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La guerra de los navegadores

La guerra de los navegadores

En tiroriro.com como bien sabrás frecuentemente sometemos a pruebas a diferentes ordenadores, móviles, consolas y programas, y entre estos últimos nos apasiona asistir a la denominada guerra de los navegadores.

Y es que existe una gigantesca guerra en capturar el programa que utilizas para navegar por Internet en tus dispositivos.

El inicio de la guerra de navegadores

Esta guerra comenzó en el siglo pasado, en la década de los 90 y su campo de batalla fue en los dispositivos con los que muchos comenzamos a navegar por la red, esto es en los ordenadores, para luego extenderse a cualquier otro dispositivo, sobre todo en los móviles.

El navegador predominante en los inicios de Internet era Netscape Navigator, pero en 1995 Microsoft irrumpió con Internet Explorer.

Es una batalla que ni de lejos ha finalizado, existe un navegador dominante, Google Chrome, pero que últimamente se ha visto puesto en cuestión al no ser tan rápido en adoptar las últimas modas tecnológicas, en concreto en integrar la sorprendente inteligencia artificial como si que ha sabido desplegar su rival, el navegador de Microsoft Edge.

¿Dónde está esa guerra de navegadores?

Pues en casi cualquier dispositivo, por ejemplo en tu ordenador donde por ejemplo, si venía con sistema operativo Windows este incluye instalado y listo para funcionar el potente Edge, y de no venir instalado o llevar un sistema operativo a lo FreeDOS o similar, una vez instalas el sistema operativo Windows es fácil darse cuenta que tan sólo lleva un único navegador instalado por defecto en el sistema, y este no es otro que Edge, el propio navegador de Microsoft.

En cambio en los teléfonos móviles Microsoft no lo tiene fácil pues carece de un sistema operativo para móviles, tras su intento fallido décadas atrás con Windows Phone. En los móviles tenemos lamentablemente dos únicas tendencias y posibilidades, la más popular Android de la que detrás está la empresa Google, y la más cara y ostentosa iOS de Apple.

Se que existen algunas alternativas Linux, distribuciones para móviles, pero su uso en francamente minoritario, no creo que todas juntas sumen ni un 1% del mercado, tampoco he visto ningún móvil en un centro comercial con Linux como sistema operativo en los últimos 5 años.

Así que lo más probable es que si compras un móvil Android te quedes con el navegador que llevan instalado de serie casi todos los Android modernos, que no es otro que el rey, Google Chrome.

En tabletas más de lo mismo, además si eres de los que optas por los productos de Apple, puede que no instales el navegador Chrome, aunque sería raro, y te conformes con el navegador Safari, otro que está en liza en esta guerra, pero sorpresa, cuando estás en Safari y lanzas una búsqueda es Google quien responde, y eso en el fondo es el objetivo de la guerra de navegadores, convertirse en tu buscador de Internet.

¿Por qué existe esta guerra de navegadores?

Piensa que el simple hecho de hacer búsquedas en un navegador de Internet, le da a quien te ofrece la aplicación para lanzar esas búsquedas, siendo la aplicación una navegador, la posibilidad directa de conocer tus dudas, tus preguntas, tus inquietudes, tus intereses de compra, tu ideología política, todo aquello a lo que eres afín.

Si esta empresa conoce te perfila le será más fácil ofrecerte productos que te resulten interesantes, capturando tu atención, y claro, si compras, tu dinero.

Así que controlar la herramienta para el uso de Internet, es decir el navegador, es vital para las grandes tecnológicas modernas.

No sólo tiene que quedar uno

En este sentido, los usuarios, en su mayoría desconocen que pueden tener tantos navegadores diferentes instalados en sus dispositivos como crean necesarios, no se tienen que conformar con el navegador preinstalado, y en el caso de que quieran cambiarlo por otro no hará falta que lo sustituyan por otro, pueden tener dos, tres, cuatro y los que quieran.

Además, casi todos funcionan de una forma muy similar, así que no precisarán una curva de aprendizaje especialmente larga ni difícil, todo suele estar en el mismo lugar.

Además una vez llegas a la página por la que quieres navegar, utilizando para ello tu buscador, o al chat de inteligencia artificial que utilices para tus búsquedas, todo será igual.

¿Quiénes se enfrentan en la guerra de navegadores?

Básicamente son dos empresas, con sus respectivos productos para la navegación, aunque en el fondo los «generales de esta guerra» son sus propios buscadores.

En navegador Google Chrome con el buscador «Google» y Microsoft con su buscador «Bing».

Google, aunque realmente se llame Alphabet tras un cambio de nombre, comercialmente su producto para la navegación es Chrome conocido más popularmente como «el Google Chrome», Microsoft cuenta con su navegador Edge, el cual sustituyó al malogrado «Internet Explorer».

Si bien existen otros combatientes en la guerra de navegadores, aunque de una forma no tan implicada, Apple con su navegador Safari, Amazon con su app de tienda, y el resto de navegadores «menores» como Opera, Firefox, Brave.

En este punto cabe señalar que Amazon se ha salido un poco por la tangente, al no proveer, al menos de momento de un navegador para explorar Internet, pero sí que ha realizado un esfuerzo considerable en ofrecernos una app prácticamente perfecta para realizar compras por Internet.

Las armas para la guerra de navegadores de Microsoft

El dinero es una de sus mayores armas, Microsoft es una de las empresas con mayor capital del mundo, pero su auténtica arma es su propio sistema operativo que está presente en una gran cantidad de ordenadores del planeta.

Realmente no debemos dejar pasar por alto que al disponer de un sistema operativo propio, Microsoft tiene control sobre las aplicaciones que considera que debe integrar de serie, tras ser instalado, sin que el usuario tenga que buscarlas por la red, descargarlas e instalarlas, esto no todos saben hacerlo.

Cuando hablo de aplicaciones «preinstaladas» me refiero a un bloc de notas, una calculadora, un calendario, un programa de gestión de correo electrónico y sobre todo un navegador de Internet, y claro, Microsoft integra el suyo propio, incluso durante años ha llegado a integrar hasta dos navegadores por defecto, el Internet Explorer y el más reciente Edge.

Aún con estas facilidades para el usuario, el que sea arrancar por primera vez y poder navegar por la red, cierto es que los navegadores de Microsoft han tenido muy mala fama y casi todos los usuarios han aprendido o han recurrido a algún amigo para que les instale el navegador de la competencia, el famoso Google Chrome.

Sin embargo esto podría comenzar a cambiar a partir de ahora.

Argucias de Microsoft para que no instales Chrome

Hasta aquí bien, pero lo que me resulta chocante es que para poder instalar Google Chrome precisas utilizar el navegador Edge para buscar la página de descarga del mismo y la sorpresa es que al buscarla el propio Edge te dice, algo así como un «no hace falta».

Esto es juego sucio por parte de Microsoft, que hasta día de hoy, 27 de abril del 2023, sigue practicando libremente y si no observa la captura que te dejo por aquí al lado:

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Microsoft intentando evitar que instales Chrome

Sólo tras ignorar esa proposición de Microsoft tan grande y destacada de «Probar ahora», y si pulsas en el enlace «Descárgalo ya», que ojo! es publicidad pagada de Google en Microsoft, fíjate en que figura un pequeño cartelito de «Anuncio», sólo si pulsas en el lugar correcto llegarás a la página de Google desde donde vas a poder descargar el ejecutable de Chrome.

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Microsoft intentando que desistas de instalar Google

Pero tras descargar el programa no acaba la insistencia de Microsoft, ya que en ese momento Edge vuelve a insistir haciendo aparecer una «idea o sugerencia» en el lateral, te la capturo aquí al lado.

En pocas palabras, Microsoft te está diciendo, por segunda vez en escaso tiempo, que su navegador es mejor que el propio Chrome, cosa que en la actualidad yo mismo no niego, por eso es mi navegador principal, no obstante tanto esta afirmación como la mía es muy subjetiva.

Estas acciones por parte de Microsoft son argucias, juego sucio para capturarte en su ecosistema, pero claro, Google también hace un poco lo propio.

Las armas de Google en la guerra de navegadores

Google, o mejor dicho sus creadores, Sergey y Larry, supieron estar donde debían estar en el momento adecuado, aunque eso no fue ni de lejos todo, dieron con la fórmula mágica para que su buscador ofreciese respuestas a las preguntas e inquietudes que le formulaban los internautas de una forma mucho más efectiva que sus rivales de por aquel entonces, Yahoo entre ellos.

Microsoft en cuanto a buscadores llegó tarde. Y Google acrecentó su presencia en los ordenadores tanto con sistema operativo Windows como con macOS al proporcionar la mejor cuenta gratuita de correo electrónico, con Gmail, un servicio que superaba ampliamente las funcionalidades de Hotmail, Yahoo! Mail y otros.

Google fue increíblemente lista al proponerse además de conseguir el mejor motor de búsqueda y la prestación de servicios gratuitos que se sufragaban a través de la inclusión de publicidad, llegar a construir un navegador minimalista que mejorase ampliamente lo visto hasta la fecha con Microsoft Internet Explorer y Firefox, y vaya si lo consiguió.

Pero no se paró ahí, ni mucho menos, creó una serie de funcionalidades gratuitas del todo increíbles para aquellos que disfrutaban de su servicio de correo electrónico, Google Drive y Google Photos, habilitaban el poder trabajar en la nube, de forma colaborativa, rápida, fluida y gratuita.

Paralelamente hizo crecer a su sistema operativo propio para teléfonos móviles, donde su rival era otro, Apple con sus iPhone. Sin embargo y debido a la gran diferencia de precio, siendo los productos de Apple mucho más caros, Google atesoró mucho poder, tanto que se permitió pagar a Apple para que sus teléfonos, ordenadores y tabletas utilizasen por defecto su propio buscador integrado en Safari. Ha día de hoy todavía perdura.

Parece que Apple o no tiene u buscador propio desarrollado o ya le va bien tener un caballo de Troya en su sistema, Google conoce a los usuarios de móviles de Apple tanto como a los usuarios de su propio sistema operativo Android. Vale que Apple podría optar por Bing, pero ese buscador es de su histórico rival, no en telefonía pero sin en sistemas operativos para ordenador, Microsoft.

En todo caso es algo extraño lo que sucede con Apple y Google.

Si bien y contextualizando las batallas de navegadores entre ordenadores y móviles, anteriormente Google se quejaba de la voluntad de Microsoft por imponer su navegador en los PCs, incluso denunciándolo por prácticas monopolísticas; pero ahora, con la irrupción de los teléfonos móviles y tras superar estos en número a los ordenadores, Google relajó la presión legalista que ejercía sobre Microsoft, ya que quieras o no Google estaba haciendo exactamente lo mismo que Microsoft, imponiendo por defecto su navegador sobre el resto, pero con teléfonos móviles.

Sin embargo, Google, con su mejor navegador, mejor buscador, así como con las herramientas para el uso de la nube y una mayor cantidad de usuarios de móviles que de ordenadores, fue el claro ganador de la batalla de navegadores, un cetro que ha mantenido y mantiene hasta el día de hoy.

Chrome se defiende a los intentos de Edge de no dejar que el usuario instale Chrome en los PCs desde otra óptica.

Tras ser instalado e iniciarse la primera página que ves te invita a utilizar Chrome como el navegador predeterminado del sistema, una práctica que intentan todos los navegadores tras ser instalados.

En todos estas prácticas la voluntad del creador del navegador que quiere hacerse un hueco en tu sistema no es otra que utilices a poder ser en exclusiva su navegador ya que para ellos esto va suponer un mayor control sobre lo que puede o no hacer el usuario además de ser un escaparate para sus productos servicios y para captar dinero de la publicidad.

En estos mensajes se manipula al usuario inclinándolo a la aceptación de lo que la voluntad del que muestra el mensaje realmente desea.

La manipulación nos llega del uso de diferentes tipos de botones y distancias hasta el clic, teniendo la premisa de que el lector medio únicamente va leer lo que se vea de forma destacada y contrastada, y va a desplazar el ratón el mínimo espacio posible para así rápidamente hacer clic y continuar.

Muchos usuarios que apeas leen los mensajes de pantalla se pueden lanzar a pulsar sobre el botón más grande y destacado que te ofrece Google con el fin de intentar forzarte a usar su producto.

Si ignoras esta petición de Chrome, al tiempo, tras un rato de uso y cuando vuelvas a abrir Chrome en la pestaña que tengas enfrente te mostrará otro tipo de mensaje para decirte lo mismo, que quiere ser tu navegador de cabecera:

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Más presión de Google por convertirse en tu navegador principal

Es quieras uno un secuestro de navegador.

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Google se mete en segundo plano

También Google Chrome instalará un proceso de segundo plano en el PC.

Esto es algo que personalmente no me gusta, ya que hará que tu ordenador dedique recursos, tiempo de arranque del PC, memoria RAM y procesado a Chrome aunque ni tan siquiera lo estés utilizando.

La ventaja, de existir, es que tras pulsar el icono de «abrir» este se abrirá de forma instantánea ya que realmente se está ejecutando todo el rato.

Si modificamos la configuración de Chrome para que no se ejecute en segundo plano tras pulsar el icono para lanzar el navegador este se abrirá también rápido, en un PC relativamente moderno a lo sumo tardará 3 segundos.

Para desactivar este «segundo plano» deberás buscarlo en el desplegable cercano al reloj, es el icono de la flecha hacia arriba, pulsas con el botón de la izquierda del ratón, verás un icono de Chrome, el del flotador, pulsas de nuevo con el botón derecho sobre el icono y desmarcas la marca o visé que tendrá activada la opción de «Permitir que Google Chrome se ejecute en segundo plano»

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Presión de Google por instalar su navegador en Windows

La guerra entre Edge, Chrome y el resto

Lo curioso es que esta manipulación a la que nos somete Microsoft y Google mediante los mensajes de «está usted seguro, no hace falta» no es la misma que en el caso de Microsoft emplea con otros navegadores, como Opera, Firefox y Brave; puedes comprobarlo por ti mismo, si realizas búsqueda de estos navegadores en su buscador podrás observar que no intenta convencerte conforme Microsoft considera que no hace falta.

Esto no es por otra cosa que porque Microsoft no los ve en la actualidad como enemigos. Aunque en el pasado sí que ha tenido que luchar para superar a navegadores como Firefox, siempre mejor reconocidos por la sociedad digital, o al menos por encima de su extinto Microsoft Internet Explorer.

Edge ha superado a Firefox en cuanto a usuarios, la verdad es que era cuestión de tiempo, y es que la bipolarización de la batalla estaba más que prevista, y claro, contando con el apoyo de Windows y la instalación por defecto de su navegador Edge, a poco que Microsoft le pusiese cariño a su navegador la victoria sería fácil.

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Nunca me gustó la práctica que utilizan muchos programas para aplazar tus decisiones, esto sin más es hacer perder al usuario.

Si un programa te cuestiona sobre si quieres hacer una cosa, deberían existir dos botones, a lo sumo tres, Sí, No, y Preguntar más tarde.

En cambio la práctica extendida es esos «posponedores de decisión», o dices que sí, para lo que te ofrece un botón de mayor tamaño forzando el texto, que en lugar de un exiguo sí, pasa a aser una frase larga para que tenga mayor presencia que el resto, en la captura del diálogo de Firefox es un «Hacer navegador principal», una acción que ya se especifica en la pregunta, en la explicación y por si eres tonto y careces de capacidad lectora, en el propio botón. En cambio en el botón para no permitir semejante acción de intento de secuestro, figura un Ahora no, a secas, y porque un todavía más corto «No», no les interesa, ya que representa que no podrá volvértelo a preguntar en el futuro.

Por si esto fuese poco está el tema de colores, donde salta a la luz la incitación a la acción que más les interesa.

Más allá de Chrome y Edge

Opera

Otro navegador que cada vez gusta más es el de Opera, pero en su versión Opera GX, me encanta por su filosofía gamer, estética y funcional.

En este sentido tiene un diseño diferente está mejor optimizado con un menor consumo de recursos, sus páginas lanzadoras te ofrecen información sobre lanzamientos de juegos.

Y por si esto fuese poco, en cuanto a tu privacidad además incluye una VPN gratuita en su aplicación, esto te habilita a navegar por páginas bloqueadas por las operadoras en tu país.

Si no sabes que es esto, date una vuelta por cómo saltar los bloqueos de las páginas.

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Presión de Opera GX por ser el navegador predeterminado

Navegador Brave

Brave es otro navegador de los que últimamente entran en liza en esta batalla por ser el navegador de cabecera de los usuarios, para ello esgrime que su fuerte es la privacidad.

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Brave también quiere ser tu predeterminado.

Después tenemos la mala praxis de siempre de todo navegador, y es que excepto TOR Browser, navegadores como Brave se empeñan en que les entreguemos nuestros datos.

Así que al final, lo de que son privados y velan por tu anonimato es mentira.

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La privacidad mal entendida por Brave

Navegador TOR

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TOR

El más privado, el más anónimo de todos los buscadores. Algo más difícil en su empleo, más tosco en diseño, más lento por su navegación privada y anónima, pero desde luego el mejor para no ser rastreado ni perfilado por las grandes tecnológicas.

Su buscador por defecto es duckduckgo, nada que ver con los Google, Bing ni otros.

La próxima batalla entre navegadores

La nueva batalla de navegadores ya está entre nosotros, y lo que la ha provocado es la irrupción de la denominada I.A. o inteligencia artificial de una forma mucho más evidente en nuestras vidas.

En este sentido Microsoft parece haber cogido la delantera sobre el resto y es que su navegador Edge integra un chat inteligente, basado en ChatGPT.

A Google esto le ha pillado increíblemente desprevenidos y es que parece que se están debatiendo en como aplicar la I.A. a su ecosistema de forma que no fagocite su economía basada en los banners y en la publicidad.

El problema para Google es gordo, en un chat al uso, o al menos en el que ha integrado Edge, el chat de Bing, no se aprecia hasta el momento publicidad alguna, y claro, sin publicidad ellos no reciben clics, su modelo se basa no en mostrar anuncios, si no en que los usuarios hagan clic en ellos.

Está claro que habrá maneras de mostrar publicidad en un chat sin tener que cambiar el enfoque de Google al modelo de pago por impresión, un modelo que dicho sea de paso está ya en funcionamiento desde hace años pero que captura pocos anunciantes, forzar a los anunciantes a ello podría generar un efecto contrario y es de suponer que sea esto el principal motivo del retraso de la aplicación de la I.A. de Google, que por cierto se llama Bart.

¿Quién gana la batalla de navegadores para mi?

En la práctica Google Chrome sigue aventajando mucho, cuenta con los móviles Android como soldados rasos, un ejército increíblemente grande y con un uso diario brutal en comparación con los ordenadores.

Sin embargo, para mi, que utilizo a diario ordenadores, es Edge el actual ganador, la I.A. integrada me asiste mucho en mi trabajo diario. Además, lo uso intensamente en los últimos dos años por su mejor optimización cuando dispones de 100 páginas o pestañas abiertas.

Edge es un navegador que me encanta y que recomiendo a casi todos mis familiares y amigos, no en vano es el navegador que más utilizo a lo largo del día, pero sin embargo también continúo utilizando también Chrome, así como más ocasionalmente Opera en su versión GX, FireFox y TOR.