¿Qué es el embossing?

El embossing es una técnica mediante la cual se obtienen relieves y diferentes texturas  en los trabajos creativos y manuales del scrapbooking.

Esta técnica también es conocida como: técnica para hacer repujado o técnica de papel gofrado.

En realidad existen dos tipos de embossing, el frío y el caliente.

El embossing en caliente utiliza sellos y una pistola de calor para fijar los diseños deseados (de ahí que adquiera ese nombre). Mientras que el embossing en frío (es el nombre más popular de esta técnica), utiliza placas para conseguir las texturas deseadas. En realidad el verdadero nombre del embossing en frío proviene de la expresión “Dry embossing”, que significa “relieve en seco”.

¿Cómo se trabaja el embossing?

 

Se elige un sello, y se estampa con una tinta transparente ideal para esta técnica. Luego se añaden unos polvos que se adhieren a la tinta, es aconsejable colocar bastante cantidad con el fin de que quede todo cubierto. Hecho este paso se retiran los polvos sobrantes y entonces ya estará listo para fundir con una pistola de calor específica para embossing.

Para hacer este paso del proceso es recomendable situar la pistola de calor a una distancia prudencial ya que el calor que desprende es bastante fuerte y el papel podría resultar dañado. El resultado final será un acabado con volumen, brillante y suave, fruto de la mezcla de la tinta con los polvos que hemos calentado previamente. Básicamente ésta es la técnica del embossing en caliente.

También existe la posibilidad de realizar embossing en frío, lo que significa que para ello necesitaremos una máquina de prensado de la marca Sizzix . Aunque existen diferentes modelos, se aconseja utilizar la Texture Boutique Embossing Machine porque es la herramienta ideal para realizar los trabajos de embossing. Con lo cual, además de hacer embossing en papel, también podremos hacerlo con materiales como las cartulinas o placas metálicas.

Materiales necesarios para hacer embossing

Tinta: deben ser de secado lento. También hay tintas de pegamento transparente. Se presentan en formato Pad y en rotulador.

Polvos de embossing: son los responsables de conseguir el efecto volumen y tridimensional del embossing gracias a la mezcla que se hace con la tinta que hemos usado previamente. Los polvos se encuentran en varios colores y acabados, los encontrarás opacos, metalizados, brillantes…

Sellos: los hay de diferentes tamaños y materiales, como el caucho o la silicona.

Pistola de calor: recuerda que esta pistola genera mucho calor y poco aire, ideal para realizar este tipo de trabajos, solo hay que alejarla un poco del papel para que éste no se queme. Un aspecto a destacar es que esta pistola de calor no es ningún sustituto del secador doméstico del hogar. Aunque haya gente que lo utilice, no es nada recomendable porque son dos instrumentos diferentes.

La pistola de calor para embossing echa poco aire pero es muy caliente, por eso es aconsejable retirarlo un poco del papel para que éste no se queme, en cambio si utilizáramos el secador convencional los polvos echarían a volar debido a la cantidad de aire que desprende este electrodoméstico, y no conseguiríamos el efecto deseado. Conclusión: secador casero, no, please!

Carpetas de texturas: se utiliza para el embossing en frío.

Máquinas de prensado: para el embossing en frío. Se recomienda utilizar la máquina Texture Boutique Embossing Machine de la marca Sizzix.

Hasta aquí os hemos explicado en qué consiste la técnica del embossing. Veréis que tenéis de dos tipos: en frío y en caliente. Cada uno de estos tipos posee un procedimiento específico. Básicamente para trabajar en frío necesitaréis máquinas de prensado y, si queréis hacerlo en caliente entonces tendréis que utilizar la pistola de calor.

En la red, sobre todo en Youtube encontraréis un montón de tutoriales que os mostrarán paso a paso cómo realizar estos fantásticos diseños. Así que adelante, atreveros a ser creativos. Saludos!!!