Pintar con luz

(1) Pintando con luz

En este artículo probamos el foco de leds Aputure Amaran AL-M9.

Se trata de un foco de leds que debido a su portabilidad y reducido tamaño se muestra muy versátil para aquellos fotógrafos profesionales y aficionados que quieran o bien rellenar de luz algunas de las partes poco iluminadas de un escenario o bien dar con un toque creativo a sus instantáneas.

El Aputure Amaran se convertirá en todo un aliado para nuestras capturas fotográficas o producciones de vídeos, con una luz direccional o de relleno que reforzará nuestra faceta creativa.

Este pequeño foco led de Aputure, con el nombre de modelo Amaran AL-M9 tiene como principal funcionalidad la de servir de relleno de luz en aquellas tomas de estudio, donde deseamos rellenar una pequeña parte concreta de la escena con su luz. En exteriores y debido a su tamaño y potencia no resultará ser un foco eficaz ya que apenas se apreciará su incidencia sobre la instantánea. En cambio en interiores el Aputure Amaran Al-M9 si que nos puede dar mucho juego en nuestras fotografías creativas.

Fue ya durante una primera toma de contacto en nuestras pruebas cuando descubrimos su versatilidad como «pincel de luz» y por esto lo sometimos a examen sobre otra de sus posibles virtudes, y esta no es otra que el pintado con luz, o modelado lumínico, o como se llame, y es en este momento donde ya pido perdón a los más eruditos ya que quizá no sea este el término más técnico para definir lo que en mi experiencia me ofreció este flash de Aputure.

Gracias a este foco led y siempre hablando en lo relacionado a fotografía macro de estudio pude comprobar en primera persona como con este foco podía re-modelar el objeto capturado gracias a las múltiples posiciones e intensidades con las que puedes ajustar el flash portátil para cada toma.

Fueron pruebas más o menos rápidas, sin una preparación ni  estrategia previa concreta así que mayor mérito le doy a este pequeño dispositivo porque acabó sorprendiéndome a cada momento con el gran impacto que te brinda esa luz al poder exagerar determinadas sombras y matices en las diferentes partes del objeto, alterando de alguna forma la expresividad del objeto o modelo en cuestión.

En nuestras pruebas el modelo no es otro que el de una clásica peonza de madera a la que le hemos enrrollado su cuerda, lista para ser lanzada contra un medio digital, como en este caso lo es tiroriro.com

¿Me acompañas en el experimento?

Jugando con la luz y nuestro modelo

(3) El foco Aputure en la escena

En las diferentes tomas fotográficas que acompañan este artículo, sobre el que discurro con un discurso fundamentalmente práctico y surgido de una experiencia de primera mano, podrás observar como varía la expresividad del modelo gracias a la interacción de la luz que emana este foco led.

En algunas de estas fotografías podrás apreciar la dureza de alguno de los materiales que componen a nuestro modelo, una peonza de madera, clásica, como con las que de hace más de 30 años pululaban por los correos de cualquier colegio y en los parques.

El modelo para las pruebas del flash de Aputure

El modelo que se ha prestado para posar en las fotos… como ya habrás intuido… no es un ser vivo, bien podríamos haber tomado a un gato u otro animal doméstico pero no, teníamos más a mano esta bonita y clásica peonza de madera.

El elemento, para aquellos «nativos digitales» que desconozcan que es esto de una peonza, os contaré que se trata de un elemento icónico, conceptual de los juegos de antaño, hablo de hace más de 30 años cuando las consolas y smartphones difícilmente llegaban a las casas de la mayoría de nosotros.

Una peonza es un cono de madera redondeado con su parte superior, parecida a un penacho estaba pintada en color rojo, en el otro extremo, el extremo más estrecho, la peonza disponía de una punta de metal. Sobre su cuerpo redondo de madera enrollábamos una cuerda desde la punta hasta su mitad, en la otra punta de la cuerda teníamos una chapa o arandela que nos servía de tope para que la cuerda no se escapase de los dedos, en este caso, el de las fotografías se trata de un remache plástico.

La peonza es en sí un juego, enrollábamos una cuerda sobre él y lo lanzábamos con fuerza contra el suelo sin desprendernos de la parte final de la cuerda, tras desenrollarse por la velocidad el cono de madera, la peonza, quedaba en el suelo dando vueltas y vueltas. Ganaba aquel que conseguía que su peonza aguantase durante un periodo más largo de tiempo danzando sobre el suelo.

Habían otras modalidades, algunas algo violentas como los combates en los que lanzabas tu peonza, con una punta de metal más afilada de lo habitual contra otras peonzas que se encontraban danzando, en ocasiones estas peonzas danzantes se partían tras el impacto de la última peonza lanzada, pero claro para ello uno debía tener una especial puntería y tampoco era el juego… digamos más estándar.

Los materiales básicos de nuestro experimento con la luz del Flash

Por tanto en la foto tenemos los siguientes materiales, digamos que «básicos»:

  • Madera
  • Metal
  • Tela
  • Plástico
  • y el más importante… la luz

(2) Debilitamos la madera en pro de la cuerda

Jugando con la luz y pintando la dureza de la madera

Pues bien, y tomando como ejemplo la primera fotografía, que hemos señalado como (1) en su leyenda y que aparece como encabezamiento de este artículo, aquí el flash Aputure Amaran AL-M9 ubicado en la parte superior, fuera de encuadre y mirando hacia la peonza, trabajando en su intensidad máxima de luz de las nueve de las que dispone pinta la madera de dureza, realzando su rugosa textura y esas pequeñas micro grietas.

El flash o foco está fuera de cámara para que se aprecie la luz que baña la parte superior, si bien este está colocado a unos escasos milímetros del encuadre para que la luz sea lo más violenta posible contra la peonza, me refiero a la potencia lumínica de dicho flash de Aputure.

Suavizando la madera y realzando la cuerda enrollada

Si modificamos radicalmente la posición del foco, llevándolo hasta la parte diametralmente opuesta, tal y como lo reflejamos en la foto marcada como (2), obtendremos un cambio visual más que significativo.

Aquí se refleja claramente que lo que pintamos es la cuerda, su textura de tela, su vaporosidad como tal, obscureciendo y debilitando la presencia de la madera.

La foto (2) desde luego sigue ofreciendo el mismo elemento que la (1) pero claramente su «expresividad» varía, esta vez al ofrecer un objeto más suave y sin la dureza del primero, cada cual preferirá un estilo u otro, yo prefiero la dureza de la madera pues al menos en mi mente, la peonza es madera. Pero claro esto puede ser muy diferente para ti lector, o inclusive para mi dependiendo de lo que esté buscando o no para esa determinada toma y en ese determinado momento.

El juego creativo que te da el flash led de Aputure

Las sombras generadas en  la parte superior de esta segunda foto podrían dar a un extenso juego creativo, sin ir más lejos ahora tras la toma y su contemplación me doy cuenta que si hubiese re-colocado más el objeto hacia abajo hubiera podido provocar un bonito efecto creativo a modo de yin-yang.

Nuevamente el flash Aputure Al-M9 me está ofreciendo nuevos horizontes creativos.

En la foto (3) el propio foco entra en el encuadre para que el lector vea su gran versatibilidad ya que puede sostenerse con la mano en la altura que consideremos necesaria para conseguir el efecto que buscamos, no pesa casi nada con su 160 gramos y no quema, podemos moverlo poco a poco, inclinarlo, elevarlo, y a sí experimentar como la luz va pintando el objeto protagonista de la toma.

Esta creatividad que te brinda el pintado con lud no es de exclusiva consecución con cámaras réflex de alto precio, si bien el flash incluye la posibilidad de insertar un accesorio para la zapata de la cámara, puedes hacerlo servir como luz continua tanto en fotografía como en vídeo y gracias a ello utilizarlo sin necesidad de sincronización con la cámara mediante la zapata, pudiendo usarlo con cámaras compactas, cámaras de vídeo e incluso con el teléfono móvil para mejorar todas y cada una de tus tomas con ese toque de creatividad que te proporcionará el poder «pintar la luz»

Características del foco led Aputure Al-M9

Aputure Amaran AL-M9

El foco led Aputure Amaran AL-M9 es un foco led portátil con batería recargable, dispone de 9 puntos led de alta potencia para ofrecer una iluminación gradual y ajustable.

Permite modificar la intensidad de su luz en 9 niveles mediante la pulsación de dos botones en su carcasa lo que nos permitirá ajustarlo a nuestra necesidad

Además de poderlo utilizar directamente el producto con sus 5500K de temperatura de color lleva consigo dos filtros de gel que puedes insertar en su frontal permitiendo así un CTO de 3400K y un CTB de 8800K que te permitirán controlar el tintado de los colores del objeto iluminado.

Como ya te he comentado es portátil para lo que dispone de una batería recargable de 1.800 mAh en su interior que te ofrece hasta 1,75 horas de iluminación continua en su posición de máxima intensidad, extendiéndose hasta las 13 horas en la posición de brillo mínimo

En cuanto a sus dimensiones te diré que tiene el tamaño de una tarjeta de crédito, aunque obviamente tiene un mayor grosor, su peso por eso es de tan sólo 140 gramos

Se presenta en una cómoda funda de transporte de reducidas dimensiones y dos cremalleras, una para el propio flash y otra para el cable de carga, los filtros y la zapata universal para que puedas adaptarlo a tu cámara réflex.

 

 

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