Las mejores patatas bravas: El Senyor Vermut

Una foto de una tapa de patatas bravas con su salsa brava con granos de pimienta,tiras de pimiento rojo, alioli y la salsa brava

Las mejores patatas bravas: El Senyor Vermut

Por fin hemos podido ir a tomar el pulso a las que hoy según algunos medios tradicionales son las mejores patatas bravas de Barcelona.

Si nos lees con asiduidad sabrás que en la redacción de tiroriro.com somos unos auntenticos «braveros de Pro» por lo que también podrás descubrir si el bar del Senyor Vermut se convertirán en nuestro nuevo templo de la patata brava.

El aspirante a templo en cuestión es el Bar del Senyor Vermut, un bareto de tapeo ubicado relativamente cerquita de plaza España, en la calle Provença número 85 de la ciudad de Barcelona.

Aunque más que bar, exactamente se trata de una vermutería, tal y como señala su propio nombre «Senyor Vermut» y es que además en este «bareto» se hacen destacables y mucho sus excelentes vermuts caseros.

Es un bar de tapeo o vermutería que está de absoluta moda en Barcelona, por lo que dependiendo del momento del día en el que vayas quizá acabes teniendo que hacer bastante cola.

La cola para acceder a este local que sufrimos nosotros fue considerable, se movía, si es que lo hacía, de forma bastante lenta, estuvimos de pie esperando algo más de media hora, por allá abajo te dejo una foto. Esta cola funciona de una forma muy manual y curiosa, no reparten número ni nada, una mujer con muchas tablas y unos años ya encima sale y va preguntando ¿cuántos sois? memorizando y llamando a cada grupo en cuanto se queda una mesa, un barril o una esquinita libre.

El interior de la vermutería del Senyor Vermut

Una foto del interior del local plagado de gente tomando tapas

El interior del Senyor Vermut

El local bien podría haber sido una antigua peluquería atendiendo a uno de los carteles vintage que cuelga de una de sus esquinas, no lo se, pero seguro que este local tiene su historia.

No es un bareto excesivamente grande, bueno por su gran éxito diría que en todo caso es excesivamente pequeño sobretodo en referencia a la gran cantidad de tapas que sirven.

En su interior la decoración es práctica, con un estilo algo industrial de ese que se lleva tanto ahora. Las mesas son movibles, con diferentes alturas, inclusive tienen algunos barriles que harán la función de mesas, así como estrechas lejitas pegadas a la pared.

Los camareros deben sortear un bosque de pies, piernas carritos de niños y un sin fin de obstáculos para poder llegar a servirte, y lo hacen, y vaya si lo hacen, con mucha pero que mucha gracia.

En este bar pululan personas de diferentes edades 😉 desde bebés, que no van sólos, si no acompañados de sus padres y de sus voluminosos carritos, adolescentes que van a gastarse su semanada, veinteañeros, treintañeros, cuarentones, cincuentones, sesentones y de más, mucha más edad.

En cuanto al tipo de tribus urbanas que te encontrarás en el Senyor Vermut… pues un poco de todo, desde la persona más normal, al típico y cansino hipster, pasando por pijos, duretes tatuados, geeks, milenials y es que comer nos gusta a todos, por lo que esta vermutería te resultará un lugar bastante ecléctico.

Probablemente las mejores bravas de Barcelona

En la foto un tenedor con una patata brava pinchada en lo alto, al fondo, debajo, queda la tapa de bravas

Son las mejores bravas que he probado

Tenía muchas pero que muchas ganas de probar estas bravas sobre las que me habían hablado tan y tan bien así que en la primera ronda pedimos sendos vermuts y nuestra primera tapa de patatas bravas del Senyor Vermut… y la experiencia fue…

El primer bocado a esta tapa de bravas sorprende, y mucho, tanto que te llega a descolocar en cuanto a lo que tienes asumido que debe ser una patata brava.

Su bravura, es indiscutible, para mi, que me gusta el picante, sin muchos excesos pero me gusta, te diría que disfruta de un punto de picante absolutamente perfecto, donde sin llegar a hacer arder tu paladar te muestra sus llamas en determinados momentos, un matiz por aquí y otro por allá.

Y es que lo primero que destaca de estas patatas bravas son su gran cantidad de matices, y que en definitiva es lo que más me acabó gustando de estas impresionantes patatas bravas.

En boca notarás una brava crujiente a la primera incisión para luego encontrar una pulpa con el punto perfecto de suavidad, el alioli perfumará la base del sabor, a la que se unirán rastros de sabor a pimiento verde y puntos de pimienta, todo aderezado por el rojo intenso del picante… ahora, mientras escribo estas líneas y salivo de forma más que notable, me dan ganas de cruzar de nuevo la ciudad para llegar a tiempo antes de que el reloj marque su hora de cierre y disfrutar nuevamente de ese sabrosísimo plato de patatas bravas bien regado con una buena cerveza bien fría… o quizá por una par de vermuts… y es que… más adelante hablaremos del vermut del Senyor Vermut…

En la foto el interior del bar con un detalle de la pizarra donde están anunciadas las diferentes tapas que sirven en el Senyor Vermut

La pizarra con todas las tapas del Senyor Vermut

Volviendo a la tapa de patatas bravas, te diré en cuanto a la cantidad que la ración es más bien corta, eso sí servida en un bonito bol, y es que la presentación de esta tapa es desde luego de las mejores presentaciones de patatas bravas que he visto, y te aseguro que he visto muchas, desde en forma de anillos de calamar a bravas con la salsa inyectada, en el Senyor Vermut se consigue añadir color a un plato que nosotros dábamos más que por hecho y que como todo, se demuestra que un cocinero creativo siempre puede mejorar y hacerlo cambiar y mucho, tanto en su sabor como en su presentación.

Unas patatas bravas merecedoras de un justo 10.

Qué otras tapas hay en el Senyor Vermut

Pues la verdad es que en el Senyor Vermut hay una extensa carta de tapas que puedes leer con detenimiento si amplías una de las fotos de este artículo donde se ve una pizarra con todas ellas. Creo que te dejo la foto justo por aquí al lado.

Nosotros, además de repetir bravas, probamos la tapa de calamarcitos a la andaluza que vienen a ser unos chocos, una tapa que puede resultar algo cara para la cantidad que te ponen en la ración, pero en su defensa te diré que disfrutan de un sabor a pescado muy marcado, esta tapa respiraba, como las patatas bravas, una gran calidad

No puedo hablarte en primera persona de otras tapas, pues no las probamos, quizá esa es mi excusa para poder volver pronto, pero como buen gastrónomo de pacotilla activé mi radar para ver que pedían otros comensales, a destacar las croquetas de todo tipo, los buñuelos y los pinchos morunos, todas ellas tapas que acompañaban bastantes otras mesas aledañas.

Regando el tapeo del Senyor Vermut con un buen vermut

En la foto dos vasitos de vermut con sus correspondientes olivas

El vermut que probablemente da nombre al local

Como no podía ser de otra manera tuvimos que refrescarnos del picante de las patatas bravas, podría haber elegido cualquier cerveza, pero me atreví a probar el vermut casero que hacen en el local.

De entre su oferta de bebidas he de destacar ese vermut casero, cuyo vasito, esta vez si que nos pareció generoso en tamaño y como no podía ser de otra manera iba acompañado por un pincho de madera con dos olivas. Olivas que a la postre resultaron nuevamente una magníficas experiencia, son olivas rellenas de anchoas que sumergidas en tan rico brebaje que resultaron muy carnosas y de gran sabor.

También disponen de otro vermut algo más especial, ellos lo llaman el «Marianito» y es incluso de una medida superior, claro que también cuesta un euro más caro, rondando los tres euros, es el mismo vermut pero con un toque de ginebra.

Son mejores las patatas bravas del Senyor Vermut que las del Bar Tomás

Ummm…. , son mejores las bravas del Senyor Vermut que las del bar Tomás,  y pongo el Bar Tomás el primero de esta pequeña lista comparativa no porque sea para mi el máximo referente si no porque lo más probable es que este bar de bravas sea el que más conocéis vosotros, lectores de tiroriro.com, inclusive os será un bar mucho más conocido que La esquinica.

Aunque como ya habrás leído anteriormente en este blog, el Bar Tomás no es un lugar de tapeo que me resulte especialmente agradable, si que pongo en contexto sus patatas bravas pues debo reconocer que su calidad es muy alta, las ubico en el TOP5  de las mejores patatas bravas, pero no son las mejores y es que para mi el rival a batir por el Senyor Vermut no es otro que las patatas bravas de La Esquinica, del que te hablaré en el próximo párrafo.

Son mejores las del Senyor Vermut que las patatas bravas de La Esquinica

En la foto la cola para acceder al Senyor Vermut a las 13:15 de un domingo cualquiera

La lenta cola que sufrirás si vas pasada las 13:00h

Ummm… sssssí… aunque aquí me cuesta dar un poco más mi «sí lo son» .Debo reconocer que son tantos los matices que puedes encontrar en estas patatas bravas y todos son tan sabrosos que finalmente he de confesar que las patatas bravas del Senyor Vermut se encuentran un paso por delante de las bravas de La Esquinica. Las destronamos de nuestro Top1. La Esquinica estarán ahora relegadas a nuestro particular Top 2, aunque algún compañero de la redacción todavía reniega de esta bajada de posición.

Realmente como «patatas bravas» puras, las de La Esquinica podrían resultar mejores para muchos de vosotros, no lo dudo, a mi personalmente me encantan, pues las patatas bravas de La Esquinica resultan algo más crujientes y su salsa es mucho más sencilla y por ende aparentemente auténtica como «salsa brava».

Con esto no quiero desmerecer en absoluto la pureza de las bravas del Senyor Vermut ni mucho menos, pero desde luego su presentación y sabor trasciende al de unas «meras patatas bravas», diría que estas patatas bravas son algo más…

Por otro lado ambos baretos de tapas tienen en común las enormes colas y tiempos de espera hasta que te emplazan en una mesa, si bien creo que la cola de la esquinica es algo mayor, al menos comparándola la que sufrimos ambos días.

Las patas bravas del Senyor Vermut son las mejores

Así que sin olvidar todo lo bueno que he mencionado sobre las bravas de La Esquinica o las bravas del Bar Tomás, las bravas del Senyor Vermut son definitivamente las mejores que he probado hasta la fecha. Y he probado cientos o miles de bravas diferentes.

Las del Senyor Vermut son bravas que tras un primer bocado que te deja algo estupefacto por su riqueza de sabores, en el segundo ya empiezas a vislumbrar que las patatas bravas del Senyor Vermut son las mejores patatas bravas de Barcelona. Son de 10. El Messi de las bravas. Punto pelota.

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