¿Cuáles son las marcas de perfume más vendidas?

Al igual que hicimos días atrás al hablaros de las marcas de cosmética más conocidas, donde os mostramos un montón de marcas de cosmética que existen actualmente en el mercado, pues hemos pensado que podríamos hacer lo mismo pero, en esta ocasión,  con las marcas de perfumes más conocidas, o más vendidas, que a la postre viene a ser lo mismo (más o menos).

Así que a continuación os iremos mostrando una ristra de marcas de perfumes para que vayáis pensando cuál de ellas se acomoda mejor a vuestro ideario “perfumil”.

¡Ah!, y si no lo sabíais, inicialmente, en la antigüedad, el perfume sólo era una fragancia u olor que desprendían ciertos productos naturales como la madera, la resina o algunas hierbas aromáticas que al entrar en contacto con el fuego liberaba una serie de aromas diversos que con el tiempo han ido evolucionando hasta los perfumes actuales.

Por cierto, también os daremos algunas pinceladas sobre qué es el perfume, o qué se entiende cuando nos referimos a él, y también, cómo no, echaremos un vistazo aunque sea de forma muy concisa, a la historia del perfume para que lo podamos ver desde cierta perspectiva. ¿Me seguís?

Las mejores marcas de perfume

Las mejores marcas de perfume que podéis encontrar a la venta son, por orden alfabético, las siguientes: Acqua Di Parma, Adolfo Dominguez, Agatha Ruiz de la Prada, Agua Lavanda, Aire Sevilla, Alyssa Ashley, Anne Möller, Antonio Banderas, Aquolina, Aramis, Armand Basi, Armani, Atkinsons, Axe, Babaria, Balenciaga, Balmain, Benetton, Bentley, Blumarine, Boucheron, Britney Spears, Burberry, Bvlgari, Cacharel, Calvin Klein, Carolina Herrera, Cartier, Cerruti, Chanel, Chevignon, Chloé, Chopard, Clarins, Clinique, Comme Des Garçons, Crossmen, Custo, David Beckham, Davidoff, Decleor, Desigual, Devota & Lomba, Diesel, Dior, Dolce & Gabbana, Don Algodón, Donna Karan, Eau Jeune, Elie Saab, Elizabeth Arden, Emanuel Ungaro, Ermenegildo Zegna, Escada, Estée Lauder, Fa, Fendi, Ferrari, Frozen, Givenchy, Gucci, Guerlan, Guess, Guy Laroche, Hello Kitty, Heno de Pravia, Hermès, Hollister, Hugo Boss, Iceberg, Issey Miyake, Jacq’s, Jaguar, Jean Louis Scherrer, Jean Paul Gaultier, Jeanne Piaubert, Jesus del Pozo, John Varvator, Johnson’s, Jovan, Justin Bieber, Kanebo, Kenzo, Kim Kardashian, La Perla, La Prairie, Lacoste, Lagerfeld, Lancaster, Lancôme, L’Artisan Parfumeur, Laura Biagiotti, Legrain, L’Occitane, Loewe, Luxana, Mandarina Duck, Mango, Marc Jabobs, Massimo Dutti, Michael Kors, Miu Miu, Montana, Montblanc, Moschino, Moussel, Naf Naf, Natural Honey, Naturalium, Nenuco, Nina Ricci, Old Spice, One Direction, Oscar de la Renta, Paco Rabanne, Paul Mitchell, Paul Smith, Playboy, Police, Posseidon, Prada, Pressit, Puig, Quorum, Ralph Lauren, Reminiscence, Revlon, Roberto Cavalli, Rochas, Royale Ambree, Shakira, Shiseido, Sisley, Skeyndor, Sporting Brands, Springfield, Tabac, Taylor Swift, Ted Lapidus, Tiffany & Co, Tom Ford, Tommy Hilfiger, Tous, Trussardi, Valentino, Vanderbilt, Varon Dandy, Verino, Versace, Victoria’s Secret, Vitorio & Lucchino, Vivienne Westwood, Williams, Women’Secret, Yves Saint Laurent, Zadig & Voltaire, Zinnia.

 

¿Qué es el perfume?

Normalmente, cuando hablamos de perfumes solemos asociarlos a una especie de líquido coloreado que desprende un determinado olor o fragancia de más o menos intensidad y consistencia. No obstante, también nos podemos encontrar perfumes en forma sólida, aunque realmente la variedad de este tipo de perfume en comparación con el perfume clásico es más bien escasa.

Existen también diferentes tipos de perfumes: está el Perfume propiamente dicho, es aquel que contiene una concentración de esencia aromática mayor;  luego está el Eau de Perfume, cuya concentración aromática es menor; el Agua de baño (o Eau de Toilette) es inferior a las anteriores, y por último nos encontramos el Agua de colonia, donde en este caso la proporción de aroma que incorpora el producto es de baja densidad y su fragancia se reduce al poco tiempo de usarlo.

Que no se me olvide comentaros que también encontraréis en el mercado una colección bastante amplia de aceites esenciales que sirven a modo de perfumes.

Dicho esto, como habréis podido comprobar existe una gradación en orden descendente (o ascendente, según se mire) de la densidad odorífica del perfume.

Por otro lado, como ya sabréis, los perfumes no aparecen por arte de magia, sino que su elaboración suele ser un proceso costoso, constante y laborioso. La materia prima de donde se extrae el perfume es muy amplia, y a su vez, también está clasificada según sea su origen.

Nos podemos encontrar productos de origen natural vegetal, de origen natural animal y también de origen mineral. Aunque quizá la familia más diversificada de todas es la que agrupa los productos naturales vegetales. En este caso hallamos productos extraídos de las flores, de plantas aromáticas, de especias, de frutas, de maderas, de cortezas e incluso de algas y líquenes, entre otros.

En fin, la materia prima, como habéis visto, es amplia y generosa, aunque seguramente en la actualidad se está estudiando la posibilidad de extraer perfume de otras muchas más materias que ahora desconocemos. Tendremos  que esperar a ver qué nos muestran los laboratorios especializados en la elaboración de perfumes.

Breve historia del perfume

Como hemos comentado justo hace un poco, la historia del perfume tiene su origen (como la mayoría de las cosas) en la antigüedad, es decir, desde que el ser humano se convirtió en eso, en un ser humano. O sea, que la historia del perfume posee unos cuantos años.

Parece ser que el origen de la palabra perfume, proviene del latín per, “por” y fumare, “a través del humo”, porque de esa manera, mediante el humo que desprendían algunas sustancias, se obtenían fragancias diferentes.

Culturas como la egipcia, la griega, la romana o la china (por nombrar unas cuantas) elaboraban perfumes con los que adornarse, no sólo el cuerpo sino también el espíritu. El perfume, o la fragancia que desprendían ciertos productos en contacto con el fuego realizaba una segunda función, en este caso religiosa, mediante la cual los perfumes se utilizan a modo de ofrenda a los dioses.

Una anécdota histórica en relación al perfume es la que se explica de Alejandro Magno: se dice que cuando él entraba en algún recinto, privado o público, impregnaba cualquier espacio sólo con la fragancia perfumada de su cuerpo.

Y ya que hablamos de Alejandro Magno, nos viene perfecto para explicar que, al igual que hizo este gran personaje en sus viajes por tierras lejanas, el perfume tuvo una odisea, sino igual, al menos “viajera”, con lo que gracias a los intercambios culturales y comerciales entre Oriente y Occidente, ahora mismo podemos disfrutar de este favorecedor producto.

Pero la historia del perfume es muy larga, demasiado, pensad que nos ha acompañado desde los inicios de la existencia del ser humano. Y, al igual que el hombre ha cambiado con el paso de los tiempos, el perfume ha hecho lo mismo.

El perfume, o el uso del mismo, ha ido mutando en función de la etapa histórica que le ha tocado vivir y del medio cultural en que se hallaba. Por ejemplo, si hablamos del Renacimiento, en este caso el perfume estaba tan valorado, que entre las gentes más “pudientes” era costumbre el no bañarse. Para disimular los olores corporales se recurría a los perfumes, que colocados de forma estratégica los “camuflaba” lo mejor posible.

En definitiva los perfumes son fragancias olorosas que desprenden aromas de intensidad variada, cuya función puede ser múltiple y variada, ¿sí? Habrá personas que los utilicen para oler mejor o diferente, para disimular alguna “imperfección”, para molestar al vecino de turno…, para perfumar el hogar, en fin, para lo que se quiera, ¿sí? Todo es cuestión de imaginación, ¿sí?