Paella para dos

¡Camarero, por favor, paella para dos!, o para tres, o para cuatro, o para los que se quieran apuntar…!

Creo que podríamos afirmar con total seguridad que el plato más consumido en España, por excelencia, no es otro que la paella, vamos, o al menos es uno de los más conocidos en todo el país, junto con la tortilla de patatas o el gazpacho o… Vamos, que la paella posee algo así como una especie de “entidad” universal.

Del mismo modo, aunque cada comunidad española tenga su propia gastronomía autóctona, el caso de la paella es excepcional, porque vayas donde vayas, allí estará, no importa lugar o destino, independientemente de dónde te halles siempre la encontrarás.

Sabemos que su origen es valenciano, concretamente de la Albufera (o al menos eso dicen los expertos), pero eso es un dato anecdótico, ¿verdad? – (con el permiso de los valencianos, ¡claro!)-, porque hoy en día, la paella se ha hecho tan popular que no solo es conocida en todo el territorio español, sino que se ha extendido ampliamente por todo el mundo entero.

Del norte al sur del planeta se conoce por doquier este rico plato valenciano, aunque en realidad existe toda una variedad enorme de paellas, realmente las podéis encontrar de todo tipo: paellas de carne, paellas de pescado o marisco, paellas mixtas (combinando carne y pescado, a menudo conocida con el nombre de “mar y montaña”), paella de bogavante (muy popular y sabrosa), paella vegetal, paella de arroz negro, y cómo no, la famosa paella valenciana (seguro que me estoy dejando algunas…)

Ingredientes de la paella

Además del tipo de paella, es decir, del tipo de ingredientes con los que cada una está hecha, también existen múltiples “denominaciones de origen” de paellas (por decirlo así) que varía “sustancialmente” en función de la zona geográfica donde se cocine.

Dicen, -sobre todo si le preguntas a un valenciano- que la verdadera paella valenciana debe llevar los siguientes ingredientes: tomate, aceite de oliva, sal, azafrán, judías verdes (bajoqueta), garrofón (que es una especie de haba o alubia), y en cuanto a la carne pues debe hacerse con pollo y conejo, aunque, no obstante, también las encontraréis cocinadas con pato o caracoles (depende de la “ubicación” valenciana en dónde os encontréis). Por supuesto no deben faltar dos de sus ingredientes principales: el arroz y el agua.

Una de las características de la paella es que una vez el “guiso” está acabado, el arroz debe quedar suelto, ligero y seco. Si la paella queda caldosa, dejará de llamarse paella y se convertirá en “arroz caldoso”. Aunque hay que señalar que éste también es otro típico plato perteneciente a la península Ibérica, y hay que reconocer (cómo no) que está buenísimo.

Luego, por otro lado, cómo no, aparte de la paella valenciana pues encontraréis sus múltiples interpretaciones de este apetitoso plato. Las hay solo hechas de carne, o de marisco, o de bogavante, o de verduras. Solo es cuestión de echarle imaginación, más el resto de ingredientes. 😉

Modos de preparar una paella

Bueno, primero de todo se necesita el recipiente donde hacerlo. En este punto debéis recordar que si lo que queréis hacer es una paella, y no un arroz caldoso u otro tipo de arroz, lo que necesitaréis es una “paella” (valga la redundancia). Porque ése es el nombre que recibe el recipiente donde se prepara este suculento plato.

La paella suele ser una especie de sartén, bastante plana con un par de asas colocadas en posición opuesta. Las hay de todos los tamaños y materiales, aunque los más comunes son las paellas de acero pulido o las esmaltadas en color negro.

En cuanto a los modos de preparar una paella básicamente podríamos decir que son dos: el primero de ellos consistiría en hacer un sofrito con los ingredientes necesarios, añadiéndolos por “turnos”, incluido el agua; al final, una vez ésta empezara a hervir o estuviera a punto de hacerlo, es cuando se añadiría el arroz.

La segunda forma de cocinar la paella sería incorporando el arroz al principio de todo junto con el sofrito más el resto de ingredientes, añadiendo al final del proceso el agua; normalmente el agua se va añadiendo de forma progresiva en función de cómo esté yendo la cocción.

Por otro lado, debéis calcular que el tiempo de cocción suele oscilar entre los 15 o 20 minutos, y que para calcular la ración de arroz por persona se estima que habría suficiente con unos 100 gramos por cada comensal.

A partir de aquí, el único ingrediente que faltaría y que no hemos comentado hasta ahora, sería el que tiene relación con la pericia idiosincrática del paellero o paellera en cuestión. Es decir, que el éxito de que salga una buena o mala paella dependerá, también, de la “sabiduría” y buen hacer del cociner@.

Por supuesto, no podemos olvidar, que, otro de los ingredientes o componente determinantes de toda buena paella dependerá del factor “suerte”. Sí, sí, cómo lo oyen, una vez se han repartido todos los elementos que contiene una paella, más de uno, deja ir  “por lo bajillo”: “la suerte está echada, a ver cómo sale”.

Y, de esa manera tan “sencilla”, se elabora el típico plato español conocido como la paella “valenciana”.