Carreras de motos igualitarias

Super Laia

Si bien este artículo sobre la igualdad de género en el deporte lo aplico a los deportes de motor, y en especial a las motos, bien podría aplicarse a cualquier otro deporte donde el mayor “esfuerzo mecánico” recae sobre una máquina y no sobre el deportista. O ¿por qué no? Aplicarlo a todos los deportes bajo un sistema que consiga establecer una igualdad de esfuerzo.

Entiendo, aunque no del todo, que sea más difícil conseguir la igualdad de género en deportes donde la cantidad de fuerza o resistencia física representen un elemento muy condicionante para optar a la victoria. Aunque bien podrían celebrarse competiciones de otra manera, me explico, para igualar la fuerza clasificar a los deportistas bajos distintas edades, pesaje y condición atlética de forma que compitan deportistas con una misma cantidad de fuerza o recurrir a un sistema de lastres para los más fuertes, tal y como ya se hace en algunos deportes para conseguir que las fuerzas de los participantes de un mismo evento se encuentre igualadas sin distinción de género alguno.

Imaginemos por ejemplo carreras de atletismo, quizá no del más alto nivel, para evitar el pensar en el recientemente retirado Bolt, atleta sobre el que no existe competidor posible a día de hoy, me refiero a carreras de menor nivel aunque federadas y de cierta importancia, donde puedan competir mezclados tanto hombres como mujeres porque se creen categorías concretas en las que compitan atletas de ambos géneros pero con una masa muscular parecida o un sistema de lastres que los iguale ¿no sería un deporte más igualitario? ¡Sí! y sería maravilloso poder compartir podio sin distinción de género, independientemente de todo lo demás.

Y es que con deportes como los rallies, la Fórmula 1, campeonatos de Motocross, de Enduro, de motos deportivas, de motos de agua, de lanchas, de avionetas, etc deberían ponerse las pilas para eliminar la distinción de género mañana mismo, el resto de deportes… en cuestión de poco más, pero con deportes de motor lo tenemos bien fácil.

Si piensas que el futuro será así, sigue leyendo

Melissa Paris

Es en los deportes de motor donde realmente es más plausible la aplicación de estas fórmulas igualitarias, ya que posiblemente son los mejores deportes por el que empezar a buscar ese equilibrio de género. Su idoneidad viene porque es una realidad que por ejemplo en una competición automovilística la fuerza física no es tan determinante como otros factores como la resistencia o el estado físico y mental del deportista que pilota el vehículo.

Esto será válido para cualquier vehículo a motor aunque, las motos requieran un mayor esfuerzo físico y capacidad de resistencia que las competiciones de coche, si bien también se podrían llegar a igualar dichas necesidades físicas bajo sencillas fórmulas como por ejemplo acortar el número de vueltas de la carrera o permitir un menor peso del conjunto moto+piloto para las féminas.

Entrando en materia y buscando nombres de renombre entre las primeras pilotos que se han afianzado en competiciones hasta entonces masculinas tenemos a Melissa Paris, una piloto americana que ha participado en la Superstock 600 con bastante éxito y la primera mujer en el mundo que ha probado la Yamaha M1 de Moto GP en Valencia por allá un lejano año 2011. Se ha medido con pilotos de diferentes cateogorías llegando a entrar en el Top Ten del Daytona 200.

Pero sin ir más lejos a buscar pilotos extranjeros, y quedándonos en la carrera más dura del mundo, el Dakar, hay una mujer que siempre que participa en la categoría que requiere un mayor esfuerzo y forma física de todos, en las motos, nos referimos a una mujer que en todas sus participaciones ha acabado la carrera y casi siempre está entre los 20 primeros clasificados y eso que no se le da “igualdad” alguna en referencia a su masa muscular, como lo comentado anteriormente de acortar las etapas o el número de las mismas, Laia Sanz, es una de nuestras pilotos más admiradas, corre para el equipo KTM oficial y sobre ella ya escribimos un artículo en tiroriro.com compite de tú a tú con la “creme” de los moteros del mundo. Puedes leerlo > aquí <

Laia no es por suerte la única mujer española que tenemos en el dakar, tenemos también a Rosa Romero que en 2017 terminó en la posición global 80º y 2º entre las mujeres a lomos de una KTM 450.

Ana Carrasco

En otro tipo de campeonatos de motos, en los de velocidad encontramos también a más de una piloto española, y alguna de ellas copando los mejores registros.

Nos referimos a Ana Carrasco (Murcia, 10 de marzo de 1997) en la categoría de SuperSport 300 también denominada WorldSSP300 un campeonato de reciente creación que cuenta con tan sólo dos ediciones desde su creación, la de la temporada pasada y la actual.

Ana o Anita Carrasco, como el lector prefiera, pilota una moto Kawasaki Ninja 400 del equipo DS Junior Team y es probablemente la mejor piloto actualmente de entre los otros 40 pilotos y motos que toman salida en cada trazado del campeonato SuperSport 300 donde no sólo compite contra otras Kawasaki sino contra otras marcas como KTM, Yamaha, Honda.

Verla correr hace escasos días en Donington Park es poder disfrutar de la competición al ver a una piloto con una determinación impresionante, en el trazado británico donde el día anterior a la carrera ya avisó a todos marcando la pole para salir primera de la parrilla el domingo.

Una vez en carrera y tras apagarse los semáforos todo empezó con una salida impecable de Ana, diría que poco o nada se puede mejorar en esa salida, defendiendo el liderato con auténtica mano de hierro y un absoluto control de la carrera. Además durante la misma estableció la vuelta rápida y el récord de la categoría en esa misma pista por dos veces consecutivas, la primera aún con el depósito casi lleno, a falta de 11 vueltas, y aunque en breves vueltas su récord fue superado por Scott Deroue, ella no desistió en querer ganar en todo, así que faltando 8 vueltas Ana consigue nuevamente hacerse con el récord del trazado mientras llevaba ya una ventaja de más de 2 segundos, ventaja que irá ampliando hasta los 4.6 segundos al término de la carrera mientras la segunda plaza era fuertemente disputada por un grupo de 4 pilotos.

Y es que Ana Carrasco apunta muy alto pues también ostenta el récord de haber entrado en primera posición con una mayor diferencia de tiempo con el segundo clasificado, de nada más y nada menos que de 13 segundos.

Ana no es la única fémina que participa en el campeonato de SuperSport 300, la también española María Herrera, Toledo 1996 compite con su Yamaha YZF-R3 del equipo BCD Yamaha MS Racing.

En este campeonato de SuperSport 300 un campeonato que se está demostrando como una auténtica puerta al deporte de las dos ruedas para las chicas, también cuenta con otras chicas como WildCards, se denominan así a los pilotos comodines o invitados especiales que pueden llegar a substituir a pilotos de parrilla que no corran en determinadas carreras por lesiones u otras causas, y que son Beatriz Neila Yamaha YZF-R3 y la francesa Bidi Damen a los mandos de una KTM RC 390 R.

En coches, y sólo como breve mención pues este artículo va de motos, ya tenemos una ganadora absoluta femenina, la piloto Jutta Kleinschmidt que ganó el rally Dakar en la categoría de coches en 2001, siendo la primera piloto femenina que consiguiesen ganar un Dakar de forma absoluta de toda la historia, superando a los mejores pilotos, hombres y mujeres como ella.

Dentro de la misma categoría cabe destacar que en este Dakar 2018 tomó salida y completó tan duro rally una piloto española, Cristina Gutiérrez (Burgos, 24 de julio de 1991) terminando en una excelente posición 38, aunque no esté en el top 10 no hay que perder el foco el Dakar es una prueba durísima, seguro que Cristina en otras competiciones inferiores al Dakar podrá vencer ante hombres.