Dónde comer en Camprodó: Restaurante Can Gel

Dónde comer en Camprodó: Restaurante Can Gel
3.8 (76.34%) 71 voto[s]

En la foto el proste que tomé de chocolate, trufa y mora

Un postre de chocolate, trufa y mora impresionante

Esta pasada semana santa estuvimos rodando por Girona, atravesamos los Pirineos dándonos una pequeña vuelta por Francia para después volver a entrar en España por la diminuta población de Tapís.

De subida hicimos un alto en el camino en el siempre bonito pueblo de Camprodon, tiene tanto encanto pasear por sus empedradas calles que nos dió la hora de comer.

Conocemos ya varios sitios donde comer en Camprodon pero nos apetecía descubrir algo nuevo así que sacamos nuestros instintos culinarios a pasear y nos perdimos por algunas calles no principales.

En la parte alta de la villa, una vez pasado el emblemático puente románico de Camprodon, bajo el que trascurre el río, pasamos por un segundo puente a pie, a la derecha tienes la que es la calle probablemente más comercial de la población, así que viramos para la izquierda, a los pocos metros llegamos a una gran plaza donde había dos o tres restaurantes, alguno de ellos con la terraza repleta.

El instinto nos hizo entrar en el Restaurante Can Gel… de nuevo el institno nos funcionó a la perfección… ¡cómo comimos de bien! y aún más bien comimos sabiendo que comíamos de menú.

Sigue leyendo para descubrir este más que recomendado restaurante en Camprodon.

El interior del restaurante Can Gel de Camprodon

El restaurante Can Gel es un restaurante muy cuco, con cierto aire vintage, de antes, de pequeñitas dimensiones.

Cuenta con cinco mesas para cuatro comensales cada una y cinco mesitas de dos, además de una gran mesa redonda ubicada justo en la entrada que creo que podría albergar unos ochos comensales.

A destacar muchas cosas del local, una decoración sobria y muy pero que muy elegante, también su gran cristalera que da a la plaza e ilumina el local con luz natural, además aunque pueda parecer una auténtica tontería, el jabón con olor a mora de los lavabos que se siente huele genial. Y esto del jabón no es algo que sólo notase yo, mi pareja también me lo comentó.

La puesta en mesa, mantel y servilletas son de aspecto reciclado, imitando a una tela de saco, un conjunto que me pareció más que correcto y que conseguía mantener esa magia que de por sí ya desprende el local.

El menú de entre semana del restaurante Can Gel de Camprodon

Se trata de un menú diario muy bien elaborado, económico para la gran calidad que ofrece.

Su oferta en cuanto a cantidad de platos la verdad es que no es demasiado grande, pero la selección está cuidada y fácilmente encontrarás una o dos opciones que casen con tus gustos culinarios.

Una vez pruebes algunos de sus platos te aseguro que quedarás más que convencido, no se si fue el día, pero a nosotros nos gustó absolutamente todos y cada uno de los platos que tuvimos la suerte de probar. Es desde luego un restaurante que va directo a mi lista de favoritos.

A destacar sencillas cosas como el pan, servido en rodajas en una bonita canastilla, un pan que entra en el menú y que realmente es muy destacable, su corteza está riquísima y es que por varios momentos tuve la sensación de que estaba comiendo auténticos carquiñolis, te recuerdo que en Camprodon los carquinyolis» como se llaman en catalán son un postre muy popular para acompañar el café.

La sorpresa llegó más tarde cuando le pregunté a la simpática camarera que dónde compraba tan rico pan y me dijo un claro… pero si es congelado, eso sí hay calidades y calidades.

El primer plato del restaurante Can Gel de Camprodon

Aquí mi pareja se pidió una especie de canalón de verduras y crema de champiñones.

Su nota fue alta, resultaba meloso y de un gran sabor en paladar, si bien la presentación en el plato, un bonito plato rectangular en cerámica mate lo desmerecía un poco. Quizá y aunque se notaba un esmero y una buena intención, creo que es difícil por no decir imposible presentar un canalón bonito cuando lo haces con tanta crema.

Y en este plato, creo que era precisamente la crema de champiñones la que le daba todo el carácter y el buen sabor.

Una vez más, destaco el sabor por encima de la forma final.

Yo, por mi parte, para empezar el menú me pedí una coca crujiente con verduritas a la brasa con queso de cabra gratinado.

Me llamó la atención tan sólo con verlo en el menú.

Confieso que el sabor y la presentación me sorprendieron muy pero que muy gratamente.

El queso de cabra esta marcado al fuego en su justo punto, notabas el gratinado en una fina capa crujiente del queso y luego todo su sabor, un sabor que combinaba perfectamente con todas y cada una de las verduras a la brasa, entre ellas un delicioso calabacín perfectamente braseado.

El conjunto tenía un toque espléndido cuando lo combinabas con la salsa de pesto que acompañaba el plato, quizá algo escasa, o mejor dicho me pone un plato de esta salsa de pesto a parte… porque estaba directamente para mojar el pan.

El segundo plato del restaurante Can Gel de Camprodon

Para los platos principales optamos los dos, mi pareja y yo, por el mismo plato y es que si en la carta figura un plato de bacalao me temo mucho que no me puedo resistir, seguro que como muchos de vosotros, al menos yo siempre o casi siempre si hay bacalao, sea cual sea su receta, me lo pido. Está entre mis pescados favoritos.

Esta vez se trataba de un bacalao bastante especial, al alioli de sobrasada con miel, sí de sobrasada y con miel y que decir del sabor, ummmm…. verdaderamente nos encantó a los dos, el bacalao fue el plato más destacable que comimos y alto, todos los platos que comimos lo fueron de una forma, no falló ni uno, todos excepcionales.

Quizá la ración de bacalao no era muy generosa, pero el bacalao se sentía fresco, podías ver como con tan sólo acercar el cuchillo sus blancas yescas se separaban amablemente y el sabor del bacalao era intenso, rico muy rico.

Perfectamente frito por fuera y sin ningún exceso de aceite. Acompañado por un poco de ensalada en brotes que le daban un toque de color a un plato presentado de forma absolutamente impecable.

El postre del restaurante Can Gel de Camprodon

Llegamos a los postres tras el súmmum del bacalao, entonces el postre ya lo convirtió todo en un momento mágico, y es que a mi me puede el chocolate, me encanta, y el postre casero de chocolate que me sirvieron estaba espectacular, una combinación de sabores de trufa y chocolate aderezado por dos jugosas moras repletas de zumo que resultó ser un placer para todos y cada uno de mis sentidos.

Quizá la presentación es algo mejorable, OjO no porque no pongan esmero si no porque ahora, al menos en foto, al contemplar la foto observo claramente que el helado de chocolate que ubican en medio parece un tanto… ejem, y perdonad el comentario pero así lo veo, un excremento fresco de animal… perdón de nuevo, tan sólo trato de ser sincero y hablar siempre de lo que siento en primera persona, eso sí… espero que el redactor jefe se salte este párrafo en la revisión, de lo contrario no creo que me envíe a mi más a comer a restaurante con los gastos pagados para que escriba artículos para tiroriro.com

Otro de los postres que probamos fue un helado de turrón con salsa de ratafia, y también estaba muy bueno, aunque lejos del festín chocolatero del postre que encabeza este artículo.

Desde luego este restaurante ha dejado el listón muy alto. Si pasáis por Camprodon no lo dudéis un lugar que a nosotros nos encantó.

Dónde está el restaurante Can Gel de Camprodon

Tomad nota: Plaça del Dr. Robert, 15, 17867 Camprodon, Girona

Ahhh… y cierran los lunes.

 

Author: Mario

Share This Post On