Consola arcade retro

Consola arcade retro

En la última BGW, cuyas siglas identifican a la feria de videojuegos denominada Barcelona Games World, tuve la suerte de encontrar entre la gran multitud de stands que habitaban en la zona «retro» una consola arcade retro que me resultó del todo ideal.

Hablo de una consola «ideal» por su reducido tamaño, ya que como muchos de vosotros, mis lectores, no ando ni mucho menos sobrado de espacio en casa y me es del todo imposible colocar, como a mi me gustaría, un armario arcade de un tamaño estándar, es decir de esos que son casi o más altos que una persona, así que mi objetivo era dar con una consola retro con formato de bartop que pudiese colocar al lado de mi monitor en mi mesa de trabajo.

Así que una vez dentro de esa feria con mi acreditación de prensa en ristre y andando de stand a stand, observando, preguntado, mi sorpresa fue enorme al mirar en una dirección y ver allí, a lo lejos, una bartop que me llamó poderosamente la atención, esa consola arcade era lo más parecido a aquella consola retro con la que había soñado y ensoñado tantas veces, sus formas me resultaban en la distancia totalmente icónicas.

Me dirijí hacia ella y sí, estaba allí, reluciente y con el juego arcade de aviones 1942 en pantalla, esperado lista para ser jugada y disfrutada. Blandí el botón de 1 player y surqué los cielos en una vista aérea bidimensional buscando enemigos que derrotar. Así fuertemente su joystick direccional de pera entre los dedos de mi mano izquierda y lo roté en un rápido giro de muñeca de 360º y clic clic clic clic… ¡menudo tacto! pero los hordas de enemigos de aviones se aproximaban y debí salir rápidamente de dicho deleite, así que hundí uno tras otro todos los botones de la consola con los dedos de mi mano derecha hasta dar con el ansiado botón de fuego y… nuevamente ¡que tacto!

Mi experiencia con aquella consola de elegantes acabados fue como mínimo mágica, cada pulsación, cada movimiento, me retrotraían a mis tiempos «mozos» donde me pasaba gran parte de mi tiempo libre, y no tan libre, enfrascado con amigos ante la última arcade que habían traído al bar del barrio.

¿Quieres conocer más sobre esta consola retro tan bonita? Sigue leyendo.

¿Qué consola vintage es ésta?

Acabados en black piano

Esta consola neo-retro es un modelo del tipo bartop, bajo el nombre de Wallcade Mini Classic tenemos una consola arcade con la que podremos jugar a todo tipo de juegos retros, construida de forma artesanal y una a una, aunque con modernas mecánicas, por una pequeña empresa de Sabadell (Barcelona).

En su interior, la consola retro cuenta con un microordenador del tipo Raspberry, en concreto la versión 3. Este, como seguro que ya sabrás, es un microordenador de muy bajo coste que es capaz de emular bastantes consolas antiguas así como ordenadores retro con suficiente solvencia.

Esta consola la puedes comprar prácticamente lista para usar aunque no incluyen ROMs de juegos en la microSD y deberás ser tú quien descargue e instale el sistema operativo en la Raspberry. Pero también la puedes comprar en un kit para montarla por ti mismo.

Inclusive tan sólo puedes adquirir el armario, es decir sin ningún tipo de electrónica en su interior ni botonería.

Nosotros hemos probado la que entregan totalmente montada y la verdad es que la calidad de todos y cada uno de los componentes es fantástica.

El tamaño de la consola retro Wallcade Mini Classic

Se llama mini, pero de mini la verdad es que no tiene nada y es que volviendo al nombre de la consola, el apellido de «Mini» le queda algo pequeño a esta consola, nunca mejor dicho y más teniendo presente la nueva hornada de consolas «Mini» como la Neo-Geo Mini, la Supernintendo Mini y otras tantas que están saliendo y que al lado de esta si que se trata de verdaderas consolas mini pues caben en la palma de la mano.

En cambio esta Wallcade «Mini» tiene un tamaño considerable de 29 × 29 × 30 cm y pesa unos 3 Kg. Desde otro punto de vista también es verdad que esta es una consola que tiene un tamaño muy pero que muy jugable debido principalmente a su generosa pantalla de 10.1″ y sobretodo por las distancias y separaciones entre botones que la convierten por ejemplo mucho más en una «Ready to play» que no una Neo-Geo Mini… donde debes coger los mandos como si estuvieses diseccionando una hormiga, por cierto, si quieres leer sobre la Neo-Geo mini no te pierdas el artículo que hicimos con una «Prueba de la Neo-Geo Mini»

La calidad de la consola Wallcade Mini Classic

Jugar a juegos retros con una bartop

Sobre la calidad de esta consola, una calidad que se nota muy alta ya en los plásticos del mueble, debo decir que es alta, si bien no es perfecta como consola artesana que es.

Sus materiales básicos son un metracrilato de bella factura acabado en piano black ademas de su buena pantalla que cuenta unos ángulos de visión excelentes y continuando con el resto de materiales, tenemos los mandos, que disfrutan de un tacto exquisito que es francamente destacable, contando con un esquema de control de 6 + 3 botones Sanwa, 6 para juegos y 3 ubicados algo más alejados para la selección de players.

El fabricante de esta consola retro nos cuenta que además dispone de una versión más económica que cuenta con botones estándar en lugar de los de marca Sanwa.

También nos confiesa que dichos botones resultan muy similares en cuanto a tacto y calidad a los propios Sanwa, aunque obviamente dicha calidad no viene avalada por esta gran marca japonesa de reconocido prestigio.

El interior de la Wallcade Mini Classic

En el interior de la Wallcade nos encontraremos los diferentes módulos y placas que la integran, es una consola muy modular por lo que en el futuro probablemente podremos y querremos repararla si algún botón nos acaba fallando del intenso uso, o modificarla por nosotros mismos o inclusive llegar reemplazar alguno de sus componentes por otros nuevos que aparezcan y puedan resultar mejores.

Y es que esta consola retro, como te he avanzado antes cuenta, como no podría ser de otra manera con un corazón basado en una placa Raspberry Pi 3 B+ que nos permite emular con garantías juegos de hasta la consola PS2, a partir de ahí nos faltará rendimiento, eso sí en un futuro, relativamente cercano quizá podríamos cambiar dicha placa Raspberry nosotros mismos por una futura Raspberry Pi 4

La bartop Wallcade Mini Classic cuenta además en su interior con una placa específica para otorgar a los controles aquello que espera la máquina que es emulada por la Raspberry, consiguiendo con ello el mismo toque exacto, el mismo lag, si lo hubiese, exacto, que la máquina original.

Esta es una funcionalidad que la convierte en la bartop con mejor tacto de todas las que he probado hasta la fecha y no son pocas, en esta pasada feria me harté a probarlas todo. Por ello la Wallcade  resultará del todo ideal para aquellos amantes y exigentes gamers de antaño con determinados juegos de lucha, como los King of Fighters. Pues para agregar calidad y valor a esta bartop te contaré que esta plaquita específica para los controles bajo el nombre de Universal Fighting Board fabricanda en china por una empresa bajo el nombre Brook, si decides comprarla por separado, para por ejemplo poder instalarla en tu proyecto con Raspberry ya rondaría un precio cercano a los 100 euros

La construcción de la consola Wallcade

Vista desde su lateral derecho con el mando direccional en primer plano

Bartop retro

La construcción es excelente aunque tiene algunos recovecos donde seguro que atesorarán grandes cantidades de polvo a menos que la tapes con alguna funda mientras no le des el uso que se merece.

Desde luego no se trata de una consola portátil. Y elementos como las tapas de su parte trasera y la inferior que van sujetos con un ingenioso pero insuficiente sistema magnético hará que a poco que la muevas estos se puedan soltar. Está claro que la facilidad de acceso que te brinda a su interior es una ventaja y su desventaja pues no es otra que esta comentada.

Realmente esas dos tapas en metacrilato en la parte trasera e inferior que se anclan magnéticamente, son todo un detallazo, pues rápidamente podemos abrirla para por ejemplo extraer la tarjeta microSD de la Raspberry y proceder a copiar en ella más ROMs con nuevos juegos, aunque como he comentado quizá el poder magnético o quizá o el área metálica es demasiado pequeña y en cualquier traslado que hagas de la consola pueden salirse las tapas.

Los botones y el mando direccional no tienen mayores holguras que las necesarias y sus arandelas o tapetas hacen invisible cualquier tipo de corte o agujero todos los botones están ensamblado de una forma muy exacta.

Experiencia de Uso de la consola Wallcade

La consola de pruebas nos llegó con una tarjeta que ya contaba con un Retropie y algunas ROMs de juego pero quizá la distribución de retropie contaba con algún problema en la tarjeta microSD que hizo que no pudiésemos disfrutar plenamente con los muchos juegos que lleva, no obstante esto es subsanable reinstalando la tarjeta y es que te recuerdo que esta consola se vende sin ella o mejor dicho con ella, pero totalmente vacía de sistema operativo y ROMs, será el comprador quien deba «rellenarla» con sus juegos y licencias favoritas.

Una vez solucionado este pequeño contratiempo bajando una distribución de RetroPie ya con algunas ROM observo que el arranque con la versión Retropie Infinity me resulta algo más lento de lo esperado, al menos inicialmente, pero bueno, quizá uno pide demasiado acostumbrado a emuladores instalados en el PC.

Total que una vez arrancado Retropie este se siente y se mueve de forma muy ágil por todos los menús y los diferentes sistema que emula, cargando los juegos a gran velocidad, es pusar sobre uno y arrancar emulador y juego en menos de 10 segundos.

Si que noto, y esto es un fallo constatable como el amplificador interno genera un molesto ruido por los altavoces, tan sólo con encenderla escucharás un sonoro plop en los altavoces, posteriormente mientras juegas si tienes el volumen en una posición alta, cuando «pases» por un silencio oirás cierto ruido a través de ellos. Quizá en aquellos tiempos que intenta emular las máquinas de los bares también sufrían de estos «contratiempos» sonoros, no lo recuerdo. En todo caso es algo a mejorar por parte del fabricante.

El software que puedes instalar en la consola retro Wallcade

El software que llevaba instalamos en la tarjeta MicroSD es el RetroPie Infinity sólo con decirte esto ya sabrás de lo que es capaz este potente software y lo bien que anda en una Raspberry.

Al ir lanzando diferentes consolas te das cuenta de que la mayoría de los emuladores muestran algo sesgada la pantalla, es como si el área visible fuese algo menos ancha de lo que debiera, no se si esto será debido por mostrar en sus laterales derecho e izquierdo un gráfico decorativo

¿Quién compra esta consola retro?

Pues según palabras del fabricante entre sus clientes ya se encuentran muchos clientes de USA y del norte de Europa, y es que esta consola disfruta de unos acabados impecables, rematada en color piano black, es decir, negro brillante, y con la presencia de buenos componentes y las posibilidades futuras en cuanto a ampliaciones.

Si bien y poniendo sus componentes internos en la balanza el precio quizá pueda parecer claramente alto, OjO, digo alto pero no digo caro pues estos acabados bien se merecen ese precio pero claro, todos sabemos que una Raspberry pelada cuesta algo menos de 40 euros, una microSD de 64 Gb unos 19 eur, más una fuente de alimentación… pero amigo, ¿y la pantalla? ¿y los botones Sanwa?

En todo caso esta es una retroconsola que apela a la nostalgia y eso a veces, no tiene precio.

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