Prueba del Apple MacBook Pro de 15″

A riesgo de parecer un hater de Apple y visto que me voy a extender mucho en este largo análisis sobre el MacBook Pro quiero adelantar la respuesta a la pregunta de…

¿Es una buena el compra el MacBook Pro de 15″?

No, no merece la pena gastarse los más de 2.800 euros que vale el portátil de Apple que voy a analizar en este artículo.

Si bien esto lo veo así, seguro que la mayoría de los fanboy de Apple se posicionarán radicalmente en contra de este análisis y con ello de esta afirmación.

Quizá esos fanboys tengan gran parte de razón, pues… para ellos, para sus necesidades, sus costumbres y sus posibilidades económicas este equipo será de lo mejorcito que se pueden comprar, y en parte tienen esa razón, lo reconozco, pero la balanza de precio y beneficio no es justificable, por mucho menos dinero puedes conseguir mucho más a nivel de potencia.

Así que no te extrañe cuando veas a muchos afirmar con rotundidad que un Mac es mejor o no es mejor que un Windows, ambos tendrán parte de su razón.

Dale un OjO al artículo si te interesa conocer este Mac.

A nivel de hardware depende… ya que la afirmación será válida si comparamos un ordenador Mac de 2.000 euros con un ordenador Windows de 2.000 euros, es decir comparar entre dos ordenadores portátiles del mismo coste. Ya que si por ejemplo, comparamos este portátil Mac como el que estoy analizando, un Mac que supera los 2.800 euros contra un portátil Windows que cuesta menos de la mitad, el comparativo no será muy real, la cosa no estará muy igualada.

Además y sin tapujos, te puedo asegurar que a la postre casi seguro que será más potente cualquier portátil Windows de 1.000 euros que el Mac de más 2.000 euros, aunque sea sólo por el hecho de incorporar una mejor tarjeta gráfica o un disco duro mayor.

Si el que lee estas lineas es un fanboy de Apple, debería tratar de ser coherente y reconocer que aunque el equipo Mac sea potente y capaz es caro, pagas un sobreprecio alto, muy alto, porque al igual que un usuario de Windows, imparcial, reconocerá que los acabados de un equipo Apple son a todas luces mejores que los de un equipo con Windows pero todos coincidimos que el Windows vale 2, 3 o 4 veces menos…

Y es que aunque pueda tener su importancia esto de los acabados, que sean mejores en un ordenador que en otro, en un PC yo creo que no es tan y tan vital, ¿no crees? No es más importante su potencia, o la duración de sus baterías sobretodo cuando hablamos de portátiles, etc etc.

Si repasamos la gama de ordenadores portátil de Mac, para no limitarnos en este comparativo de forma exclusiva al MacBook Pro de 15″ que es el objeto del comparativo, observamos que Apple nos ofrece hay tres medidas, así que olvidándonos de los viejos MacBook Air cuyas pantallas tienen una tecnología cercana a los 10 años, tenemos los MacBook a secas que destacan por ser de los portátiles más pequeños que podemos encontrar en el mercado, seguidos del que quizá es el modelo más óptimo en cuanto al equilibrio entre portabilidad y potencia, el MacBook Pro de 13″, si bien para este análisis hemos querido dar un paso más y hacernos con un Apple MacBook Pro de 15″ que cuenta con un procesodor i7 y una tarjeta gráfica AMD Radeon dedicada.

Este equipo es el penúltimo en cuanto a mayor potencia, tan sólo hay un escalón superior, el que mejora el procesador que lleva la gráfica un poquito y dobla la memoria DDR5 de la gráfica Radeon, pasando de 2 a 4, además ese modelo superior, dobla la capacidad de disco desde los 256 Gb a los 512 Gb.

Lo desembalamos, como siempre, a solas, con tu equipo, recordando aquella magia que sientes cuando sacas de su caja por primera vez un producto de Apple, todo está pensado, ideado para darte una buena dosis de calidad… pero alto… esto ahora yo no lo he visto tan así, me ha dado la misma sensación al sacarlo de la caja que cualquier otro portátil de gama media o medio alta de Windows y es que los fabricantes realmente se han puesto las pilas, sobretodo con las gamas Altas, donde Microsoft con sus Surface Book parece que ha pasado a Apple por la derecha y sin intermitente.

Tras ese pequeño desencanto, lo sacamos de la caja y pasamos a encenderlo e ir contrastando su hardware.

El o la Touch bar del MacBook Pro de 15″

El touch bar…  o la touchbar… quizá esta es la flamante estrella de este portátil, aquello por lo que más destaca de otros modelos de Mac o inclusive de los portátiles de Window, y es que esto es un elemento totalemente nuevo, una cosa en la que Apple por fin vuelve a innovar. No todos los modelos del MacBook de 15″ lo incorporan tan sólo lo hacen los dos más caros y aunque parece un gran avance y que tiene su que, aunque debo ser sincero y contarte que transcurridos los primeros días te das cuentas que para poco más que bajar o subir el volumen te va a servir este componente que encarece tanto el equipo.

Además si has trabajado con portátiles convertibles de Windows, esos que tienen la pantalla táctil, como una Surface Pro, te darás cuenta que la experiencia que te da esa touchbar es muy limitada y tendrás como yo cierta tendencia a querer seguir interactuando de forma táctil con la pantalla, y amigo, en Apple para su sistema operativo de ordenadores de momento se niegan a incorporar pantallas táctiles.

Sobre la touchbar y su relación con el teclado, una de las cosas que puedes ver como interesantes es que mientras escribes en tu teclado, que analizaremos en otro párrafo, en la Touch Bar te van a apareciendo sugerencias sobre palabras, si pulsas sobre ellas la palabra se autocompletará. Esto puede resultar bastante espectacular pues funciona bastante bien, digo bastante porque si eres capaz de mantener un ritmo muy alto de pulsaciones por minuto el ordenador, pese a su procesador i7 será del todo incapaz de seguirte el ritmo. así que se queda de nuevo en algo que en realidad no sirve. Ilusionado me instalé un editor de código web reconocido, Atom.io a ver si con suerte en esa touchbar te proponía algo pero nada… es abrirlo y no mostrar nada, pocos muy pocos programas le sacan partido a esa touchbar, y eso que ya lleva algún tiempo en el mercado. Transcurridos unos días descubro Coda 2, un programa para desarrolladores Web que si que le saca algo de partido a la touch bar, pero sinceramente, este es poco y no funcional además de que se trata de un un programa de desarrollo bastante limitado. Sketch, otro exclusivo de Mac también interactúa con él pero todas las funciones resultan más que prescindibles.

Esta touch bar no es indispensable y realmente no me ha aportado nada, quizá si la misma estuviese localizada en la tapa de la pantalla o integrada en el canto frontal del MacBook podría resultar más interesante al servir para mostrar notificaciones con el portátil con su pantalla cerrada.

El sensor de huellas digitales del MacBook Pro

Justo al lado del touchbar dispones de un lector de huellas digitales, que Apple denomina “Touch ID” una vez configurado es muy rápido permite iniciar el Mac en cuestión de segundos, francamente aquí su tecnología y capacidad es superior al resto, he probado otros lectores de huella como los que utiliza HP y sin funcionar mal debías repetir el proceso en repetidas ocasiones, aquí siempre me ha funcionado a la primera. Eso sí, no es capaz de sacar el equipo de reposo al pasar el dedo por encima, debes presionarlo previamente y acto seguido pasar el dedo por el lector.

También cabe destacar que si apagas por completo el equipo, tras encenderlo nuevamente, para encenderlo tan solo hará falta abrir su pantalla ya que carece de botón de encendido, deberás introducir tu contraseña escrita, no bastará con desplazar el dedo por el sensor, entiendo que esto es así para mejorar la seguridad global del equipo si bien, creo, debía servir una opción configurable a petición del usuario ya que son muchos los que no guardan en sus dispositivos informaciones tan sensibles como para incomodar una y otra vez con la necesidad de introducir tu clave cuando el equipo tiene con cómodo sensor.

El teclado del MacBook Pro

El teclado, al principio como cualquier otro teclado que pruebes y al que no estés acostumbrado te puede llegar a costar sentirte realmente cómodo con él, quizá en este especialmente más que con cualquier otro teclado, más aún si tus equipos de trabajo suelen ser equipos con el sistema operativo Windows. La dificultad de este teclado estriba en el escaso desplazamiento que tienen las teclas, son de muy poca altura y al principio la sensación es que se trata de un teclado realmente mucho más duro que cualquier otro que hallas tocado antes. No obstante la separación entre las teclas es perfecta.

Si por ejemplo utilizas el MacBook como lo estoy haciendo yo ahora, es decir, para redactar un artículo para un blog famoso como este… jeje… encontrarás que tras pocos minutos de tecleado finalmente resulta tan o más rápido que cualquier otro teclado que hallas podido probar con anterioridad. Aunque también echarás en falta cosas como la tecla de Suprimir, que no tiene, o una tecla física de “Escape” que es virtual y no se encuentra exactamente donde se debe encontrar en cualquier otro equipo.

La ausencia de algunas teclas físicas, sustituidas por las virtuales que aparecen en la touchbar pueden verse como un desacierto para algunos y la verdad es que se nota ya que puede dar lugar a confusión y problemas con la  compatibilidad con determinados juegos, como Grid Autosport

El touchpad del MacBook Pro de 15″

El gigantesco touchpad o panel táctil del MacBook Pro de 15″, es otro de los elementos de hardware en los que Apple siempre suele mostrarse claramente superior a los que habitualmente encontraremos en un portátil con Windows, sea quien sea su fabricante, y de nuevo lo señalo como el mejor de todos los touchpad que he probado.

Tan sólo comentar que me resulta algo cómico su gran tamaño, esto no es un pero o si lo es será tan sólo desde el punto de vista estético. Creo que con su tamaño Apple lo que intenta es aprovechar el tamaño libre del portátil, ya que es un portátil realmente grande estirando la medida del panel táctil lo máximo posible. El resultado por ello es idéntico al de un panel más pequeño, tan sólo que deberás recorrer más “centímetros” con el dedo para llegar de una esquina a otra de la pantalla. En otro orden de cosas su configuración y capacidad multitáctil permite numerosos gestos para realizar cambios de escritorio, abrir ventanas abiertas etc que te hacen tener un velocidad de trabajo superior. Estos gestos o la mayoría de ellos también están presentes en equipos Windows pero los pequeños y malos paneles táctiles dificultan más su utilización que un Mac. Además y aunque esto a mi ni plim, incorpora ese efecto “háptico”, es decir carece de partes mecánicas, no se hunde aunque parezca que sí gracias a que incorpora un motor de vibraciones. Un rollo muy chipirifláutico para conseguir lo mismo vaya.

La pantalla retina del MacBook Pro de 15″

Vamos a por su pantalla, esta disfruta de unos marcos bastante estrechos, no los más estrechos que he visto, ni mucho menos, pero digamos que cuando estás trabajando con el no molestan en exceso.

La capacidad de inclinación de la pantalla puede resultar limitada para algunos, aún resultando suficiente para la mayoría de personas y momentos, pero a la que le hecho en falta algo más de radio de apertura, por ejemplo si te llevas el Mac a la cama para ver el último episodio de tu serie favorita mientras estás estirado en ella.

En cuanto a la calidad de imagen, que decir sobre la resolución de su pantalla, realmente es muy alta, aunque nuevamente se queda corta si tenemos en cuenta su precio ya que sigue sin llegar a los 4K, realmente esta seria cercana a los 3K, ya que alcanza una resolución a los 2.880 x 1.800 píxeles.

En los números esta pantalla supera con creces al panel FullHD, pantallas FHDs que por fin parece que ya tienen a bien montar algunos equipos Windows de gama media, aquellos que pasan de los 500 euros.

No obstante y en relación a la pantalla de este Mac, siempre intento tener presente que cuesta más de cuatro veces más que otro portátil , sin ir más lejos cuesta cuatro veces más que con el que habitualmente trabajo y sinceramente no he apreciado esa gran resolución como una mejora muy patente, el panel se ve muy bien sí, pero no diría que en uso diario lo notas como mucho mejor al de un panel FullHD de 1920 x 1080 o al menos no se nota con una muy mayor nitidez.

Además, y esto es lo que me molesta de la pantalla del MacBook Pro de 15″ es que en el Mac estarás ante un panel que refleja demasiado, fíjate en la foto que acompaño y que tomé durante el proceso de configuración del Mac, tiene ese acabado “glossy” que yo prefiero denominar algo así como “acabado espejo”, un acabado que tiene un comportamiento que no me convence en absoluto, sobretodo cuando usas fondos obscuros, como los que se utilizan en los editores modernos para programar, en esos fondos te estarás viendo todo el rato reflejado en su pantalla, refleja demasiado.

Otro detalle y no menos importante teniendo en cuenta lo que cuesta este equipo es que esta pantalla no es táctil, y aunque la tactibilidad de una pantalla en un ordenador no sea un elemento muy funcional, en modo normal puedes recurrir a ella para realizar un rápido scroll en una web, un zoom, son funcionalidades típicas que sobre las pantallas resultan más rápidas. Y no solo eso, además con una pantalla táctil puedes convertir tu portátil en tablet tanto si su pantalla es “separable” del teclado de tu portátil como en los Surface Pro o si sus bisagras permiten rotar la pantalla 360º como los YogaBook convirtiéndolo en un convertible. En este caso, las bisagras del MacBook Pro no lo permiten y a decir verdad se abre muy poco.

La manzana de su tapa no se ilumina, esto ya lo sabía, y es otra de las cosas que jamás le perdonaré a Apple, era algo tan distintivo de sus equipos, además que era una especie de publicidad subliminal porque si en un aula o un despacho, o en las mil y una películas y series americanas que vemos a diario alguien estaba trabajando con un Mac todo el mundo lo sabía, sin tenerse que fijar, la manzana anunciaba ese amor incondicional a Apple de sus usuarios, ahora hay que fijarse un poco más.

El sonido del MacBook Pro de 15″

El sonido de este Apple es desde luego francamente superior al de la mayoría de portátiles Windows, pero con la excepción de aquellos portátiles Windows que incorporan sistemas de altavoces específicos firmados por Bosé, Harman Kardon y otros.

No tiene una distorsión acusada a menos que exista una gran presencia de bajos saturadas, el rango vocal de los altavoces es excelente, quizá conjuntamente con sus tonos agudos donde claramente trabaja, obviamente la estrechez del equipo influye en que los tonos graves no sean poderosos.

La conectividad del MacBook Pro de 15″

La conectividad es toda por USB Type-C, el USB ese del conector pequeñito y del que tienes 4 puertos, dos a cada lado del portátil, el problema llega cuando alguno de tus dispositivos es un USB 3.0 de conector estándar ya que no dispone de ningún puerto compatible y deberás utilizar adaptadores a cada momento, para mi un fallo de Apple pues el tamaño de este equipo cocnreto debería permitir amenos haber incorporado como mínimo un puerto USB de tamaño grande.

El MacBook Pro tampoco dispone de ninguna ranura para insertar tarjetas de memoria, ni de ningún puerto Fast Ethernet para poderte conectar a internet mediante una red cableada, siempre necesitarás estar tirando de Wifi, para mi esto no supone un gran problema pero bueno, para otros muchos puede suponer.

Tampoco dispone de ningún puerto HDMi o DisplayPort para poder conectar un segundo monitor, lo podrás hacer a través del conector USB typeC pero claro con el correspondiente adaptador, y es que monitores que permitan el uso directo de TypeCson muy pocos los monitores que soportan este sistema.

La conectividad es desde luego un punto en el que este MacBook Pro fracasa estrepitosamente.

La autonomía del MacBook Pro de 15″

La batería del MacBook Pro de 15″, algo para mi muy importante en un equipo portátil, da la talla, desde luego y sobre el papel dobla a la de prácticamente cualquier equipo Windows portátil de menos de 1.000 euros. Eso sí, como en todos los Mac desde hace ya bastantes años esta batería ya no es intercambiable, es decir, que cuando se estropee o se le acorte la vida de esa batería, el Mac dejará de ser “tan portátil”.

Estamos ante un equipo para el que Apple promete cerca de 10 horas de navegación Wifi continuada y eso es mucho, aunque finalmente la realidad la reduzca posiblemente hasta las 8 horas, aunque visto lo visto creo que en mi caso a lo sumo serán 6 horas de autonomía, creo que pocos o ningún otro portátil que tenga un procesador similar puede ni tan siquiera acercarse a la autonomía de este MacBook Pro de 15″.

Otro detalle que me ha gustado y que también suele ser habitual en los equipos de Apple es el escaso consumo que consigue obtener cuando está en reposo, me explico, nos llega el portátil a la oficina un martes a primera hora de la tarde, lo desempaco, lo inicio, observo que viene con el 50% de batería así que aprovecho para dejar que se vaya actualizando, configuro la pertinente cuenta de Apple, una vez listo ya instalo el cliente de Steam y algunos juegos, toqueteo un poco y lo cargo nuevamente al 100% momento en el que lo desenchufo de la toma de 220V para liberarla dicho enchufe y continúo trabajando tirando de la batería durante escasos minutos, a lo sumo 5 minutos, entonces cierro su tapa sin apagar el ordenador y lo dejo a un lado de mi mesa de trabajo hasta el jueves por la tarde… observo el porcentaje de la batería y me sorprende que esté a unos altísimos 97%. El gasto de batería es formidablemente bajo, está muy, muy optimizado.

El tiempo de carga no es especialmente rápido, con el Mac totalmente apagado y una carga restante entorno al 20%, recuerda que no es muy conveniente bajar de dicho porcentaje en ningún portátil o teléfono móvil para preservar la duración de la batería, necesitarás algo más de una hora para conseguir alcanzar el 100% de carga.

El rendimiento del MacBook Pro de 15″

El rendimiento es muy alto, comandado por un procesador Intel Core i7 7700HQ a 2,8 Ghz de 4 núcleos, un típico procesador, de séptima generación, os recuerdo que vamos por la octava generación y a punto están de ser lanzados los Intel core i7+ e i9 para portátiles. El i7 7700HQ que equipa el MacBook Pro de 15″ es el comunmente utilizado en los equipos portátiles con Windows para gamers.

La potencia de proceso de la que te provee este portátil de Apple es bastante destacable. Este portátil te permitirá trabajar con vídeos de forma profesional, a costa de tener que llevar contigo rápidos discos duros externos y es que su unidad SSD interna a poco se quedará pequeña.

Su disco sólido interno es francamente rápido y la verdad es que el disco SSD que incorpora es un portento en velocidad, por ejemplo el videojuego Rive, que en un Windows con un procesador de escritorio más potente que el i7 que calza este portátil, se mostraba algo más lento desde que lo lanzabas hasta que podías jugar, en este equipo se lanza mucho antes. Eso sí, que un equipo que vale 2.800 euros tan sólo lo equipe Apple con 256 Gb. es de pena, de denuncia. Más a aún cuando no es por un tema de capacidad de integración ya que el portátil cuenta con espacio interno de sobra.

La capacidad de la memoria RAM es de 16 Gb. DDR3 a 2.133 Mhz doblando la habitual capacidad de los portátiles con Windows de gama media, lo que nos permitirá afrontar con él ediciones de vídeo de prácticamente cualquier magnitud sin tener que sufrir demasiados tiempos de espera.

Su tarjeta gráfica es por fin una dedicada, una AMD Radeon Pro 555, con 2Gb siendo su tarjeta interna o integrada una Intel HD Graphics 630  con 1,5 Gb. de RAM

Todo este conjunto de elementos internos de altas prestaciones al final hace que notes como el equipo se calienta, y bastante lo notarás en su parte delantera justo en la zona donde figura la palabra MacBook, si bien esta es una zona a la que no se acude normalmente con los dedos salvo para usar esa nueva “Touchbar”.

Pero olvídate de la costumbre de trabajar con el portátil encima de las piernas por ejemplo cuando estás sentado en el aeropuerto, o en el sofá de casa, olvídate… la temperatura que coge en su parte inferior es muy alta, demasiado como para sostenerlo sobre las piernas.

A favor es que no he llegado a notar el sonido de ventilación mientras trabajaba de forma normal con el equipo, es decir sin realizar renderizados ni jugaba a ningún juego con él. Es un equipo francamente silencioso hasta que una aplicación o juego hace uso intensivo de tu tarjeta gráfica, en ese momento los ventiladores comenzarán a sonar.

El sistema operativo macOS High Sierra

El sistema operativo que equipa este Mac es la versión High Sierra, ha mejorado respecto a los sistemas operativos anteriores pero claramente se está quedando atrás en relación a Windows 10, o al menos a mi me aburre, es demasiado gris y tras años de haber usado OS X en sus primeras versiones lo encuentro poco inspirador. Años atrás OS X disfrutó de un gran  momento en el que me resultaba muy avanzado respecto a los Windows que existían por aquel entonces (Windows 97, Me, Windows 7 y otros posteriores previos a Windows 8) pero que hoy en su estética ha evolucionado más bien poco atendiendo a la cantidad de años que han pasado y a las mejoras que han introducido sus competidores. Hoy macOS es un sistema operativo que me cansa por su exceso de grises.

La adopción de nuevas tecnologías como la comentada touchbar, el sensor de huellas y los asistentes vocales se encuentra todavía en una etapa muy inicial y claramente desde mi punto de vista precisa unas cuantas mejoras ya que con ellos la experiencia no acaba de ser totalmente satisfactoria.

La integración de Siri es inferior a la de Cortana en Windows ya que para activar a Siri debes pulsar una tecla mientras que en Windows con decir “Oye Cortana” ya tendrás a tu asistente, no he entrado por eso a valorar cual de los dos asistentes ofrecen unas soluciones más acertadas ante tus preguntas u órdenes.

En cuanto a programas y las compatibilidades con macOS, hoy en día podrás disfrutar de prácticamente cualquier programa en su versión para Mac e incluso existen determinados programas, algunos de renombre que sólo se encuentran para esta plataforma, como el aclamado software Sketch de prototipado de webs y aplicaciones para teléfonos móviles. Además contarás con la clásica batería de programas preinstalados de la propia Apple que vienen a ser una especie de Office más visual aunque también de prestaciones más reducidas.

Son esta suite de Apple que viene incorporada de forma gratuita en todos los ordenadores Mac donde he notado un claro bajón cualitativo respecto a lo que se encontraba hace unos cuantos años. Si bien esto no significa que los programas sean peores que antaño, porque probablemente sean mejores, la cantidad de opciones se ha reducido considerablemente haciéndolos de uso mucho más domésticos además de que nuevamente la competencia se ha puesto la pilas y las diferencias son o bien mínimas o estas se encuentran por debajo de lo que estamos acostumbrados en Windows 10. Y es que Apple parece que poco a poco está perdiendo la partida de la excelencia en cuanto a sistema operativo.

Sin ir más lejos mi sorpresa es tras abrir la aplicación “Fotos” y comprobar que no es compatible con Google Photos, es decir no permite sincronizarse con tu móvil si este no es un iPhone. Nuevamente Apple quiere imponer al usuario el uso completo de todo su ecosistema.

En un campo donde siempre han flaqueado los ordenadores Mac, los videojuegos, hay una clara evolución, han aparecido más juegos a la que anteriormente estábamos acostumbrados y eso me daba una esperanza pues no siempre cuando estás de viaje te puedes permitir llevar contigo además de tu equipo de trabajo una consola portátil a la que arrojarle tus horas muertas así que de lo primero que instalé en el MacBook Pro de 15″ fue el cliente de Steam para poder echar unas partidas a ver que tal se comporta con esa gráfica Radeon dedicada.

Mi sorpresa es grande al encontrar que 159 de los 350 juegos de mi extensa biblioteca de Steam funcionan para este entorno. Si bien a decir verdad de los juegos triple AAA que dispongo muy pocos eran los que funcionaban siendo lo más común que los compatibles fuesen juegos de un claro menor calado. Juegos casual.

A nivel de rendimiento y configurando el Mac para que la resolución se asemeje a la de un Windows con FullHD este me ofrecía por defecto 2048 píxeles en lugar de los 1920 píxles, algo más pero del todo inapreciable, una vez puestos en marcha los juegos funcionaban pero permíteme recalcar que aún jugables su frame rate no me convencía era como estar delante una tarjeta dedicada discretita, una GT940MX o similar, nada de una poderosa tarjeta gráfica.

Los acabados del MacBook Pro de 15,2″

A su favor tenemos lo que hoy en día se denomina: el postureo, un Mac es una pieza fabricada con mucho mimo, sus acabados son ejemplares y el equipo funciona de fábula en casa todas las circunstancias.

Será llegar a clase, o a visitar un cliente, sacar el Mac de su funda y ver como abren bocas de admiración, desde luego no le voy a negar una de sus mejores cualidades, la comentada de que es un equipo que facilita sobremanera el postureo.

Su diseño industrial se mantiene durante los años y por ello ya no nos resulta nada innovador, peca de sobrio y aunque el conjunto es muy elegante, a Apple le hace falta ya un cambio, son demasiados años con variaciones mínima sobre un mismo patrón.

El MacBook Pro de 15,2″ y su competencia

Por rango de precio es un equipo incomparable es como mínimo el doble de caro que cualquier otro equipo de las mismas características o superiores, adquiriéndolo estarás pagando un sobreprecio por disfrutar de unos acabados impresionantes y de unas tecnologías como la touchbar que te aportarán ese plus de distinción pero que en la práctica no resultan en absoluto funcionales.

Lo he comparado directamente con uno de los últimos portátiles que entró en la oficina, un Huawei MateBook D de 15,6″ con resolución FHD, su nivel prestacional es claramente inferior al del MacBook pues para empezar cuenta con un procesador i% de dos núcleos y la mitad de memoria RAM, 8Gb. Su tarjeta gráfica es una integrada que poco o nada puede hacer con la Radeon que incorpora el MacBook Pro, pero tanto en la capacidad de disco sólido 256 Gb. como en el tamaño del dispositivo e incluso en acabados visuales son dos equipos que se asemejan, aunque repito, visualmente, al tacto el MacBook se siente muy pero que muy superior si bien es casi 5 veces más caro.

A nivel tecnológico el MacBook lo supera no tan sólo por esa potencia extra y capacidad de RAM sino por la incorporación de elementos que se demuestran del todo prescindibles como la touchbar y el sensor de huellas digitales, dichas tecnologías se han demostrado durante la prueba como elementos totalmente sobrables, que no aportan, y es aquí donde podemos comenzar a encontrar serias igualdades entre ambos equipos ya que la experiencia de uso no es excesivamente superior en el Mac, por el que te podrías comprar 5 Huawei MateBook D.

Empezando por su pantalla, el Huawei supera en la percepción global de la pantalla pues sus marcos son más estrechos y la calidad de su display para mi es superior aún conútando con menos resolución y es que aunque esto puede ser una preferencia totalmente mía, adoro las pantalla que no reflejan y la que equipa el Huawei MateBook D es totalmente mate lo que me permite largas sesiones de trabajo sin fatiga visual alguna.

A nivel prestacional, sin entrar a editar vídeo ni realizar procesos muy pesados ambos equipos dan sobradamente la talla.

Apple, así no, ya te estás pasando

Apple con el MacBook Pro de 15,2″ reconozco que dispone de un equipo fabuloso pero no puedo negar la grandísima evidencia de que en este comparativo/prueba se encuentra muy lastrado por un precio desorbitado.

Y es que se trata de un sobreprecio sin sentido alguno, sabemos que la marca vale X y los acabados del equipo son ejemplares y por ello incluso algunos podrán pagar un sobreprecio de X, pero sinceramente el sobreprecio de X de este equipo es descomunal, fuera de toda lógica. No cuantifico con exactitud nuestra X, ya que dependerá del portátil con el que lo comparemos, pero seguro que encuentra por menos de la mitad un Windows que a nivel de potencia y acabados está más o menos a la par que este.

Esto es tan evidente como que Apple se está quedando atrás en diseño, innovación y tecnología desde la desgraciada muerte de su fundador, más aún cuando no creo que en esta ocasión el descomunal sobreprecio esté justificado por ningún lado ya que hoy la supuesta diferencia a nivel de experiencia cualitativa que siempre le había visto a un Mac hoy ya está quedando muy difuminada, las diferencias son mínimas e incluso en determinados aspectos el equipo Apple queda rezagado, como en el caso de los juegos son más satisfactorias del lado de Windows.

Para fundamentar más la conclusión de este análisis, ese, no merece la pena, Apple nos impone ese molesto cerrajón de su ecosistema no abriendo sus aplicaciones “nativas” como el programa Fotos para que se sincronice en de forma perfecta con un móvil con sistema operativo Android. O usas iPhone o no eres bienvenido y que decir que el iPhone aún siendo un buen teléfono para mi está un escalón por debajo de por ejemplo un Huawei P20 o un Samsung Galaxy S9

Si la escasa o inexistente superioridad de la combinación de hadrware y sistema no justicia el alto precios, podemos echar más gasolina al fuego con otras cosas que me alarman sobremanera, como que si lo compras a nombre de empresa, te dicen tan alegremente que pierdes un año de garantía, esto y otras varias son las cosas que no nos han gustado nada en la política comercial de Apple.

Así, que el portátil lo devolvemos a Apple con un rotundo, no, nos ha convencido.