar de tu deporte favorito.

Demos pues, un repaso a las diferentes playas de Lagos y a las que rodean esta bonita ciudad.

Praia da Batata

Esta es la playa más local, junto con la Praia de los Estudiante, en ella encontrarás mucha gente joven.  Estas dos playas, sobretodo Estudiantes te ofrece muchas zonas de sombra, sobretodo al atardecer. No cubre, debes caminar mucho para que el agua te llegue a la cintura por lo que a su vez resultará una playa ideal para ir con niños pequeños.

Praia Don Camilo

Don Camilo es una pequeña y recogida playa donde te será difícil encontrar espacio para tu toalla a menos que acudas a primera hora del día.

Sus fondos son cristalinos como puedes apreciar en la foto de la derechas, tiene algún puente de roca natural en la misma orilla donde los críos y no tan críos nos divertimos a base de pasar a través de él.

Para acceder a la Playa de Don Camilo deberás bajar por una larga escalera de madera, esta escalera cuenta con pequeños descansos con bancos donde podrás sentarte para descansar o aprovechar para cambiarte y así salir bien seco del mar y sin arena en tus pies, para emprender el camino, como no, a un restaurante del bonito Lagos donde podrás comer, cenar o lo que se tercie.

Esta se trata realmente de una doble playa unida por un túnel de unos 12 metros de longitud escavado en la roca para acceder a la segunda playa. También puedes acceder a ella por el mar, nadando dos o tres minutos y casi sin separarte nada de la costa, aunque te aviso, que ese paso cubre.

Praia Pinhero

Para llegar a Praia Pinhero deberemos salir desde la parte alta de la playa de Don Camilo y cruzar por estrechos senderos de montaña de dificultad media, aviso a navegantes conforme no se recomienda ir con niños ni personas mayores, sobretodo en las horas de máximo sol. Tras un bien rato andando llegarás a visualizar una pequeña cala a la que hay que descender por un camino con bastante desnivel y con cierta dificultad.

Estas playas de la parte norte de Praia Don Camilo resultan de lo más espectacular pues se trata de conjuntos de arena blanca y aguas cristalinas con formaciones rocosas muy bellas y caprichosas que el paso del tiempo ha remodelado con “cierto gusto estético” a base olas y golpes de aire para nuestro mayor deleite.

Praia da Boneca

Playa paradisiaca, solitaria y de muy difícil acceso, lo intentamos por la montaña, desde la costa pero no encontramos camino alguno para llegar hasta ella, otros excursionistas parecía que andaban buscando lo mismo, y muchos acababan, como nosotros, deshaciendo sus pasos, quizá esta playa es una de esas exclusivas playas que son accesibles únicamente por el mar, así que nos quedamos con las ganas de poderla visitar. Cuando tenga un barco, volveré, infeliz de mi. 😉

Para situarte por si te pasas, ya que el camino aunque cansado te regalará unas espectaculares vistas que compensan hasta el no poder bajar hasta el mar, esta playa está ubicada al sur de la Praia Don Camilo, cerca, muy cerca como podéis apreciar en la fotografía si la amplíais con un simple clic de tu ratón o toque de tu dedo el Faro Da Ponta da Piedade. Quizá también se pueda admirar desde el faro donde suele existir un parking y no tendrás la necesidad de andar por la montaña, eso sí, te perderás alguna de las vistas así que lo mejor, si puedes será patear.

Esto es todo amigos, si estás pensando en viajar al Algarve, no le des más vueltas, debes visitarlo. Yo sólo se que volveré.